¿Cómo puedo dejar atrás una relación tóxica?

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Laura Rodríguez
· 9 junio, 2019
Romper una relación tóxica es sumamente complicado por los lazos de dependencia que suele generar. En forma de eco, suena un pensamiento: "si para seguir en esa relación tengo que olvidarme de mí mismo, ¿realmente me compensa seguir en esa relación?"

¿Cómo puedo dejar atrás una relación tóxica? Es una cuestión que frecuentemente se plantean las personas que están viviendo una relación dañina y no saben cómo salir de esa relación.

En este sentido, una relación tóxica nos destruye, nos limita e impide que nos reconozcamos en nuestra manera de actuar. Ante esto, las personas que asisten a su desarrollo como espectadoras se cuestionan «¿cómo sigue con su pareja con todo el daño que le está haciendo?, ¿acaso no se da cuenta de lo que está pasando?».

En ocasiones, la respuesta a estas dos últimas cuestiones es sencilla: la persona que sufre es posible que no sea consciente de lo que está pasando o tenga dudas, puesto que no es fácil identificar este tipo de relaciones cuando lo único que parece rodearte es la propia relación. O quizás sí es consciente, pero no sabe cómo salir.

En este punto, cabe destacar que las relaciones tóxicas nos atrapan y absorben toda nuestra energía, de ahí que sea tan complicado darnos cuenta del todo y tomar la decisión de romper definitivamente.

«Dejar atrás una relación tóxica significa quitarse la venda de los ojos con el tiempo».

Mujer llorando

Indicadores de una relación tóxica

Dada la dificultad para dejar atrás una relación tóxica, hemos querido resaltar ciertos indicadores característicos de este tipo de relaciones:

  • Sensación de no ser escuchados, por lo que no nos sentimos cómodos para expresar nuestras emociones y pensamientos libremente.
  • Nuestras necesidades y preferencias quedan relegadas a un segundo, tercer o cuarto plano. Asimismo, cuando intentamos que sean tomadas en cuenta, nuestras preferencias recibimos críticas sobre las mismas, por lo que se ponen en tela de juicio.
  • Faltas de respeto, a través de descalificaciones verbales y/o no verbales o mediante comportamientos amenazantes o intimidatorios. En ocasiones, descalifica tu forma de vestir y hace lo posible por restarle importancia a tus méritos y virtudes.
  • Sentir miedo al abandono, dado que nos genera una sensación de no saber en qué momento va a desaparecer o nos va a dejar. En este sentido, no nos sentimos seguros en la relación, no sabemos si esa persona estará ahí o por el contrario romperá con nosotros en cualquier ocasión.
  • Intentar continuamente contentar a la pareja para que no se produzca ningún conflicto o no se moleste por algo que hagamos o digamos.
  • Idealización de la relación y de la pareja, aferrándose a la imagen creada de la persona y la relación tóxica. Consiste en una imagen ficticia, focalizada en lo que bueno que haya podido hacer o decir esa persona en un momento concreto pasado, obviando todo lo negativo y siendo incapaz de dejar atrás la relación tóxica, aunque haga daño.
  • Es frecuente que las personas tóxicas intenten ejercer cierto control en nuestro comportamiento, llegando a utilizar los celos posesivos y el chantaje emocional como forma de control. Por ejemplo, «si no haces lo que quiero, me enfado». Asimismo, «si no llevo a cabo lo que el otro quiere me siento culpable».
  • Conductas de aislamiento respecto a las personas del entorno, pues ya no te relacionas de la misma forma con los demás evitando el contacto con los demás para evitar molestar a la pareja.
  • Sentir que no se puede vivir sin esa persona forma parte de las relaciones tóxicas, ya que se crea un vínculo adictivo y ambivalente en el que sin ti no sé qué hacer (añadir referencia)
  • Experimentar debilidad, desprecio, poco valor. La autoestima está dañada al nivel de que piensas que tu pareja vale más que tú y sientes agradecimiento por estar en esa relación

«Las emociones perturbadoras y las relaciones tóxicas han sido identificadas como factores de riesgo que favorecen la aparición de algunas enfermedades».

-Daniel Goleman-

Siento un dolor inmenso: ¿cómo puedo dejar atrás una relación tóxica?

Contacto cero

Para Daniel Uruyal, el contacto cero consiste en alejarse de la expareja después de una ruptura sentimental de manera que no sepas nada de esa persona ni esa persona de ti. De esta forma se pierde todo el contacto y toda comunicación. Es fundamental desvincularse también de todas las redes sociales de forma que no puedas ver sus perfiles ni tu ex pareja los tuyos.

Entonces, ¿para qué sirve el contacto cero? El contacto cero sirve para recuperarte del daño que has sufrido en esta relación, para sanar tus heridas. Al igual que sirve para recuperar tu vida, tu grupo de amigos y familiares y, sobre todo, para recuperar tu autoestima que se ha visto perjudicada en gran medida.

Además, al sanar las heridas y recuperar la cercanía con tus seres queridos, probablemente puedas ver con más perspectiva todo lo que te ha ocurrido: al salir de una relación tóxica se comienzan a percibir hechos que hasta ese momento no veíamos o no queríamos ver.

Autoestima

Al hilo del párrafo anterior sobre el contacto cero, destacamos la importancia de perder todo contacto con la expareja para poder recuperar y sanar la autoestima dañada. En este tipo de relaciones, las personas sumergidas viven sobre una certeza ilusoria: esa que afirma que no son capaces de vivir sin el otro.

Es en este momento cuando empiezan las preguntas recurrentes tipo «¿quién me va a cuidar?» «¿quién me va a querer si soy un desastre?». En definitiva, en las relaciones tóxicas se reproduce la creencia de que no somos merecedores de amor sano, por lo que para dejar atrás una relación tóxica es imprescindible cuidar de esa imagen que tenemos de nosotros.

Rodearse de todo lo que nos hace bien

Para la psicóloga María Fornet, «una relación sana es aquella que te suma y no te resta: la que te hace sentir más grande, más escuchado, más respetado, más seguro y tranquilo, y no lo contrario”. Por consiguiente, es necesario rodearse de personas que nos aporten, con las que podamos participar en proyectos personales.

Asimismo, contar con una buena cantidad de reforzadores, lejos de los que pueda proporcionar o no la pareja, nos vuelve más fuertes y resistentes frente a la dependencia emocional. Contar con múltiples fuentes de satisfacción será un obstáculo para que los pensamientos de dependencia se retroalimenten.

Pareja abrazada de espaldas

Cuida de tu salud emocional

Para concluir, no podemos obviar nuestra salud emocional, dado que las relaciones tóxicas son conocidas por dejar ciertas secuelas psicológicas tales como la culpa, la confusión, la vergüenza y el agotamiento emocional. Todas estas heridas requieren, principalmente, de cuidado, tiempo y paciencia para sanarlas. En este punto es habitual sentir que avanzamos muy lento, que el dolor es insoportable, que no vamos a salir de esta.

Aunque no veamos salida a lo que estamos viviendo, se puede, tú puedes. Recuerda que nada dura para siempre, ni siquiera el dolor. Cabe destacar que buscar ayuda profesional puede ayudarnos a cortar definitivamente con esta relación dañina, del mismo modo que es esencial rodearse de los seres queridos que nos ayudarán a superar esta ruptura.

«Y una vez que la tormenta termine, no recordarás cómo lo lograste, cómo sobreviviste. Ni siquiera estarás seguro si la tormenta ha terminado realmente. Pero una cosa sí es segura: cuando salgas de esa tormenta, no serás la misma persona que entró en ella. De eso se trata la tormenta».

-Haruki Murakami-