Cómo superar el miedo a conducir

31 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana
¿Cómo superar el miedo a conducir? En este artículo te hablamos de las dos terapias más utilizadas, y de pautas generales para superar este miedo. ¡Sigue leyendo!
 

La fobia a conducir, o amaxofobia, afecta a un 28 % de los conductores según un estudio de la Fundación CEA. En este artículo hablaremos sobre cómo superar el miedo a conducir, pero antes de nada, debemos saber que las fobias son trastornos de ansiedad, catalogados como tal en el DSM-5 (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (2014).

Estos trastornos se caracterizan por un miedo intenso, irracional y desproporcionado ante un objeto o situación concreta; en el caso de la amaxofobia, el miedo se da ante la conducción.

Por norma general, y tal y como indican Caballo (2002) y la Guía de tratamientos psicológicos eficaces de Pérez, Fernández, Fernández y Amigo (2010), los tratamientos más utilizados (y eficaces) para las fobias específicas son: la terapia por exposición y la terapia cognitiva (concretamente, la reestructuración cognitiva).

Sin embargo, ya adelantamos que la clave a la hora de superar el miedo a conducir es tan sencilla como: no dejar de conducir (¡exponiéndonos a la situación!).

 
Mujer con miedo a conducir

Superar el miedo a conducir

Así, vamos a hablar de los dos tratamientos más empleados en psicoterapia a la hora de superar el miedo a conducir: la terapia por exposición y la terapia cognitiva.

Terapia por exposición

La terapia por exposición es la terapia por excelencia a la hora de tratar fobias específicas; es decir, la terapia de elección en la mayoría de los casos (aunque debería analizarse cada situación concreta).

Este tipo de terapia consiste en exponer a la persona al objeto o situación fóbica de forma gradual (a través de una jerarquía de ítems, de menos a más ansiógenos). Dicha lista la elabora el terapeuta junto al paciente.

En el caso de la amaxofobia, los ítems consistirán en situaciones relacionadas con la conducción; las primeras situaciones a superar serían las menos ansiógenas para el paciente (por ejemplo acercarse al coche, sentarse y coger el volante, poner la primera marcha…), para poco a poco exponerlo a situaciones más ansiógenas (conducir por zonas cada vez más difíciles, primero con un acompañante, luego solo, etc.).

 

Para superar el miedo a conducir, debemos tener en mente que el objetivo final será que la persona pueda exponerse a la situación de conducción sin que le genere ansiedad. Para conseguirlo, será importante que esta -sobre todo al inicio- aprenda a resistir la ansiedad que la situación le genera. El objetivo es que finalmente esa resistencia se trasforme en sensación de control y dominio, hasta que la ansiedad desaparezca.

Si la terapia funciona, la asociación entre los síntomas psicofisiológicos y el estímulo fóbico desaparece. Así, en muchos casos, la mejor estrategia de afrontamiento frente al miedo a conducir es precisamente no dejar de conducir. Si realmente se trata de una fobia incapacitante, acude a un profesional que te ayude.

Técnicas para reducir la ansiedad

Como el objetivo es que la persona llegue a experimentar la situación sin llegar a sentir esos elevados niveles de ansiedad, le proporcionaremos estrategias complementarias para que aprenda a reducir su ansiedad. Estas estrategias incluyen: técnicas de respiración, técnicas de relajación, visualización de imágenes positivas…

 

Fisiológicamente, la ansiedad es incompatible con un estado de relajación, ya que los sistemas que se activan con un estado y otro son diferentes. Esto quiere decir que (aunque suene lógico), nunca podremos experimentar ansiedad y relajación a la vez, lo que hace que las técnicas para reducir la ansiedad resulten esenciales para tratar las fobias.

Las técnicas de relajación son una herramienta clave en otra terapia psicológica, la denominada desensibilización sistemática (similar a la exposición pero con algunas diferencias).

Terapia cognitiva

Otra terapia que se utiliza en psicológica, útil para superar el miedo a conducir, es la terapia cognitiva. Cabe decir, que la terapia por exposición, según Caballo (2002) y la Guía de Pérez et al. (2010), es la terapia más eficaz, pero también es recomendable combinarla con terapia cognitiva.

Dentro de ella, lo que se utiliza con más frecuencia es la técnica de la reestructuración cognitiva. A través de esta técnica, se trabajan los pensamientos disfuncionales del paciente con amaxofobia, tales como: “si conduzco tendré un accidente”, “me bloquearé mientras conduzco y no sabré qué hacer”, “me perderé”, etc.

 

El objetivo de la reestructuración cognitiva es que el paciente aprenda a sustituir los pensamientos tan catastrofistas por otros más realistas, adaptativos y funcionales (por ejemplo: “seré capaz de conducir sin ponerme nervioso”, “no tengo por qué tener un accidente conduciendo”, “puedo usar el GPS en caso de perderme”, etc.). Es muy importante ayudar al paciente, pero que él también mantenga una actitud activa durante todo su proceso.

Más allá de la terapia psicológica

Más allá de la terapia psicológica, os dejamos algunas pautas generales a aplicar que pueden resultar útiles para combatir el miedo a conducir:

Reconoce tu problema

Como se suele decir, «el primer paso para solucionar un problema es reconocerlo». Así que, afronta tu miedo, acepta que lo tienes y no pretendas huir de él. No debes sentirte culpable ni menos que nadie; además, te recordamos que muchísimas personas presentan amaxofobia.

Racionaliza el miedo

Los miedos (y más las fobias) siempre llevan asociados pensamientos irracionales y catastrofistas. Por ello, será importante que intentes identificar qué es lo que te causa miedo realmente a la hora de conducir: ¿tener un accidente? ¿Perderte? ¿Bloquearte?

 

Una vez que lo identifiques, intenta sustituir los pensamientos irracionales por otros más realistas, y piensa también en lo peor que puede pasar. ¿Realmente es probable que ocurra? ¿Qué posibles soluciones podrías aplicar? ¡Pregúntatelo!

“El miedo es cobarde, si le plantas cara desaparece”.

-Cisco García, tenista paralímpico-

Coge el coche

En esto se basa precisamente la terapia por exposición; en exponerte a la situación fóbica gradualmente, aunque sea con miedo y ansiedad.

En este sentido, evitar la conducción puede desembocar en un proceso de reforzamiento negativo, en el que no conduces porque te da miedo (lo cual te refuerza), pero cuanto menos cojas el coche, más miedo te dará conducir. Es decir, entramos en una especie de bucle en el que el miedo gana cada vez más y más terreno.

Hombre conduciendo
 

Confía en tus capacidades

Las fobias pueden superarse, pero ¡debes confiar en ti! Es probable que tengas las herramientas para hacer frente a esta situación, pero que no sepas que las tienes (o no sepas cómo gestionarlas).

Tanto si se trata de eso como si se trata de que no dispones de recursos, siempre puedes optar por acudir a un profesional que te ayude a superar el miedo a conducir. ¡No estás solo en esto!

“La confianza es el fruto de una relación en la que sabes que eres amado”.

-William Paul Young-

 
  • American Psychiatric Association -APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.
  • Caballo (2002). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos. Vol. 1 y 2. Madrid. Siglo XXI (Capítulos 1-8, 16-18).
  • Pérez, M., Fernández, J.R., Fernández, C. y Amigo, I. (2010). Guía de tratamientos psicológicos eficaces I y II:. Madrid: Pirámide.