Cómo superar el miedo escénico a hablar en público - La Mente es Maravillosa

Cómo superar el miedo escénico a hablar en público

Eva Maria Rodríguez 12, Noviembre 2013 en Curiosidades 183 compartidos

Renny Yagoseskydefine al miedo escénico como la respuesta psicofísica del organismo, generalmente intensa, que surge como consecuencia de pensamientos anticipatorios catastróficos sobre la situación real o imaginaria de hablar en público.

De esta definición podemos extraer una primera conclusión clara: tenemos miedo porque visualizamos el fracaso, unas veces porque recordamos hechos anteriores, y otras, simplemente, porque nos lo imaginamos.

Pero también puede darse el hecho de que el miedo escénico sea una simple cuestión ambiental. Hemos oído tantas veces hablar de pánico escénico, hay tantos libros, artículos, vídeos y cursos sobre superar el temor al escenario y es un tema tan popular que nos parece normal sentir este miedo.

Sin embargo, si te mueves en un ambiente en el que la gente habla sin temor en cualquier circunstancia, incluso improvisando (breves o no tan breves) discursos, que se expresa con comodidad y te cuenta las maravillas de dar conferencias o clases, la cosa sería muy diferentes. Lo más probable es que cualquiera que tuviera contacto con una persona así estuviera deseando probar el sabor del éxito al final de una ponencia, por ejemplo.

Si nunca lo has hecho, no temas

Si nunca has hablado en público y tienes que enfrentarte a ello, lo mejor es que te fijes en la gente que disfruta haciéndolo. Observa cómo se mueve, lo bien que se siente, lo segura que se muestra esa persona. Y, sobre todo, concéntrate en los aplausos del final, en la cara de interés del público.

Ahora, métete en su piel y visualízate. ¿Qué sientes?

Si fracasaste en el pasado, aprende de tus errores

Que hayas tenido una situación negativa en el pasado no implica que tenga que ser siempre así. Lo primero que tienes que hacer es pensar en lo qué pasó, pero no en el resultado, sino en tu actitud antes, durante y después del evento.

Saca tus conclusiones, ríete de ti mismo y resetea tu mente. Piensa en positivo, y ponte en la piel de un orador de éxito, siente los aplausos y el calor de la gente.

Algunas ideas positivas para enfrentarte al público

– LA GENTE NO ACUDE A VERTE SUFRIR, SINO A DISFRUTAR CON TU DISCURSO.

Las personas tenemos mucho que hacer para ir a sacarle falta a un conferenciante. Lo que todos buscamos es aprender, disfrutar, compartir ideas.

Dale a tu público lo que quiere: es lo mismo que quieres tú. ¿Para qué perder el tiempo en pensamientos negativos?

– ENSAYA, ENTRENA, PRACTICA

Lo de visualizar está muy bien, pero eso no significa que te abandones a la suerte. Practica, entrena, ensaya…. Llámalo como quieras.

Pero como a hablar se aprende hablando…. ¿a quién aburro repitiendo el mismo discurso una y otra vez?

No es necesario; de hecho, es casi desaconsejable, al menos hasta que no tengas seguridad en ti mismo. Llena una habitación de juguetes o papeles pintados con caras y habla para ellos. Si te equivocas… ¡genial! Tienes una excelente oportunidad para improvisar, una capacidad imprescindible para desenvolverse en público.

Y, por supuesto, grábate y analiza lo que haces. Esto es algo que a muchas personas les da un pánico horrible. No importa, tú grábate y mira los vídeos cuando sientas que lo has hecho bien. Puede que tengas que repetirlo muchas veces, pero no importa. Te ayudará a ganar confianza y a mejorar muchísimo.

– NO PERMITAS QUE NADIE TE DIGA QUE NO PUEDES

Huye de esas personas tóxicas que se dedican a echar su mierda sobre ti. Céntrate en la gente que te anima, que te apoya y que confía en tus posibilidades.

¿Eres tú el que se autosabotea? Entonces, tal vez sea hora de salir a tirar la basura. Libérate de pensamientos negativos y quiérete.

Cómo dominarte y controlar la situación

Ya te has visualizado, has ensayado, te has llenado de energía positiva y has practicado un poco más. Estás preparado para salir a triunfar.

Pero, aún así, sientes un pequeño temblor en las piernas o notas una especie de sudor frío que te recorre todo el cuerpo. Bueno, puede que estés un poco nervioso, pero también que sientas una gran emoción. Intenta canalizar tus energías y haz lo siguiente:

– HABLA CON PASIÓN Y ENAMORA A TU PÚBLICO

La gente sentirá mucho más interés por lo que dices y se involucrará en el discurso. La energía positiva que desprendas al hablar te irá alimentando durante la charla.

– DIVIDE TU DISCURSO EN PARTES FÁCILES DE DIFERENCIAR

Esto te ayudará a enfrentar cada parte de forma independiente, a memorizar el discurso y a sentir que evolucionas con éxito. Además, para tu público también será más fácil escucharte.

– RESPIRA HONDO

Las técnicas de respiración son fundamentales para hablar en público, igual que para relajarse y concentrarse. Practica la respiración diafragmática antes de salir a hablar, consciente de lo que haces. Oxigenarás tu cuerpo y te sentirás más tranquilo.

– TÓMATE UN VASO DE AGUA

No te olvides de beber un vaso de agua tranquilamente. Eso le enviará a tu cerebro un mensaje de tranquilidad.Es más, ten a mano agua mientras hablas. Puedes tomar un sorbito de vez en cuando, aprovechando el paso entre una sección y otra, o mientras alguien formula una pregunta.

– SIEMPRE QUE PUEDAS, APROVECHA LA TECNOLOGÍA

No significa que lleves tu discurso escrito en una presentación y que la leas, por supuesto que no. Se trata de que te apoyes en la tecnología para facilitar tu discurso, bien a través de diapositivas que te ayuden a estructruar la charla, fotos que hagan más gráfico lo que dices o cualquier otra cosa que te facilite las cosas y que ayude al público a captar mejor tu mensaje.

– ACUDE CON TIEMPO AL LUGAR DEL ACTO

Así, además de poder explorar con calma la sala y de visualizarte en ese contexto, vas a poder comprobar que todo lo que necesitas está bien: luces, conexiones eléctricas, equipo informático, etc.


Nunca prediques porque tienes que decir algo, sino porque tienes algo que decir.
(Richar Whately)
Imagen por cortesía de Andrew E. Larsen
Eva Maria Rodríguez

Profesora, escritora, blogger y madre de dragones. Espero que mi experiencia como madre, como educadora y como mujer sea de utilidad para [email protected] los que leéis este blog.

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