Cómo te puede ayudar el entrenamiento de inoculación de estrés - La Mente es Maravillosa

Cómo te puede ayudar el entrenamiento de inoculación de estrés

Francisco Pérez 13 mayo, 2018 en Terapias 209 compartidos
Mujer sufriendo las fases del estrés

La inoculación del estrés es un procedimiento cognitivo-conductual desarrollado por el psicólogo canadiense Donald Meichenbaum para reducir el estrés. La inoculación de estrés fue diseñado inicialmente para el tratamiento de problemas de ansiedad. En la actualidad, el entrenamiento de inoculación de estrés se aplica a una diversidad de trastornos en los que está presente la ansiedad.

El entrenamiento de inoculación de estrés no es una técnica aislada, sino un término genérico que se refiere a un paradigma de tratamiento. El tratamiento consiste en un plan de “adiestramiento” con unas técnicas concretas.

Este plan de tratamiento combina diferentes elementos. Estos elementos son los siguientes: enseñanza didáctica, discusión socrática, reestructuración cognitiva, resolución de problemas y entrenamiento en relajación, ensayos conductuales e imaginados, autorregistro, autoinstrucciones y autorreforzamiento.

El entrenamiento de inoculación de estrés está ideado para generar y desarrollar habilidades de afrontamiento. No sólo resuelve problemas inmediatos, sino que también se aplica a dificultades futuras.

Mujer representando la tensión

El entrenamiento de inoculación de estrés es similar a la inoculación médica contra ciertas enfermedades

El entrenamiento de inoculación de estrés proporciona a las personas una defensa activa frente a situaciones potencialmente estresantes. Y es que en ciertos aspectos es análogo a los conceptos de inoculación médica contra ciertas enfermedades biológicas.

De manera similar a la inoculación médica, el entrenamiento de inoculación de estrés se propone suscitar “anticuerpos psicológicos”. Estos anticuerpos psicológicos hacen referencia a habilidades de afrontamiento del individuo.

Así, intenta reforzar la resistencia. Esto lo consigue mediante la exposición a estímulos que sean lo bastante fuertes para activar mecanismos de defensa sin que sean tan poderosos que los venzan. De esta manera, el paciente puede desarrollar un sentido de “recursos aprendidos” gracias a su experiencia. También puede hacerse con una defensa compuesta de habilidades y expectativas positivas.

¿Para qué es útil el entrenamiento de inoculación de estrés?

Como señala Meichenbaum (2009), el entrenamiento de inoculación de estrés es de utilidad para afrontar las cuatro categorías de estrés señaladas por Eliot y Eisdorfer (1982):

  • Estresores agudos de tiempo limitado. Son acontecimientos estresantes que se dan en un momento determinado y son de corta duración (p. ej., exámenes médicos puntuales o examinarse del carnet de conducir).
  • Secuencias de estrés. Hacen referencia a acontecimientos vitales estresantes concretos importantes (p. ej., violaciones, pérdidas de empleo, pérdida de un familiar querido…)
  • Intermitencia crónica. En general viene provocada por la exposición repetida a situaciones estresantes (p. ej., exámenes, chequeo médico, combates militares…)
  • Estrés crónico continuado. Incluye el afrontamiento de enfermedades médicas o psiquiátricas de larga duración o problemas afectivos prolongados.

De manera más específica, el entrenamiento de inoculación de estrés está diseñado para:

  • Enseñar a los pacientes la naturaleza del estrés y el afrontamiento.
  • Adiestrar a los pacientes para que autocontrolen pensamientos, imágenes, sentimientos y conductas. Todo ello a fin de facilitar interpretaciones realistas y adaptativas.
  • Adiestrar a los pacientes en la resolución de problemas.
  • Modelar y reproducir las actuaciones reales, la regulación de las emociones y las habilidades de afrontamiento propias del autocontrol.
  • Enseñar a los pacientes la manera de utilizar respuestas desadaptativas como señales para poner en práctica sus repertorios de afrontamiento.
  • Ofrecer prácticas de ensayo imaginado y en vivo para fomentar la confianza del paciente y la utilización de sus repertorios de afrontamiento.
  • Ayudar a los pacientes a adquirir conocimientos suficientes que les faciliten maneras de abordar situaciones estresantes inesperadas.

Mujer relajándose en el trabajo por el entrenamiento de inoculación de estrés

Objetivos del entrenamiento de inoculación de estrés

Los objetivos de tratamiento del entrenamiento de inoculación de estrés se centran en tres áreas fundamentales:

  • La promoción de una actividad autorreguladora adecuada. Esto implica reducir o suprimir la intensidad de autoverbalizaciones, imágenes y emociones perturbadoras. Asimismo, pretende incrementar aquellas que sean más adaptativas.
  • La modificación de conductas desadaptativas y el incremento o instauración de conductas adaptativas.
  • La revisión y modificación de estructuras cognitivas que estén promoviendo valoraciones negativas de uno mismo y del mundo.

Fases del entrenamiento de inoculación de estrés

En el entrenamiento de inoculación de estrés se pueden distinguir tres fases que en ocasiones se solapan entre sí. Estas fases son las siguientes: 1) Fase de conceptualización, 2) fase de adquisición y entrenamiento en habilidades y 3) fase de aplicación de las habilidades adquiridas.

Fase de conceptualización

Los objetivos generales de esta fase son identificar y definir el problema que presenta la persona. También se pretende ayudarle a entender su naturaleza y sus efectos en sus emociones y conductas, y definir los objetivos de la terapia.

Esta fase es muy importante. La importancia concedida a la comprensión del problema y cómo poder abordarlo hace que esta fase reciba también el nombre de fase educativa.

Fase de adquisición y entrenamiento de habilidades

Durante esta segunda fase, el paciente -con la ayuda del terapeuta- revisa, aprende y entrena estrategias de afrontamiento. Estas estrategias le permitirán abordar las situaciones generadoras de estrés que se detectaron en la fase de conceptualización.

Durante esta fase se realizan tareas como entrenar al cliente en buscar, utilizar y mantener el apoyo social de forma efectiva. También se utilizan modelos de afrontamiento reales o mediante vídeo, comentando, discutiendo y dando feedback sobre la ejecución de las estrategias que se van entrenando.

Terapeuta hablando con su paciente

Fase de aplicación y consolidación de las habilidades adquiridas

En la tercera fase los objetivos son varios: poner en práctica las estrategias aprendidas en situaciones reales, comprobar la utilidad de las habilidades adquiridas y corregir los problemas que vayan surgiendo durante el proceso de exposición. Esta fase está totalmente relacionada con la anterior. Normalmente, para adquirir habilidades es necesario ensayarlas, primero en las sesiones y más adelante en situaciones reales.

Como hemos visto, el entrenamiento de inoculación de estrés es un conjunto complejo de técnicas o procedimientos para hacer frente al estrés. Dicho entrenamiento se compone de tres fases y su utilidad está fuera de toda duda para afrontar situaciones estresantes, presentes y futuras.

Francisco Pérez

Psicólogo General Sanitario. Director del centro Supera Psicología. Máster en Psicología Clínica y de la Salud por la U.C.M.

Ver perfil »
Te puede gustar