Cómo tener una vida sexual plena con tu pareja

8 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Elena Sanz
Mantener una vida sexual satisfactoria en la pareja es una decisión que requiere acciones por parte de ambos miembros.

La sexualidad es un área esencial de la relación de pareja. Poder compartir momentos de pasión e intimidad con el compañero refuerza el vínculo. Pero, con frecuencia, el paso del tiempo y la rutina hacen mella en nuestra vida sexual. Mantener vivo el deseo o encender de nuevo la chispa requerirá de acciones por parte de ambos.

Al comienzo de una relación la atracción sexual es desbordante. Nuestra pareja nos parece la persona más atractiva del mundo y los encuentros sexuales se suceden de forma espontánea y natural. Con el avance de la relación en el tiempo, el componente de novedad desaparece.

Ambos comienzan a enfrascarse en los quehaceres diarios y parece que cada vez es más difícil encontrar momentos para la pasión. Este proceso es común en muchas parejas duraderas, pero no hemos de resignarnos. El erotismo es un hábito que podemos trabajar entre los dos. 

Claves para mejorar la vida sexual en pareja

Trabaja el amor propio

No contar con una buena autoestima puede influir más de lo que imaginamos en nuestra vida sexual. Si nos sentimos poco atractivos e inseguros sobre nuestro aspecto, nos resultará complicado disfrutar de la intimidad. Nuestra mente puede jugarnos malas pasadas, concentrando toda nuestra atención en intentar que la pareja no vea esa parte de nuestro cuerpo que tanto nos acompleja.

El nivel de ansiedad que genera este constante estado de vigilancia impide la espontaneidad y la excitación sexual. Por ello es imprescindible desarrollar una autoimagen positiva y aprender a amar nuestro cuerpo. Tu pareja te conoce, te desea y te ama cómo eres. Comienza a hacer lo mismo tú también.

Amígate con tu cuerpo. Haz las paces con tu imagen en el espejo. Acostúmbrate a cuidarte, a dedicar tiempo para elegir esa ropa que te hace sentir mejor, a aplicarte esa crema cada día. Acostúmbrate a acariciarte, a recorrer tu piel y a disfrutar el tacto. Una vez que te sientas cómodo contigo mismo, las inhibiciones desaparecerán dando paso al disfrute compartido.

Conoceos mutuamente

Un aspecto esencial para disfrutar de una vida sexual plena es la comunicación. Los buenos amantes no nacen, se hacen. Es necesario dedicar tiempo a conocer las preferencias y gustos de nuestro compañero, al igual que estar dispuesto a revelar nuestros propios deseos.

Muchas veces nos genera pudor pedir aquello que deseamos. Nos produce reparo expresar qué prácticas o actividades nos gustan. Sin embargo, ser capaces de orientar al otro resultará muy favorable para ambas partes. Tu pareja desea complacerte, tal y como tú deseas complacerlo, ¿por qué no guiaros mutuamente en ese camino?.

Para poder comunicar nuestros caprichos y voluntades primero hemos de saber identificarlos. En este punto es importante el autoconocimiento y la exploración del propio cuerpo y los deseos individuales. Cuánto más te conoces, más sencillo resulta compartirlo con tu compañero.

Cultiva el erotismo para mejorar tu vida sexual

Para poder mantener el erotismo se requiere un enfoque activo. Mantener la pasión en la pareja es una decisión y requiere de ciertas acciones. Es común que ambos miembros, por inercia, dediquen todo su tiempo y energía a las tareas diarias. El trabajo, los niños, la casa, los compromisos… Es fácil perderse en la vorágine del día a día y relegar la vida sexual a último plano.

Sin embargo, el erotismo se cultiva con intención. Buscando tiempo para la intimidad compartida, innovando y conectando con el deseo, regenerando la curiosidad. La monotonía es uno de los mayores enemigos de la pasión: probad cosas nuevas, entornos diferentes, expresad sin miedo vuestras fantasías.

Por otro lado, es muy recomendable soltar las expectativas acerca de cómo ha de ser el encuentro sexual. La tendencia al control y la planificación excesiva pueden arruinar el encuentro. Es importante aprender a dejarse llevar, a focalizarse en el cuerpo y no en la mente; en las sensaciones y no en los pensamientos.

Por último, no olvides que la pasión y la intimidad crecen día a día. Recuérdale a tu pareja cuánto te atrae, acostumbraos a intercambiar halagos, a atender a los esfuerzos de la otra persona por resultar atractiva. Es imprescindible no dar por sentada la relación, no caer en el exceso de seguridad que nos lleva a descuidar la pareja. 

 

Santos-Iglesias, P., & Sierra, J. C. (2010). El papel de la asertividad sexual en la sexualidad humana: una revisión sistemática. International Journal of Clinical and Health Psychology10(3), 553-577. Ortega, V., & Zubeidat, I. (2004). Evaluación de algunos factores determinantes del deseo sexual: estado emocional, actitudes sexuale y fantasías sexuales. Análisis y Modificación de Conducta30(129), 105-130.