¿Cómo hacer que tu pareja se sienta querida?

5 enero, 2015
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Elena Sanz
Si quieres que tu pareja se sienta querida nunca des por sentado vuestro amor. Cuida el vínculo a diario.

El amor es una de las emociones más hermosas que puede experimentar el ser humano. Y tener a una persona con quien compartir este sentimiento de manera recíproca, es un privilegio. Sin embargo, en ocasiones, nos dejamos llevar por la rutina y descuidamos un amor que damos por sentado. Si quieres conocer algunas claves para hacer que tu pareja se sienta querida, continúa leyendo.

Cuando conocemos a alguien y nos enamoramos, sentimos haber encontrado la mayor plenitud. Disfrutamos su compañía, su conversación y sus muestras de afecto. Valoramos cada momento a su lado y nos sentimos afortunados por ser su pareja.

pareja mano feliz

Pero, con el paso del tiempo, es común que esa euforia del inicio vaya disminuyendo. Este es un proceso natural y sano dentro de las relaciones, el enamoramiento da paso a un amor más sólido y maduro. Lo que ocurre, en ocasiones, es que alguno de los miembros se deja llevar por la rutina y se olvida de valorar lo que la otra persona le aporta.

El amor empieza en ti

El primer concepto que hemos de tener claro es que una pareja no está ahí para darnos el amor que nosotros mismos no nos damos. Es responsabilidad de cada uno cuidar de su persona, mejorar su autoestima y sanar sus propias heridas. Cargar a la pareja con la responsabilidad de hacernos felices no es un buen enfoque.

Tu compañero no es el encargado de llenar tus vacíos, de hacerte sentir importante. Esa tarea te corresponde, en primer lugar, a ti. Cuando tenemos este tipo de expectativas la relación puede caer en una dinámica poco sana. Podemos llegar a exigir sin cesar a nuestra pareja y nunca estar conformes. Puesto que el amor que estamos tratando de encontrar es el propio.

De igual forma, no es posible amar si no te amas. Si no te consideras merecedor del amor es posible que sabotees tu propia relación. Si te da miedo mostrarte vulnerable ante la otra persona, tienes que hacer un trabajo interior. El verdadero amor solo es posible estando en paz con uno mismo. No es adecuado usar al otro como una proyección de nuestros miedos ni de nuestras necesidades.

¿Cómo hacer que tu pareja se sienta querida?

Pasión, intimidad y compromiso

Según la teoría de Sternberg, el amor «perfecto» está compuesto principalmente por tres elementos: pasión, intimidad y compromiso. Si queremos que nuestra pareja se sienta querida habremos de cuidar cada uno de estos componentes en nuestro día a día.

  • Para cuidar la pasión en pareja hemos de encontrar momentos para ello dentro de nuestras ajetreadas vidas. Las muestras físicas de afecto en el día a día son importantes para mantener el vínculo. El beso antes de acostarnos o al llegar a casa del trabajo. Además, es necesario esforzarnos en mantener el vivo el deseo, tratando de innovar y complacer a nuestra pareja.
  • La intimidad se cultiva mostrando interés y preocupación por el bienestar del otro. Y estando emocionalmente disponibles para abrirnos a él. Compartir las preocupaciones y alegrías, escuchar, aconsejar. En definitiva, ser el lugar seguro de nuestro compañero.
  • El compromiso consiste en saber que algunos días tu pareja estará al 10% y tú tendrás que estar al 90%. Y está bien, porque otras veces será al contrario. El compromiso es la elección de mostrarle al otro que permaneceréis juntos a pesar de las adversidades. 
Hombre cogiendo manos mujer

Asertividad y respeto

El último punto a tener en cuenta para hacer que tu pareja se sienta querida es el respeto. Este debe primar por encima de todo y en cualquier circunstancia. Debes respetar al otro como ser humano y como pareja. Esto significa no agredirle verbal ni físicamente, no utilizar el silencio como castigo, no pagar tus frustraciones con el otro.

Para ello es imprescindible trabajar la asertividad. Todos hemos de aprender a comunicarnos de una forma constructiva, amorosa y respetuosa. Hemos de ser capaces de escuchar, de pedir y de poner límites sin dañar al otro.

Recordemos que nuestra pareja es nuestro aliado, nunca nuestro enemigo. Recordemos que tenerlo a nuestro lado es un regalo y sintámonos agradecidos por su presencia. Pero, sobre todo, nunca olvidemos cuidar el vínculo en ninguna de sus facetas. Nunca demos por sentada a la otra persona.

Serrano Martínez, G., & Carreño Fernández, M. (1993). La teoría de Sternberg sobre el amor. Análisis empírico. Mayer-Spiess, O. C. (1996). La asertividad: expresión de una sana autoestima. Desclée de Brouwer.