¿Cómo vive una persona con culpa? - La Mente es Maravillosa

¿Cómo vive una persona con culpa?

Raquel Lemos Rodríguez 15, Marzo 2015 en Emociones 2 compartidos
¿cómo vive una persona con culpa?

Todos cometemos errores y es normal que nos sintamos mal por ellos. El problema aparece cuando vivimos continuamente sintiéndonos culpables y buscamos sentirnos así.

La culpa es un sentimiento negativo que proviene de una acción que hemos hecho de forma equívoca e imprudente. ¿Por qué hay personas que no pueden aislar la culpa?

Muchas se culpan por cosas que no deberían. Otras buscan sentirse culpables. Cuando existe cierta tendencia a sentirse culpables, esto sugiere un problema mayor, algo que nos atormenta y no logramos superar.

Busca ser herida

Como ya mencionamos, muchas personas tienden a buscar sentirse culpables. Son personas que necesitan sufrir. ¿Por qué? Porque probablemente hayan pasado malos momentos y circunstancias en su pasado, que escapan a su alcance y que muchas veces, provocan interrogantes como ¿por qué a mí?, ¿qué he hecho mal?

Esas circunstancias provocan inseguridad, ya que escapan de nuestro control. Pero, ¿qué consecuencia tiene esto?

Que la persona insegura, busque algo en lo que tenga el control. Normalmente, es algo parecido a lo que padeció. Por ejemplo, una persona que haya sido maltratada se relacionará con alguien que la haga sentirse inferior. Es algo buscado, una tendencia algo masoquista, pero en la que la persona tiene el control. Ella decide que la hagan sentirse así, ella busca sentir aquello por lo que le hicieron pasar en su momento.

Se hiere a sí misma

La persona que vive con culpa se autocastiga. Puede que físicamente, pero sobre todo mentalmente. Se critica a sí misma, piensa demasiado en lo mal que ha actuado y en cómo debería haberlo hecho de otra manera.

Esta autocrítica es el resultado de culpas incorporadas que hemos transformado. Por ejemplo, una persona que ha sido maltratada quizás piense que debería haber sido más complaciente, que no debería haber dicho ciertas cosas, etc.

Estas personas son débiles mentalmente, y para los manipuladores y maltratadores psicológicos es fantástico. ¿El problema? Cargan con una culpa que no es suya, se vuelven grises y tristes, no saben ni pueden abrir los ojos. Quizás haga falta tiempo o una situación límite que las haga darse cuenta de lo que está pasando. Que ellas no son culpables, ni nunca lo han sido. Que se han estado sintiendo mal, sin motivo alguno.

Hiere a los demás

El culpable no solo busca herirse a sí mismo. Muchas veces busca herir a los demás, pues esto lo hace sentirse superior y poderoso. A veces, herirse a uno mismo no es suficiente. Las preguntas anteriormente mencionadas de ¿por qué me ha sucedido esto a mí y no a otros? puede instar a “compartir” ese mal que tú has sufrido.

Además, tener el poder de herir a los demás, dota a la persona insegura de seguridad. Se siente mejor si los demás también sufren. ¿Yo lo he pasado mal? Pues los demás que también lo pasen.

La persona que se ha sentido dañada, en algún momento, lo toma como una especie de venganza. Se siente así omnipotente y con poder, pero con un poder ficticio. Cuando se dé cuenta de lo que ha hecho se sentirá mal, se hundirá, aunque lo haya hecho fuera de su control.

¿Cómo librarse de la culpa?

Una persona que vive con culpa, debe ser consciente de ello antes de poder solucionarlo. Después, deberá seguir las siguientes técnicas o estrategias:

-Pedir perdón

Si te equivocas, pide perdón y sigue adelante. Errar es humano y no debemos bloquearnos sin poder avanzar. Sintámonos arrepentidos de verdad y esforcémonos porque ello no interrumpa el transcurso de nuestra vida.

-Reparar el daño

Si está dentro de nuestras posibilidades, intentemos reparar el daño que hemos producido. Aunque no te perdonen, aunque la otra persona no te crea. Cambia lo negativo a positivo, y siéntete conforme por haber hecho todo lo que ha estado a tu alcance por reparar aquello que dañaste.

-Verbaliza la culpa

Si algo te hace sentir mal, ¡exprésalo! La culpa se alimenta de lo que nos guardamos para nosotros, lo que no nos atrevemos a decir.

Nuestro objetivo es ser felices no infelices. ¿Por qué no hacer aquello que nos evitará problemas después? ¿Es que acaso queremos sentir dolor?

Debemos cambiar el modo de actuar y no tener miedo de verbalizar aquello que nos molesta, que nos hace sentir mal, con lo que no estamos de acuerdo.

Raquel Lemos Rodríguez

Soy escritora y una apasionada de la música. Rodeada de libros desde pequeña, siento la necesidad de plasmar escribiendo aquello que me inquieta y provoca curiosidad.

Ver perfil »