¿Conoces los 5 riesgos de la dependencia emocional en la pareja?

Paula Díaz · 21 mayo, 2015

“Las heridas que no se ven son las más profundas.” 

William Shakespeare

 

Uno de los rasgos emocionales más autodestructivos que existen es la dependencia emocional, donde la persona realiza y desarrolla un problema de adicción hacia su pareja, amigo o familiar.

Cuando somos dependientes emocionales perdemos nuestra autoestima, el tesoro que a cada uno de nosotros nos hace únicos y especiales. Por ello, hoy os traigo 5 riesgos que genera la dependencia emocional en una de las parcelas más importantes de nuestra vida, la pareja.

La identificación y conocimiento de cada uno de ellos te ayudará a recuperar tu autoestima, marcar tu propio rumbo y coger las riendas de tu propia vida, sin la necesidad de dejarla en manos de los demás. Con ello te sentirás fuerte, mejor, y conseguirás lo que todos merecemos, ser libre.

 

¿Cuáles son los riesgos de la dependencia emocional en la pareja?

 

La pérdida de la autoestima. Como os comentaba anteriormente, la dependencia emocional genera la perdida de nuestra autoestima personal y, lo que es lo mismo, la autoanulación. Las personas que sufren dependencia emocional presentan normalmente graves problemas de autoestima.

Cuando esta se da dentro de nuestra relación de pareja, corremos el riesgo de gradualmente perder a la persona que queremos por no ser conscientes de esta situación o no poner medios para su superación.

Genera perdida de identidad. Una persona dependiente emocional probablemente esté viviendo en un mundo donde su pareja es el centro de todo. Todas sus acciones, deseos y actos irán en función de lo que él/ella desee. Esta situación nos propicia convertirnos en una extensión de nuestra pareja, perdiendo nuestra identidad, la personalidad que nos caracteriza y generando la dependencia total.

De esta forma podremos correr el riesgo a ser maltratados física y psicológicamente. Si se dan estos casos es recomendable buscar ayuda profesional a través de terapia que nos pueda acompañar a superar y evitar la situación.

¿Conoces los 5 riesgos de la dependencia emocional en la pareja?

“El que no te quiere como eres, no merece que lo recuerdes.” 

Niki Lauda

Abuso físico y psicológico por parte de la pareja. En algún momento la pareja puede percibir la dependencia emocional que está ejerciendo sobre el contrario. Esta situación puede llevarle a actuar bajo un “rol dominante”, aprovechándose fácilmente de este estado y situación.

Es muy habitual y común este arquetipo en aquellas parejas donde está presente la dependencia emocional desde algún lado.

La persona que no tiene dependencia emocional se siente libre, lo cual le puede llevar a sentirse capacitado para ejercer presión, mentir, ser hostil, despectivo, e incluso sacar provecho físico, material o psicológico de su posición “dominante”.

¿Qué fomenta aun más esta situación? La seguridad que tiene aquella que ejerce el maltrato de que la persona que es dependiente probablemente no se quejará y soportará todo ello sin ejercer fuerza contraria. Si se da el caso donde se soporta un abuso físico, infidelidades, vejaciones y humillaciones es necesario e importante acudir a un profesional con el que te sientas cómodo y lleves a cabo un trabajo personal.

Aislamiento y pérdida de habilidades sociales. Encontrarnos en una situación tan desagradable y desgastadora energéticamente como lo es la dependencia emocional en la pareja, nos consume interiormente a grandes niveles. No sentirnos libres y sin fuerzas nos llevará, poco a poco, a ir aislándonos de nuestro entorno social, amigos y familia. Todo ello por voluntad propia, ya que para un persona dependiente emocional su pareja es el mundo.

Este aislamiento propicia también la perdida y no desarrollo de las habilidades sociales personales de forma paulatina. Alejarnos de nuestro entorno y realidad nos invita a ser ciegos de nuestra propia vida y aumentar inconscientemente la dependencia emocional.

Cambios repentinos de estado de ánimo. La dependencia emocional es un trastorno psicológico manifestado de muchas y diferentes maneras. La persona dependiente sufre “ánimo disfórico” o lo que es lo mismo, repentinos cambios de ánimo durante su día a día.

Sufrir este estado emocional le llevará a padecer cuadros de depresión, estrés y ansiedad. Todo ello le fomentará interiormente un sentido de culpa, sensación interna de vacío, celos en grandes niveles, y lo más importante: miedo. Estos síntomas únicamente pueden ser calmados con la presencia de su pareja, pero paradójicamente causados por la ausencia de esta.