Cómo contar a los niños una separación

Pedro González Núñez · 4 mayo, 2018

Graham Greene, crítico y escritor británico, decía que “siempre hay un momento en la infancia cuando la puerta se abre y deja entrar al futuro”. Pese a que puede ser real, a veces esa puerta podría ser abierta demasiado pronto, y nosotros, como padres, no sabemos cómo contar a los niños una separación, porque son demasiado pequeños e inocentes, y no les deseamos un futuro que podría llegar antes de tiempo.

Una separación es una situación delicada que también afecta a los más pequeños. Una de las preocupaciones principales que tienen los padres al separarse es cómo comunicar a los hijos la ruptura. En qué momento hacerlo, qué palabras utilizar y sobre todo, cómo responder a las preguntas que hagan. La psicóloga Mónica Cruz, experta en estos temas, nos ofrece las claves para contar a los niños una separación de manera adecuada.

“Los niños han de tener mucha tolerancia con los adultos”.

-Antoine de Saint-Exupery-

Acuerdo previo

Es conveniente realizar un acuerdo previo entre los progenitores. Es decir, acordar ambos qué decir a los niños, y hacerlo juntos en la medida de lo posible. Para ello es importante practicar previamente y no dejar nada a la improvisación.

Sea como fuere, si la situación se torna compleja, es importante no perder la calma. De hecho, si uno de los dos pierde la tranquilidad, lo mejor será posponer la conversación y dejarla para otro momento.

Padres discutiendo delante de su hija

Decir la verdad a los niños

Es mejor no mentir. Un niño, que generalmente es egocéntrico (especialmente antes de los 6 o 7 años), puede tender a culpabilizarse. Por eso es muy importante que la explicación de lo que ocurre sea muy concreta y clara, impidiendo que creen un relato basado en su imaginación para cubrir la información que no tienen.

Al contar a los niños una separación es importante que decir la verdad para evitar crear confusión en ellos y sobre todo, que se sientan culpables.

Seguridad ante todo

No es un momento fácil, pero es importante que los niños noten seguridad en las palabras de sus padres. Es la forma ideal para que ellos entiendan que la decisión es firme.

Cruz aconseja contar a los niños que, en un principio, cuando se unieron, se querían mucho y formaron la familia con todo el amor del mundo. Sin embargo, con el paso del tiempo, ya no se llevan tan bien como al principio y consideran que no pueden ser felices juntos.

“En el más feliz de nuestros recuerdos de la infancia, nuestros padres eran felices también”.

-Robert Brault-

No usar descalificaciones hacia la otra parte

Es necesario no descalificar a la otra parte. Si bien se puede comentar con los pequeños situaciones vividas recientemente, como discusiones más comunes en los últimos tiempos, no significa que se pueda insultar o culpar al otro cónyuge.

Si se entra en descalificaciones, solo se consigue dificultar la situación. Es una información que no aporta nada, puede ser malinterpretada por el niño y crea tensión. Hay que olvidar frases como “quiere que me vaya” o “me abandona”, por ejemplo.

Explicar que se ha intentado todo

No es mala idea explicar a los pequeños que se ha intentado todo. Es decir, que ambas partes han procurado mantener a flote la unión familiar solucionando los problemas, pero finalmente no se pudo llegar a buen puerto.

Esta es una forma de que los niños acepten que no es una decisión impulsiva. Si creen que fue así, podrían también creer que tal vez sea reversible. Por eso es tan importante decir la verdad con seguridad, para que entiendan que, tras deliberarlo un tiempo, se ha llegado a la conclusión de que esta es la mejor solución para el bienestar de todos.

Padre hablando con su hijo de la separación

Más detalles a considerar

A partir de aquí, es necesario que los pequeños entiendan que:

  • Nada tienen que ver con lo sucedido, simplemente no salió todo como los padres esperaban.
  • Pueden llorar y expresar sus emociones, no es necesario que crean que no pasa nada.
  • También es importante preguntar la opinión de los pequeños, incluso comentar si esperaban algo así, ya que en los últimos tiempos la situación no estaba bien. Así se evita que se creen ideas erróneas.
  • Por supuesto, hay que explicar qué sucederá en el futuro inmediato. Es decir, seguirán siendo una familia, pasarán un tiempo con papá o con mamá, etc. Así se reduce su incertidumbre.
  • Finalmente, es importante preguntar para asegurar que los pequeños lo han entendido todo. Si tienen alguna cuestión, es importante que la hagan.

Como es lógico, contar a los niños una separación no es fácil, y sus reacciones pueden ser muy diversas. Negación, enfado, silencio… Sea como fuere, es importante que entiendan que sus padres seguirán ahí por siempre, juntos o separados.