¿Continuar o romper con todo?

Sofia Alcausa Hidalgo · 11 julio, 2015

Dedicado a todas esas personas que han sufrido por amor hasta límites que nunca debemos dejar que traspasen los demás.

Hay muchos momentos en la vida en los que hay que decidir entre continuar o romper con todo, no nos queda otro remedio que decidir. El amor posiblemente sea uno de los temas más complicados para tomar decisiones. Nos sentimos divididos entre lo que nos dice nuestro corazón con sus incesantes latidos que no podemos detener ni controlar y lo que nos recomienda nuestra razón.

Por eso, cuando el corazón late fuerte pero también sangra, llora y sufre, quizás lo mejor sea decir adiós a ese amor. Porque somos como un barco a la deriva si no nos queremos a nosotros mismos en primer lugar. Si perdemos nuestra autoestima por culpa del trato que recibimos de alguien que creíamos que nos quería, entramos en un gran océano sin salida y eso… no lo podemos permitir.

Romper

El momento de romper con todo

Aunque eso de la culpa es tan solo una forma de hablar, porque nadie puede dañarnos mientras nosotros no se lo permitamos. Porque el amor de nuestra vida somos nosotros mismos. A veces hay que decirle adiós a un amor, cuando ese amor duele, parte nuestra alma, no nos hace felices o no nos respeta ni nos comprende.

Hay veces que cuando ese amor no sabe estar a nuestro lado en los malos momentos; nos confunde y nos trastoca… debemos despedirnos de él aunque nos rompa por dentro…

El amor a veces no se puede explicar con palabras, solo se puede sentir y solo lo puede comprender todo aquel que lo haya vivido alguna vez. Y es que quizás solo podamos llegar a trazar humildemente y con algunas palabras su significado. El amor llega como un torbellino lleno de ilusiones, de emociones y de sentimientos que nos hacen sentir alegres, vivos, renovados…

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¿Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!
-Francisco de Quevedo-

Decir adiós al amor

A veces todo se vuelve del revés. Si en muchas ocasiones no nos comprendemos ni a nosotros mismos, si estamos llenos de contradicciones, intentar coordinarnos con una pareja puede llegar a resultar un difícil camino, sí, muy difícil… y cuando comienza a romper nuestra estabilidad y nuestra paz interior no tenemos otro remedio que decirle adiós, romper con todo…

 

Niña triste con globo de corazón

Porque me quiero, porque me estimo, porque me respeto y necesito el respeto de los demás. Porque me siento seguro de lo que quiero y sobre todo de lo que no quiero, por eso te digo adiós… tengo que romper con todo y como en otros momentos de la vida todo queda y todo pasa…

Queda la experiencia, la lección aprendida y pasa el dolor. Porque el tiempo todo lo cura y porque de lo que se trata es de ser felices y aunque simple y muy machacado bien cierto es el dicho de “mejor solo que mal acompañado”.

Por eso aprender a querernos es lo primero para no perder el norte, para que no nos traten como a marionetas en el amor. No rompas tu corazón, tu alma y tu mente por un amor que realmente no lo es. Quiérete.