¿Crisis de pareja o ruptura definitiva?

Julia Marquez Arrico · 15 julio, 2018

Una crisis de pareja suele representar un momento duro. Por otro lado, no todas las crisis de pareja derivan en una ruptura. Además, si se trata de una pareja que ha pasado por varias crisis, puede ser difícil saber si la pareja está pasando por un nuevo momento de incertidumbre/enfrentamiento o esta ya se ha roto definitivamente y solo quedan las cenizas.

Así mismo, existen diferentes tipos de crisis de pareja y también diferente tipos de rupturas, y la principal diferencia entre una crisis y una ruptura es que esta última constituye un punto y aparte. Pero, antes de seguir, terminemos de redondear la definición.

Cuando hablamos de crisis de pareja nos referimos una situación de alta tensión, en la que suele darse un distanciamiento temporal, mientras que si hablamos de una ruptura estaríamos frente a una situación de separación en la cual las personas rompen los vínculos que las unen.

Así pues, existen diferencias entre las dos situaciones. Lo complicado es que en ocasiones las diferencias solamente se materializan cuando el tiempo pasa y los cambios empiezan a ser más notables en una u otra dirección. Por otro lado, no saber si una crisis terminará o no en ruptura genera una incertidumbre potencialmente ansiosa/angustiosa. Así, en este artículo hablaremos de cómo saber si estás en una crisis de pareja o en una ruptura definitiva.

Crisis de pareja

Diferentes tipos de crisis de pareja

Los problemas suelen ser los precipitantes más comunes de las crisis de pareja. También pueden ocurrir tras una infidelidad, el nacimiento de un hijo o una pérdida importante. Todos estos motivos dan origen a diferentes crisis de pareja, que pueden ser más o menos largas.

Dentro de las crisis de pareja más complicadas de superar encontramos las que se han iniciado/materializado con una infidelidad, ya que con ella lo que se suele romper es la confianza y la complicidad con el otro. La víctima se siente engañada, traicionada, además también es fácil que disminuya su autoestima y que el locus de control se vuelva más externo.

Por otro lado, las crisis de pareja que son por evolución de la relación son las que mejor se llevan y las menos difíciles de superar. Por ejemplo, nos referimos a las crisis que son simplemente por el paso del tiempo y el cambio natural en la relación, como el inicio de la convivencia o el nacimiento de un hijo. En estos casos, el vínculo, la unión, no se ha visto atacado.

Las crisis de pareja pueden deberse por ejemplo a una infidelidad, el nacimiento de un hijo, un grave problema familiar o problemas constantes en la convivencia.

Crisis de pareja frente a ruptura definitiva

Los antecedentes y la historia de la pareja dicen mucho sobre si estamos en situación de crisis o de ruptura. Si se trata de una pareja que ha pasado por muchas crisis, puede existir un desgaste tan importante en la relación que ello desemboque en una ruptura definitiva.

Al contrario de lo que se suele creer y pensar de que “esta es solo una crisis más”, que exista una historia de separaciones o rupturas temporales conlleva un agotamiento que produce la sensación en la pareja de vivir en una especie de eterno retorno de sufrimiento. Dicho de otro modo, las crisis repetidas generan indefensión aprendida y ésta puede motivar la ruptura sea definitiva porque alguno o los dos empiezan a pensar que “ya nada tiene arreglo”.

El motivo de la separación también es un aspecto clave. Las crisis que son consecuencia de una infidelidad suelen terminar en rupturas: el engaño es devastador para la confianza de la pareja y el plan de futuro juntos. Una infidelidad da origen a una crisis de pareja, que si no se gestiona correctamente y en un tiempo adecuado, puede acabar en una ruptura definitiva. Puede haberse agotado la capacidad para perdonar y volver a construir.

Así mismo, si el motivo de la crisis son los problemas en la convivencia o las tareas en la casa es más probable que la crisis no termine por romper la pareja. Sin embrago, si estamos frente a repetidas crisis de pareja debido a problemas de convivencia también podemos estar frente a una situación de gran desgaste emocional que convierta la crisis en una ruptura definitiva.

El motivo de la separación también es un aspecto clave, las rupturas definitivas que surgen como resultado de infidelidades suelen terminar en rupturas.

Mujer triste por la ruptura de su relación

Los cuatro jinetes del apocalipsis en las relaciones de pareja

Más aún, cuando en la pareja existen señales importantes de incompatibilidad podemos pensar que estamos frente a una ruptura definitiva. En este caso, nos referimos a los “cuatro jinetes del apocalipsis” que el Dr. John Gottman describió tras años de investigación sobre las relaciones de pareja. Estas cuatro señales suelen estar íntimamente asociadas a las separaciones definitivas y te las explicaremos a continuación.

Las cuatro señales más importantes que apuntan a una ruptura definitiva son: las críticas destructivas (tanto hacerlas como recibirlas), la actitud defensiva, el desprecio hacia el otro y la actitud evasiva. De este modo, cuando se observa en la crisis de pareja, la presencia de alguno de alguna de estas actitudes o patrones de comunicación nos informa de que estamos pasando por un momento delicado, de manera que puede producirse una ruptura.

Si quieres conocer un poco más sobre estos “cuatro jinetes del apocalipsis”, puedes consultar el siguiente artículo: