Cuáles son los principales tipos de delirios

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
· 8 marzo, 2019
Los delirios son de particular importancia en el diagnóstico de trastornos psicóticos. Te contamos cómo se diferencian en función de su forma y su contenido.

Los delirios generalmente ocurren en el contexto de una enfermedad mental o neurológica. Sin embargo, son de particular importancia en el diagnóstico de trastornos psicóticos. El psiquiatra y filósofo Karl Jaspers fue el primero en definir tres criterios principales de delirios en su libro Psicopatología general en 1913.

Estos criterios son: estar seguro de esta creencia mantenida con absoluta convicción, que la creencia no pueda ser cambiada por argumentos contrarios convincentes y la falsedad o imposibilidad de creer en el contenido. Como vemos, aplicar el concepto de falsedad (o de veracidad) a una creencia entraña problemas importantes.

Por otro lado, se han distinguido principalmente dos tipos de delirios: en función de la forma y del contenido. A continuación explicamos cada uno de ellos.

Tipos de delirios: clasificación según su forma

Desde el punto de vista formal, existen dos tipos de delirios: delirios primarios o verdaderos y delirios secundarios.

El delirio primario o ideas delirante se caracteriza por ser autónomo, original, inderivable e incomprensible desde el punto de vista psicológico. Aparece de forma brusca, con convicción completa y sin ninguna otra alteración mental que haya conducido a su aparición.

El delirio secundario o ideas deliroide surge de una experiencia anormal previa. Es una idea delirante que surge como intento de explicación de experiencias anómalas previas y, en este sentido, son comprensibles psicológicamente.

Es decir, la distinción entre delirante y deliroide radica en la comprensibilidad o no del delirio. Esta diferencia implica además un intento de explicación acerca de sus respectivos orígenes. Decir que los delirios secundarios son comprensibles psicológicamente alude a que se producen como consecuencia del intento por parte del paciente de explicarse una experiencia anormal.

Hombre enfadado pensando en cómo expresarlo

Jaspers propone 4 tipos de delirios primarios

  • Intuición delirante: idea delirante primaria, fenomenológicamente indistinguible de cualquier idea que nos asalte repentinamente. El contenido de estas ideas delirantes suele ser autorreferencial y por lo general es de gran importancia para el paciente.
  • Percepción delirante: idea delirante primaria que consiste en la interpretación delirante de una percepción normal.
  • Atmósfera delirante: idea delirante primaria que consiste en la experiencia subjetiva de que el mundo ha cambiado de un modo sutil pero siniestro, inquietante y difícil o imposible de definir. Se suele acompañar de un estado de humor alterado, ya que el paciente se siente incómodo, desasosegado e incluso perplejo.
  • Recuerdo delirante: idea delirante primaria que consiste en la reconstrucción delirante de un recuerdo real o que de pronto el paciente «recuerda» algo que es claramente delirante.

Tipos de delirios: clasificación según su contenido

Desde las teorías psicoanalíticas se ha enfatizado la importancia simbólica del contenido de los delirios. También hay autores que plantean que el contenido de los delirios se relaciona especialmente con miedos personales, con aspectos de experiencias de vida y con factores culturales.

Sin embargo, hay quien afirma que los delirios son actos de habla vacíos. Berrios afirma que su contenido no es más que un fragmento aleatorio de información atrapada en el momento en que cristaliza el delirio.

A pesar de esta opinión, los delirios se han estudiado sobre todo desde la óptica del juicio y las creencias. Y desde este prisma, el contenido tiene una clara importancia como portador de influencias personales y culturales.

Mientras que la estructura de los delirios varía muy poco en las diferentes culturas, su contenido parece estar mucho más influido por el marco cultural en el que vive el sujeto delirante. Uno de los aspectos que más se ha trabajado en el tema de los delirios es el de su clasificación.

Contenidos más comunes en los delirios

  • Idea delirante de celos: convicción delirante de que la pareja sexual es infiel. El comienzo es repentino y brutal, la prueba de la infidelidad del cónyuge dependerá de un gesto o una palabra. El sujeto buscará evidencia irrefutable (búsqueda de pertenencias, interrogaciones sin fin, etc.).
  • Idea delirante de grandeza: su contenido implica una exagerada valoración de la importancia, el poder, el conocimiento o la identidad personal. Puede ser de naturaleza religiosa, corporal o de otra clase.
  • Idea delirante de pobreza: idea de que el sujeto ha perdido o perderá todas o casi todas sus posesiones materiales.
  • Idea delirante extravagante: falsa creencia cuyo contenido es claramente absurdo y sin base real posible. Ej: un hombre cree que cuando le operaron de apendicitis , le colocaron un dispositivo y puede oír la voz del presidente.
  • Idea delirante nihilista: idea en torno a la no existencia del yo, de los demás y del mundo. Ej: el mundo se ha terminado.

Mujer triste por desahucio

Contenidos de los delirios más frecuente

  • Idea delirante de ser controlado: idea delirante en la que los sentimientos, los impulsos, los pensamientos o los actos son vividos como si no fuesen propios y estuviesen impuestos por alguna fuerza externa. Delirios típicos son la alineación del pensamiento, el robo del pensamiento o la transmisión del pensamiento.
  • Idea delirante erotomaníaca: el paciente cree que alguna otra persona está locamente enamorada de él. Con mayor frecuencia, afecta a las mujeres que a los hombres. A menudo la persona está convencida de ser amada por un personaje considerado de prestigio (estrella de cine, político, etc).
  • Idea delirante somática: la persona tiene la convicción de poseer una imperfección física o una condición médica general. Puede ser difícil distinguir este tipo de trastorno delirante de la hipocondría y el trastorno dismórfico corporal. Lo que los distingue es la intensidad de la creencia. En el trastorno delirante, la persona no puede admitir la posibilidad de que la enfermedad o defecto físico  no esté presente.
  • Idea delirante de referencia: idea delirante consistente en que los acontecimientos o las personas próximas del ambiente del sujeto tienen un sentido particular por lo general de tipo negativo . Si la idea delirante de referencia se articula en una temática persecutoria, entonces puede hablarse también de delirio de persecución.