Cuando resulta difícil confiar en los demás

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 7 octubre, 2018
Gema Diez · 24 junio, 2013
Confiar en los demás es clave para construir relaciones felices y significativas. Sin embargo, en ocasiones tras muchas decepciones cuesta bastante volver a dar ese paso. En estos casos es necesario proceder a un adecuado trabajo interno.

Tener la capacidad de confiar en los demás es una parte muy importante de nuestra vida. Es es ese tendón psíquico que nos confiere seguridad y la certeza de que podemos apoyarnos en ciertas personas para consolidar relaciones de cualquier tipo. La confianza es el pegamento de nuestros vínculos afectivos, familiares, de trabajo y cualquier tipo.

Si hay algo que todos sabemos es que cuando se conoce a una nueva persona, lo primero que valoramos es si es alguien en quien poder confiar. A menudo surgen dudas y reticencias, sobre todo si hemos tenido numerosas experiencias fallidas. La situación se puede volver aún más complicada si somos personas inseguras, con cierta ansiedad social y con escasas habilidades sociales.

La confianza y el permitirnos confiar en los demás nos permite vivir mejor e invertir en mayor bienestar psicológico. El poder construir relaciones más cercanas y significativas depende de nuestra capacidad (y habilidad) para propiciar con seguridad esta dimensión tan valiosa.

“Tienes que confiar en los demás aunque a veces traicionen tu confianza, pues de lo contrario la vida sería imposible”.

-Orson Scott Card-.

Cómo aprender a confiar en los demás nuevamente

Para poder enfrentar este miedo y recuperar la confianza en los demás tan necesaria para que tus relaciones tengan éxito, es necesario que trabajes en ti mismo, que restaures el impacto que determinados hechos del pasado hayan dejado en tu persona.

Tal y como nos revela un estudio publicado en el  The Journal of Neuroscience y llevado a cabo en la  Universidad Adelphi, Garden City, Nueva York, la ruptura de la confianza tras una traición deja marca en nuestro cerebro. Es como una herida que tarda mucho en curar porque los vínculos sociales son muy importantes para este órgano.

Por tanto, para confiar en los demás de nuevo es necesario empezar de cero. Reinicarnos emocional y personalmente. Veamos cómo.

Personas cogidas de la mano

Un viaje interno ¿por qué me cuesta confiar?

El primer paso para volver a confiar en los demás es entender qué nos ha hecho perderla. No se trata ni mucho menos de lanzarnos a establecer lazos y vínculos sin aplicar filtros, con el corazón abierto y expuesto a posibles errores y malas elecciones. Se trata de reflexionar sobre qué hechos nos han provocado el sentir miedo a la hora de iniciar nuevas alianzas emocionales.

  • Reflexiona en tu pasado, sana heridas, actualiza tu autoestima y recupera en primer lugar la confianza en ti mismo.
  • Si refuerzas la alianza en ti mismo fortalecerás también tu habilidad para saber poner límites, para entender quien vale la pena y de quien es mejor desconfiar.

Recuperar la confianza en ti para recuperarla en los demás

Entiende que las personas somos imperfectas. Esa imperfección debe ser tolerada en la medida de lo posible. Por tanto acepta también que tú como los demás, también eres falible.

  • Acepta tus partes oscuras, desagradables y primitivas. Cambia lo que puedas, esfuérzate en dar siempre la mejor versión de ti.
  • Trabaja en tu Inteligencia Emocional, transitando sobre todo en las emociones más complejas: el miedo, la rabia, la decepción… Cuando te alces como buen gestor de esas dimensiones aprenderás a confiar en ti mismo.
  • Deja atrás el pasado, céntrate en el presente ahí donde se abren nuevas oportunidades.

Busca nuevos escenarios

Muévete en ambientes donde veas que hay confianza entre las personas, siempre hay alguien en quien puedas confiar; sólo necesitas encontrar a esa figura a fin, alguien que llega de improviso y nos permite establecer de nuevo la magia de la conexión.

Atiende los pequeños detalles

Busca personas  dignas de confianza, que traten bien a sus semejantes. Para ello, no dudes en atender los pequeños detalles, en ver si es aficionada a contar los detalles íntimos de la vida de otras personas, porque entonces, es probable que traicione también tu confianza.

Encuentra personas fomentando la confianza con lentitud  y prudencia; comparte pequeñas confidencias y espera a ver qué pasa; si habla de ellas  a los demás, no confíes en él, pero si la persona demuestra que es fiel en las cosas pequeñas, puedes sentirte  seguro de confiar en él.

“Un pájaro posado en un árbol nunca tiene miedo de que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama sino en sus propias alas”.

-Proverbio-

Mujer con los ojos tapados

Pero, sobre todo, aprende a confiar en ti mismo, ya que en muchas ocasiones el miedo a confiar en otra persona se debe al miedo a uno mismo, a no ser capaz de manejar una traición. No tengas prisa, ten paciencia, ya que después de haber sido traicionado, puede ser un reto,  aprender a confiar de nuevo. Date el tiempo y el espacio que necesitas.

Restaurar la confianza, un ejercicio interior en el que vale la pena invertir

Ahora que ya sabes cómo confiar en los demás de nuevo, es el momento de empezar a confiar en ti mismo. Porque la falta de confianza en los demás no es más que un reflejo de la falta de confianza que tienes en ti. ¿Empezarás a ponerle solución desde hoy mismo?

  • Realiza actividades de las que realmente disfrutes.
  • Mira tus errores como regalos, ya que las experiencias de aprendizaje valiosas, son lecciones que has de guardar, y te valdrán en situaciones similares.
  • Aprende de los errores, para trabajar de manera constructiva a través de tu mala conducta y entiende por qué actuaste como lo hiciste.
  • Pon en uso la práctica del auto-perdón, tantas veces como sea necesario para dejar de lado tus errores. Me perdono por…
  • Celebra tus logros, no te reproches tu pasado, ten presente las grandes cosas que has hecho, incluso escribe un diario donde queden plasmadas.
  • Sigue tu intuición, aunque esto puede ser difícil si te han enseñado a racionalizar cada decisión.
  • Prueba cosas nuevas. No es necesario que asumas riesgos para demostrar que confías en ti mismo, pero puedes realizar actividades que te enseñan cosas sobre ti mismo.
Hombre con una vara

 

Con todo estos ingredientes, tienes ya todo lo necesario para emprender un camino donde la confianza no volverá a provocarte ningún problema. Es el momento de dejar de tener miedo y abandonar cualquier temor. Empieza a confiar en los demás y, sobre todo, en ti mismo.