Proteger la autoestima, respetarse a una misma

Proteger la autoestima, respetarse a una misma

Valeria Sabater 17, Julio 2014 en Psicología 1999 compartidos

Seguro que te ha pasado alguna vez. Valorar más las necesidades de otra persona antes que las tuyas. A veces es por amor, por amistad o por ese principio de altruismo con el que nos amparamos pensando que así, nos vamos a sentir mejor. Pero poco a poco te vas dando cuenta de que algo falla.

De que ya no dispones tiempo para ti. De que esa persona a quien le has dado tiempo y esfuerzos, te va quitando mucho más… puede que hasta tu propia identidad. ¿Cómo te sientes? ¿Dónde queda ahora tu auto-respeto?

Hay que tenerlo en cuenta, cuando sobrevaloras las necesidades de los demás e infravaloras las tuyas, algo está empezando a fallar…

LA NECESIDAD DE APRENDER A DECIR NO

A veces nos cuesta. Decir no en ocasiones lo asociamos a un rasgo de egoísmo. ¿Cómo le voy a decir que no a esa amiga del trabajo? ¿Cómo le voy a decir que no a mi jefe? ¿Cómo le voy a decir a mi pareja que en estos momentos no me apetece hacer esto o aquello?

No debemos equivocarnos. Defender nuestro tiempo, nuestro espacio y nuestra identidad no es sinónimo de orgullo o soberbia. Decir no significa simplemente informar a las personas que nos rodean de que en esos instantes, no podemos hacer determinada cosa. O más aún. Que no queremos algo porque va en contra de nuestros principios.
Compartir

Es necesario que las personas de nuestro círculo social y personal, sepan cuanto antes dónde están nuestros límites. Porque decir “no” es también ofrecer información de nuestra propia personalidad, de nuestros rasgos y decisiones. Nadie es adivino para saber qué nos molesta o qué es lo que queremos o lo que no. Pongamos un ejemplo. Estamos en una reunión con amigos y tu pareja no deja de contar cosas personales sobre ti.

no

Si no deseas llamarle la atención y decides callarte y aguantar las posibles risas y comentarios incómodos, estarás perdiendo tu propio respeto. Se trataría simplemente de advertir a tu pareja de que ese tipo de cosas te molestan, y que es mejor que no vuelva a repetirlo.

Este es un simple ejemplo, pero pueden existir muchos más, otros donde las situaciones sean aún más complicadas, y atenten quizá contra nuestra propia integridad personal y emocional. Y el maltrato, nunca es una opción, debemos defendernos, protegernos. Respetarnos a nosotros mismos poniendo límites y aprendiendo a decir “No”.

LA FIDELIDAD A UNA ESCALA DE VALORES PROPIA

Todos nosotros disponemos de una escala de valores personal. No nos gustan las mentiras, ni el desprecio, ni la soberbia. Valoramos el respeto y la humildad… eres de esas personas que, si se encuentra una cartera o un teléfono móvil, seguramente te preocupes en devolverlo a su dueño. Todo ello es una escala de valores, y siempre debemos actuar respecto a esos principios que hemos interiorizado a lo largo de nuestra vida.

Si un día, por ejemplo, paseando con una amiga os encontráis con una cartera y la otra persona decide que es mejor quedársela, seguramente tú te sientas mal ante esa acción. Y como tal, deberás reaccionar. Son, en esencia, pequeños actos donde respetarnos también a nosotros mismos.

Recuerda también que nadie puede ni debe estar por encima de ti. Ni tus jefes, ni tu familia ni tu pareja. En el momento en que pensemos que otras personas pueden ejercer poder sobre nosotros, empezaremos también a sentir sus efectos negativos. Si en estos momentos estás viviendo una situación en que hay alguien que está atentando contra tu integridad personal y que no te tiene respeto, párate un momento en pensar en dicha situación.

De alargar aún más ese estado, seguramente acabes perdiéndote a ti mismo. Convirtiéndote en una sombra que baila al compás de esa otra persona que ejerce el poder sobre ti. Que no te tiene respeto.

Si eres infeliz, reacciona. Si no puedes respirar, busca aire, busca una salida no sin antes alzar tu voz diciendo “no”.
Compartir

Ninguna situación es fija, toda realidad es susceptible de cambio, y debemos iniciarlo cuando antes por nuestro bien. Por nuestra salud física y emocional, por nuestro equilibrio personal.

Deja a un lado los temores, las dudas y defiende tus valores. Si te respetas a ti mismo, si te valoras y encuentras fortaleza en tu propio interior poniendo límites, los demás también te respetarán. Vale la pena practicar cada día el “auto-respeto”.

Valeria Sabater

Soy psicóloga y escritora. La curiosidad por el conocimiento humano es mi cerradura particular, la psicología mi llave, la escritura, mi pasión.

Ver perfil »
Te puede gustar