¿Cuándo una relación no es para ti?

13 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
Las relaciones, por un lado las necesitamos y nos gustan. Por el otro, en ocasiones, nos atrapan en un círculo vicioso. Son los dos lados del amor.
 

A veces hay señales que nos indican cuando estamos enfrascados en una mala relación, pero otras veces no son tan evidentes o nos negamos a verla mientras que los demás parecen saber qué qué acabará todo. Nos ha pasado a todos por lo menos en una ocasión, y para otros en más de una.

La mayoría de las veces nos negamos a ver las señales que indican que la relación no va a buen puerto. Tal vez nos cueste aceptar que nos hemos equivocado, nos aterre la idea de cambiar de vida o, incluso, estemos con esa persona por pena. En cualquier caso, es seguro que esperamos más de la vida, pero no de lo que tenemos ahora. La pregunta clave es, ¿tendrá solución?, ¿queremos realmente solucionarlo?

Es normal tener problemas de pareja, puesto que no siempre todo es perfecto. Pero hemos de saber cuándo las discusiones o problemas están dentro de los parámetros de lo normal y cuando cruzan la línea roja. Aquella línea que delimita una pareja normal de una pareja toxica.

Cómo saber realmente cuando algo no está bien en la pareja

Hay tantos signos que cuando te detienes a analizarlos te das cuenta de todo. Como cuando sabes muy en el fondo que algo no está bien o no está funcionando del todo la relación. Está ese pensamiento o esa voz recurrente que se repite una y otra vez mientras intentas callarla.

  • Cuando piensas en tu futuro y no te lo imaginas con esa persona es un gran indicio de que realmente esta persona no es la más indicada para ti. Aunque te digas lo contrario, debes darte cuenta como son las cosas en realidad. El problema es que a veces mantenemos unas expectativas poco realistas que nos alejan de la realidad de lo que está sucediendo realmente.
 
  • Otro factor importante es que esa persona te limita en tu desarrollo, tus metas y ambiciones. Por ejemplo, no te permite hacer cosas que quieres, te aísla de tus amigos y familia, te pone trabajas para estudiar o trabajar, etc. En definitiva, si esa persona te resta más de lo que te aporta, es muy mala señal.
  • Las discusiones van de la mano de la inmadurez y de la poca habilidad para resolver los conflictos. ¿Tu pareja discute contigo constantemente por todo? ¿Te grita, te falta el respeto o cosas peores? Sin duda, esto es algo que no debes consentir bajo ningún pretexto.
  • Si tu pareja saca a la luz constantemente todo lo negativo de ti, haciéndote saber que quiere que cambies todo de ti, quiere decir que no te acepta como eres. Probablemente, quisiera que fueras alguien que no eres.
  • Otra cuestión importante es no compartir proyectos, objetivos, metas y valores en común. Si no compartes nada de tu pareja, más allá de la intimidad, esa relación no tendrá mucho futuro, a no ser que uno de los dos cambie radicalmente. Aunque esto es una utopía

En definitiva, hay un sinfín de formas de saber cuándo algo no va bien en la relación.

¿Merece la pena trabajar para mejorar la relación?

Está claro que en todas las relaciones hay aspectos buenos y malos. No obstante, si lo malo supera en mucho a lo bueno, es momento de detenerse y reflexionar en profundidad. ¿De verdad merece la pena? ¿Qué ganas manteniendo la relación? ¿Comodidad, evitar la incertidumbre? Finalmente, ¿qué ganarías terminando la relación?

En muchos casos, está claro que merecerá la pena trabajar por mejorar las cosas, sobre todo si compartís importantes puntos en común, valores, etc. Todas las relaciones atraviesan por buenas y malas rachas. Si lo tuyo es simplemente una mala racha, todavía puedes trabajar por mejorar la relación.

 

Si se está en una relación toxica lo mejor que puedes hacer es terminarla, puesto que te hace daño a ti, a tu pareja y a todos los que te rodean, puesto que si tus familiares y amigos te ven sufriendo no se sentirán cómodos con la situación. Sobre todo porque te verán sufrir.