¿Cómo gestionar las discusiones en pareja?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 3 diciembre, 2018
Pedro González Núñez · 3 diciembre, 2018
Descubre cómo gestionar las discusiones en pareja para disfrutar de una relación sincera, franca y feliz.

En toda relación sentimental es inevitable que surjan conflictos. Al fin y al cabo, son dos personas diferentes manteniendo una relación afectiva muy intensa. Pero el problema no es que este hecho suceda de vez en cuando, el problema aparece cuando no sabemos comportarnos ante dicha situación. Por eso es tan importante saber cómo gestionar las discusiones en pareja.

Al iniciar una relación, entramos en la fase denominada enamoramiento. Durante esta, todo es bonito, sentimos una absoluta felicidad y un bienestar indescriptible, nada nos preocupa y nada puede empañar ese maravilloso estado. Lo que nos podría molestar del otro es tapado por la ilusión y el tiempo compartido siempre parece poco.

Pasado un tiempo, esa fase concluye, dando paso a un sentimiento más estable pero también más real, en el cual empezamos a adaptarnos de verdad a la relación, comenzamos a ser conscientes de que también tiene defectos y no solo virtudes, como cualquier ser humano. Además, en cuanto a convivencia, llega el momento de las negociaciones, de ajustar el gasto de recursos.

¿Por qué surgen las discusiones en pareja?

Además de que son dos personas diferentes que se tienen que entender, también nos afectan los problemas externos a la relación, como son los familiares, laborales, sociales, económicos, etc. Es más, se puede unir la convivencia y, como es lógico, se producirá alguna que otra tensión entre ambos.

Pareja discutiendo

Discutir de vez en cuando es normal y necesario porque sirve para acercar posturas y avanzar en la relación. Si no se discute nunca, puede ser que alguno de los dos se sienta inseguro y no se atreva a expresar su opinión, lo que no es sano. Y si son frecuentes y violentas, hay un grave problema.

Pero para que esos conflictos sirvan realmente para mejorar la relación, es imprescindible saber cómo gestionar las discusiones de pareja, de modo que se llegue a acuerdos y reduzcan las diferencias. Veamos algunas estrategias para conseguirlo.

“Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza”.

-Proverbio chino-

¿Cómo gestionar las discusiones de pareja?

Identificar claramente cuál es el problema y cuáles son nuestras emociones

A veces, el conflicto no lo es tanto con la otra persona como con nosotros mismos por una circunstancia externa. Algo ha sucedido que hace que te sientas mal y necesitas ‘descargar’ con alguien, y ese alguien es tu pareja. Por eso, antes de saltar, haz un ejercicio de introspección y piensa cómo te sientes y por qué.

Saber expresar nuestros sentimientos y emociones

Una vez que los tenemos identificados, es muy importante saber expresarlos de manera adecuada. Una fórmula que funciona bastante bien es sustituir la acusación por la personalización. Por ejemplo, en vez de decir ‘eres un desastre que no has hecho esto’, cambiar y decir ‘me siento frustrada/o cuando no haces/haces esto y eso me hace sentir mal’.

Las personas reaccionamos mucho mejor cuando no se ataca y culpabiliza. De este modo, cuando la otra parte explica en primera persona cómo se siente ante una acción, la otra persona podrá entenderla, empatizar y, de este modo, resolver el conflicto de manera positiva.

Pareja hablando frente a frente pare representar la toma de decisiones en la pareja

No dejarse llevar por la ira y no faltar nunca al respeto

A veces estamos dolidos o atravesamos momentos personales especialmente duros; esos en los que las emociones nos desbordan. En estos momentos, el estado emocional es tan poderoso que, sin unas buenas estrategias de autocontrol, este dominará nuestra conducta. Esto significa que, nuestro nivel de empatía baja, de manera que en un determinado momento podemos dañar, y mucho, a quienes nos rodean: pagarlo con ellos.

En este caso, no solo no vamos a llegar a soluciones, sino que vamos a agravar el conflicto. En estos casos, más vale que te vayas a dar un paseo, cantes, bailes, practiques deporte o hagas algo que te relaje para que, posteriormente, afrontar el problema de una forma más serena.

Dialogar y llegar a acuerdos

Cuando establecemos un diálogo constructivo con la pareja, exponiendo nuestras diferencias con calma, se alcanzan acuerdos y esto, además de afianzar la relación, lo que promueve es el crecimiento de las personas que participan en ella.

Dejar el orgullo apartado, desarrollar la empatía y la asertividad y aprender cómo gestionar las discusiones de pareja merece la pena para mejorar nuestra vida afectiva y personal y ser más felices junto a la persona amada.

  • Díaz Morfa, J. Prevención de los conflictos de pareja. Editorial Desclée de Brouwer