Cuatro hábitos para que nuestra familia funcione

16 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
Quienes hablan contra la familia no saben lo que hacen, porque no saben lo que deshacen

Vivir en familia nunca ha sido fácil. Sobre todo si hay muchos miembros en ella, y de edades muy dispares que provocan que cualquier cuestión sin importancia se torne en una situación realmente conflictiva. Sin embargo, no queda más remedio que llegar a un entendimiento general con el objetivo de vivir en paz y armonía. Vivir adecuadamente dentro un marco familiar de seguridad, amor y prosperidad.

Sin embargo, a veces esto es difícil de conseguir en determinadas familias. Puede ser que no haya un consenso en cuanto a enfrentar los problemas, porque los valores de sus miembros son muy dispares o porque el vínculo entre ellos es débil, por ejemplo.

Por estas razones, y porque es imposible abarcarlo todo en pocas frases, queremos ofrecerte cuatro consejos que, si se instauran como hábitos, pueden hacer que la familia funcione mejor. No evitará todos los problemas, pero tal vez ayuden a enfrentar las diversas situaciones del día a día con éxito.

4 hábitos para que nuestra familia funcione

Los hemos separado en: valores, reunión, importancia de resolver los problemas juntos y, finalmente, estrechar lazos

La importancia de los valores en la familia

Hablando se entiende la gente. Bajo esta premisa ya podemos educar a nuestros hijos con los valores de que nosotros estimemos necesarios para su adecuado desarrollo. Para ello, lo más importante es desde un principio inculcar la importancia que tiene cada uno de los miembros dentro del seno familiar. Cada miembros es único, se le quiere por el hecho de serlo, compartir nuestra sangre. Se le acepta incondicionalmente.

Desde pequeños, a los miembros de la familia se le deben inculcar una serie de valores: amor, paz, libertad, bondad, disciplina, sacrificio. E, incluso, valores espirituales y trascendentes que ayuden a sobrellevar la vida y a tratar de encontrar los porqués tan necesarios en momentos bajos.

La importancia de las reuniones familiares

Cuando perdemos a un miembro de la familia, luego nos arrepentimos profundamente de no haber pasado más tiempo con él, de no haberle dicho que le queríamos. Tendremos que vivir con ello el resto de nuestra vida. Cuando se trata de reunirse en familia, tal vez nunca se encuentre el momento perfecto, pero aún así es mejor imperfecto que “pendiente”. Aprovecha cada instante con ellos.

La familia representa nuestras raíces en el mundo, hemos de “regarla” con tiempo y amor. Sobre todo, has de dejar claro que siempre estarás allí para ellos. Por desgracia, la familia tiende a dispersarse en pequeños núcleos, sobre todo cuando mueren los abuelos.

Es muy triste ver como cuando esto pasa, ya prácticamente no vuelves a ver a tus tíos, primos, etc. ¿De verdad cuesta tanto que todos saquen un día al año para reunirse?

Resolver los problemas cuando surjan

Esto se puede aplicar a nuestro círculo de amigos, aunque en el ámbito familiar es mucho más importante. Cuando surja cualquier situación conflictiva no queda más remedio que actuar en el momento para evitar que se enquiste y atajar el problema para buscarle una solución. De lo contrario, lo único que conseguiremos es que el problema vaya a más o no se resuelve y siempre penda sobre nosotros, como la espada de Damocles. Si vivimos todos bajo el mismo techo, un mínimo roce se puede convertir en un conflicto de proporciones muy negativas para el seno familiar.

Cenar juntos para estrechas lazos

Cenar todos juntos por la noche como colofón final de la jornada es una buena excusa para que todos los integrantes de la familia estrechen sus lazos y pongan sus puntos de vista en común. Si tenemos niños a nuestro cargo, sería interesante hacerles preguntas del tipo: “¿Y qué tal te ha ido en la escuela hoy?” “¿Has hecho bien la tarea?”

También, es importante aprovechar este final del día para hablar sobre nuestros proyectos e ilusiones, debatir o simplemente limar asperezas. De esta forma cada uno se sentirá importante y verá la importancia que tiene convivir todos juntos.

como decía G.K. Chesterton: “El lugar donde nacen los niños y mueren los hombres, donde la libertad y el amor florecen, no es una oficina ni un comercio ni una fábrica. Ahí veo yo la importancia de la familia.”