Cuidar tu vida emocional - La Mente es Maravillosa

Cuidar tu vida emocional

Gema Diez 16 octubre, 2013 en Emociones 32 compartidos
Mujer representando cómo cuida su vida emocional

Las personas experimentan estrés emocional en todas sus formas, como la tristeza, ansiedad, adicciones, obsesiones, comportamientos repetitivos, aburrimiento, y todo tipo de estados de ánimo. Para aliviar la angustia y estas manifestaciones de un malestar emocional ayudan los medicamentos y las terapias, simplemente hay que ajustarlos, y también tener en cuenta ciertos consejos para intentar salir de este momento y cuidar de la vida emocional.

Cuidar de tu vida emocional es hacerte responsable de tus emociones, aprender a gestionarlas y descubrir una manera mucho más saludable de experimentarlas
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1. Sé tú mismo

Es importante que seas tú mismo para cuidar de tu vida emocional, lo que significa que puedes pedir lo que quieras, puedes tener tus propias opiniones, defender tus valores y decir las cosas que quieres decir, tienes mil maneras de ser tú siendo sincero. No es necesario que te comportes de otra manera para así agradar a los demás. ¡No le puedes gustar a todo el mundo!

2. Inventar una nueva persona

Reduce tu malestar emocional mediante la decisión de convertirte en una persona que va a experimentar menos angustia emocional: una persona más tranquila, más productiva, menos crítica, menos egoísta y menos abusiva.

3. Debes aprender a amar y ser amado

Parte de nuestra naturaleza humana requiere soledad, tiempo y un fuerte individualismo sustancial, pero si nos amamos y nos dejamos amar, nos sentiremos mejor y más felices, viviremos más tiempo, y experimentaremos la vida de forma más significativa. Así cuidaremos de nuestra vida emocional.

“Se aprender a hablar, hablando. A estudiar, estudiando. A trabajar, trabajando. De igual forma se aprende a amar, amando”

-San Francisco de Sales-

Pareja dándose un beso

4. Saber escuchar

Es bueno que además de hablar practiquemos la habilidad de escuchar, tanto para ser nosotros mismos, como para que reconozcamos cómo nos proyectamos en los demás. La mayoría de las veces un cambio adecuado parte también de un buen conocimiento, tanto de lo que nosotros vemos en el espejo, como de lo que otros ven cuando nos ponemos frente a él.

5. Controlar tu mente

Es necesario realizar un buen trabajo e identificar los pensamientos que no nos sirven y echarlos de nuestro lado, para sustituirlos por pensamientos más útiles. Sólo se puede obtener un control sobre tu propia mente, viviendo relajada y positivamente.

6. Olvidar el pasado

No podemos controlar nuestro ser, ni podemos evitar que el pasado regrese, de manera que nos puede molestar y producirnos ansiedad, pesadillas, tristeza repentina, y oleadas de ira o derrota, sin embargo, hay que tratar de gestionar los recuerdos de manera que no nos traigan un malestar emocional incontrolado que se proyecte al presente y/o al futuro.

7. Relajar tu ansiedad

La ansiedad tiene la potencialidad de poner en peligro nuestro equilibrio, nuestro estado de ánimo y las actividades cotidianas. Para ello puedes gestionarla con diferentes técnicas, como las técnicas de relajación.

“Se siente como si el peso del mundo estuviera sobre tus hombros. Te sientes sofocado”

-Danielle Nicole Box-

8. Controlar el estado de ánimo

Puedes reducir el estrés emocional por medio del control de sus intenciones y de su estado de ánimo. Puedes hacerlo respirando, practicando Mindfulness o meditación… Piensa que nadie tiene el poder de hacerte sentir mal si tú no lo permites. Porque tú puedes controlar tu estado de ánimo.

Hombre de negocios controlando su estado de ánimo

9. Modificar los modos de acción habituales

Puede que te sientas enfadado, impulsivo, disperso, indisciplinado y con miedo. Examinar las acciones que generan en nosotros estos estados negativos es el primer paso para que desaparezcan.

10. Hacer frente a las circunstancias

Muchas circunstancias están completamente fuera de nuestro control, y otras en cambio están bajo nuestro control. Podemos cambiar de trabajo o de carrera, podemos reducir nuestra ingesta de calorías, se puede hablar o guardar silencio, podemos hacer exactamente todo lo que queramos hacer para mejorar nuestras circunstancias.

Como resultado de estas mejoras, nos sentiremos emocionalmente mejor, porque la mejora emocional muchas veces demanda que tomes una acción en el mundo real.

Ahora que ya sabes cómo cuidar tu vida emocional, ¿qué vas a hacer?

Gema Diez

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