La soledad, una oportunidad para encontrarnos

La soledad, una oportunidad para encontrarnos

Gema Sánchez Cuevas 7, Julio 2013 en Psicología 255 compartidos


La soledad es un buen lugar para encontrarse, pero uno muy malo para quedarse” (Anónimo)

A menudo, la soledad es entendida como algo negativo, constituyendo así uno de nuestros miedos más importantes tanto al comienzo como al final de nuestras vidas. Muchas personas tienen miedo a “estar solos” o “sentirse solos” en algún momento de sus vidas. Pero más allá, de la connotación negativa que tanto acompaña a la soledad, ¿podemos encontrar algo positivo?

La concepción negativa de la soledad

El sentimiento de soledad se encuentra relacionado con el aislamiento o la idea de no formar parte de algo o constituirlo, incluso a veces, las personas lo relacionamos con la creencia de que a nadie le importamos lo suficiente como para pertenecer a su mundo, constituyendo por lo tanto una experiencia negativa.

La soledad puede ser entendida en este aspecto como aquella experiencia interior que deriva del aislamiento o del distanciamiento físico y/o afectivo. Así, para la mayoría de las personas la soledad supone un contratiempo, experimentando un bloqueo en su vida afectiva, acarreando sentimientos y emociones negativas. Aun así, es importante saber que la vivencia de la soledad depende de cada persona.

Casi todo el mundo alberga su propia soledad, lo que nos diferencia es nuestra actitud hacia ella, algunos luchando por vencerla, otros ignorándola y unos pocos profundizando en ella.

La cara positiva de la soledad

La soledad constituye a veces una oportunidad para encontrarnos.

Aunque el ser humano sea un ser social por excelencia, estar solo es un hecho muy común para todos nosotros, ya que no siempre tenemos la oportunidad de estar acompañados. Y es ciertamente en estos momentos, cuando podemos disfrutar más de nosotros mismos.

¿Cuántas de las actividades de tu rutina diaria sueles hacerlas en compañía? Seguro que buena parte de ellas las realizas cuando estás solo, ya sea leer un libro, estudiar para un examen importante, desempeñar un trabajo, escuchar música, deleitarse con la visión de un paisaje o pensar en la forma de solucionar un problema, entre otras. Existen numerosas actividades en las que nos sumergimos en ausencia de compañía. Y aunque parezcan quizás que son actividades de ocio, muchas de ellas están ligadas a nuestro crecimiento y desarrollo personal, ya que permitirnos estar solos con nosotros mismos de vez en cuando, nos permitirá encontrarnos y pensar sobre nuestra vida. De hecho aprender a ser persona, es un proceso que también reclama la experiencia de saber estar solo.

Elegir la soledad en determinados momentos es positivo, ya que por un tiempo nos alejamos de aquellos estereotipos y creencias que nos rodean y determinan nuestras vidas, a veces, sin darnos cuenta.

Quizás haya mucho miedo a la soledad en nuestra sociedad, pero si somos capaces de encontrar un equilibrio entre los momentos que dedicamos a los demás y a aquellos que nos dedicamos a nosotros mismos, podremos disfrutar de una grata experiencia cuando estemos en soledad, liberándonos de ese miedo que tenemos a sentirnos vacíos y quedarnos solos. Escucharnos, es tan importante como oírnos.

Imagen crtesía de Ivan Golovchak

Gema Sánchez Cuevas

Psicóloga, docente, editora y redactora.Mi pasión es la psicología, mi motor la curiosidad y mi arma la escritura. Todos tenemos recursos para el cambio, ¿comenzamos a buscarlos?

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