Cambiar tu vida: 11 pasos para reiniciarte y avanzar

No esperemos tocar fondo para plantearnos cambios en nuestra vida. Acá te dejamos una serie de pasos que te guiarán a la transformación a partir de hoy.
Cambiar tu vida: 11 pasos para reiniciarte y avanzar
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 09 septiembre, 2022

Optar por el cambio no es una elección casual o un capricho. La mayoría de las veces, cuando hablamos de cambios importantes, hablamos de un acto de necesidad, de firme convicción y ante todo, de valentía. Porque en ocasiones no hay más opción que hacerlo, mudar la piel, arrancar raíces y buscar otros mapas para poder “ser”, para poder reiniciarnos y hallar ese equilibro entre necesidades y logros, entre deseos y conductas… Como veremos a continuación, todo ello es importante cuando tomas la valiente decisión de cambiar tu vida.

Decía Winston Churchill, con gran acierto, que mejorar es cambiar y que ser “perfecto” es tener la valentía de cambiar a menudo. Sin embargo, a esta afirmación deberíamos añadirle otra igual de importante: los cambios son positivos siempre que no perdamos la esencia, los propios valores. Por tanto, cualquier variación que hagamos a lo largo de nuestro ciclo vital debe tener como objetivo acercarnos un poco más a aquello que de verdad deseamos ser.

“No hay nada como volver a un lugar que permanece sin cambios para descubrir cómo has cambiado tú”

-Nelson Mandela-

Ahora bien, conseguirlo no suele ser fácil ni rápido, ni mucho menos agradable, al menos al principio. Así, algo curioso que suele suceder es que la mayoría asumimos que debemos hacer un cambio cuando acontece algo relevante en nuestra vida. Perder el trabajo, dejar una relación afectiva, sufrir una decepción o un fracaso es casi como una invitación directa a llevar a cabo eso que a menudo resumimos en una frase popular: “renovarse o morir”.

Sin embargo, y esto es importante tenerlo claro, antes de vernos en estas situaciones que nos sitúan al borde de un acantilado, no estaría mal desarrollar estrategias relacionadas con el cambio personal, para afrontar mejor dichos momentos. Si “cambiar” es sinónimo de progreso y de mejora, pongámoslo en práctica a diario, de forma continua, de modo integrador e inteligente.

De este modo, reaccionaremos mucho mejor ante cualquier acontecimiento y nos sentiremos más válidos para seguir avanzando. Veamos por tanto una serie de estrategias para lograr esta meta.

chica echando a volar para cambiar tu vida

Cambiar tu vida en 11 pasos

Cambiar tu vida es una necesidad que habrás sentido en más de una ocasión. Esa necesidad te habrá llevado a consultar algún libro de autoayuda para descubrir que la mayoría de ellos ofrecen ideas generales muy similares, cargadas de optimismo y buenas intenciones.

Sin embargo, la realidad es otra. Nuestro cerebro es resistente al cambio, no le gusta, no lo ve correcto porque para él supone un desequilibrio y una amenaza directa a nuestra supervivencia. Esto nos lleva una vez más a la premisa de que todo cambio es traumático y por tanto, para mitigar ese impacto lo que debemos hacer es aplicar en el día a día 7 reglas; 7 enfoques de pensamiento que nos ayudarán a favorecer esa renovación personal.

1. A través de la simplicidad surge la claridad

Marcos ha empezado a dar clases de kárate. A sus alumnos, niños de entre 8 y 12 años, les repite de forma constante que “sin dolor no hay logro”. Lo hace mientras les da instrucciones agotadoras y muy complejas, animándoles al esfuerzo. Una semana después, de su clase de 20 alumnos solo quedan 3 niños.

¿Qué es lo que ha hecho mal este instructor? Pensar que podía generar en los pequeños cambios rápidos y un compromiso firme con las clases es un error. Los auténticos cambios, los mejores logros, llegan logrando objetivos sencillos y claros en los que trabajar cada día.

De este modo, y si deseas cambiar tu vida, nada mejor que simplificar el proceso. Establece una meta, una fácil de conseguir (aunque forme parte de otra más grande y difícil). Cuando la consigas, proponte para mañana otra que sea un poco más complicada o que suponga un nuevo avance. Así, y sin que te des cuenta, tendrás ya media montaña conquistada.

2. “Protege” tus nuevos comportamientos

Todo cambio, grande o pequeño, exige poner en práctica nuevas conductas. Sin embargo, hay un problema común del que no siempre se habla. ¿Cómo reacciona nuestro entorno ante esas variaciones? ¿Cómo reaccionan ante nuestra necesidad de renovarnos?

  • A menudo, sentimos el efecto de comentarios poco adecuados y nada motivadores. De hecho, podemos llegar al punto (nada recomendable) de dar un paso atrás por el efecto negativo de las críticas.
  • Evitemos esto. Toma conciencia de que todo nuevo comportamiento debe ser “protegido”. Si eliges, por ejemplo, dejar de quedar con ciertos amigos, de dedicarte más tiempo o practicar otras aficiones, no permitas que te afecte lo que puedan o no puedan decir los demás.
chica esperando el tren y pensando en cambiar tu vida

3. “Ser” es más fácil que convertirse

Cuando quieres cambiar tu vida puedes cometer el error de desear convertirte en otra persona. Es común visualizar esa imagen donde auto-percibirnos como alguien distinto, alguien especial llegando a un lugar nuevo, desempeñando tareas apasionantes, conociendo a personas diferentes e interesantes.

Mantengamos los pies en el suelo y entendamos dos aspectos clave.

  • Ser es más fácil que convertirse. Es decir, promover un cambio en nuestra vida no supone transformarnos en alguien que no somos. Esto no es ni lógico ni saludable.
  • Lo ideal es que todo cambio potencie la expansión de nuestro ser. Que nos permita hallar el equilibrio, pero desafiando a la vez nuestros miedos y limitaciones para dar un paso más allá. Un paso donde ajustar aspiraciones con logros, sueños con triunfos, bienestar con satisfacción.

“No intentes cambiar el mundo, intenta que el mundo no te cambie a ti”

Carlos Ruiz Zafón

4. El miedo a lo desconocido está justificado

En muchos libros de autoayuda vamos a encontrar la siguiente frase “no tengas miedo, tú puedes, confía en ti”. Bien, esta expresión tan manida y usada en exceso tiene matices que debemos considerar, veámoslo.

  • Tener miedo es normal, así que no lo niegues ni lo escondas, limítate a entenderlo.
  • El miedo ante el cambio es ante todo temor a la incertidumbre, al qué pasará, al si seré capaz de, al si todo irá mal. Entiende que este tipo de pensamientos responden al mecanismo de supervivencia de nuestro cerebro animándonos a que nos quedemos quietos y no arriesguemos.

Por lo tanto, no está de más que apliques esta serie de verbalizaciones en tu día a día que pueden serte de gran ayuda.

  • Tengo miedo y mi temor está justificado. Es un proceso normal que debo entender y gestionar. El objetivo es que ese miedo lejos de paralizarme, me sirva como motivo para desafiarme a mí mismo, para ver hasta donde puedo llegar.
  • Para reducir ese miedo me pondré objetivos realistas, sencillos y progresivos. Iré poco a poco, pero sin detenerme.
  • Si hay algo que tengo claro es que todo cambio me llevará a un lugar donde seré mejor. Todo cambio debe ser positivo. De ahí, que focalice mi mente en todo lo bueno que me va a suponer este proceso hasta la consecución del logro.
reloj que marca el ahora para cambiar tu vida

5. Admira cada resultado

Si deseas cambiar tu vida, recuerda que las prisas no son buenas compañeras. Ir lento nos permite tener mayor perspectiva, ser más conscientes de cada paso realizado, de los errores cometidos y las rectificaciones que es mejor aplicar.

Realizar uno o varios cambios no es tarea fácil, no es un camino sencillo. De hecho, en ocasiones, la distancia más corta entre dos puntos no siempre es una línea recta, sino una travesía zigzagueante donde caer y levantarse dos y tres veces… donde perdernos y reencontrarnos, donde dar un paso adelante y dos atrás.

Sin embargo, no nos olvidemos de algo en esta aventura: de admirar cada resultado logrado. Porque el éxito logrado, nos corresponderá a nosotros mismos y a nadie más. Es un proceso donde solo hay alguien a quien complacer, atender y escuchar, y ese alguien somos nosotros. 

6. Evita compararte

Como vemos, el cambio es un proceso individual. Somos nosotros quienes decidimos qué es lo que queremos ser y adónde queremos llegar; por tanto, es vital que nos enfoquemos en nuestro propio camino. Los procesos de cambio nunca son iguales para las personas, cada quien es un mundo y los  tiempos y circunstancias siempre difieren. Sin embargo, esto no significa que algunos lo están haciendo mejor que otros.

Así que evita compararte, pues lo único que lograrás es sentirte frustrado por no haber alcanzado los resultados que obtuvieron otros en determinado tiempo. Si optas por compararte será más fácil renunciar que seguir intentándolo.

7. Desafía tus creencias limitantes

La educación y las experiencias de vida muchas veces nos llevan a desarrollar creencias irracionales que no nos dejan avanzar, de manera que nosotros mismos nos ponemos barreras y auto saboteamos nuestro crecimiento personal sin siquiera darnos cuenta.

Por ejemplo, creer que “siempre he tenido mala suerte“, que “no soy lo suficientemente bueno” o “ya estoy muy viejo para esas cosas” son algunos pensamientos que suelen apoderarse de nosotros y estancarnos donde estamos. Por tanto, es importante que sepamos identificar cuales ideas nos están limitando y reformularlas.

8. Rodéate de personas que te impulsen a crecer

Así como debes protegerte de las críticas que intentan devolverte a tu antiguo yo, también es importante que te rodees de personas que te impulsen a ser mejor cada día y que te apoyen con los cambios que deseas para tu vida.

En este punto conviene traer a colación la frase de Steve Maraboli que dice:

“Si sales con pollos, cacarearás y si sales con águilas, volarás”.

Por tanto, identifica cuáles personas están sumándole a tu vida y cuáles no, y codéate con las primeras.

9. No cedas ante lo fracasos

Los errores y los fallos son normales en la vida de toda persona. De hecho, son necesarios para aprender y seguir creciendo. Sin embargo, muchos se rinden ante los fracasos, pues creen que su empeño y dedicación no valieron la pena. Entonces, se quedan estancados en su zona de confort y no se atreven a cambiar la formula para llegar a la meta.

Por tanto, si quieres cambiar tu vida es importante que superes el temor al fracaso y tengas en cuenta que los errores son nuestros grandes maestros. Después de un fallo, cambia la perspectiva, analiza dónde está el error y plantea un nuevo plan para lograr tus objetivos.

10. Sé disciplinado

Otra cosa que suelen repetir los textos de autoayuda son frases tipo “aprende a auto motivarte“. La verdad es que la motivación para cambiar nuestra vida suele durar los primero días del proceso y después va decayendo poco a poco. Incluso, nos encontraremos con días en donde nuestro ánimo éste por el piso y no queramos avanzar un paso más, y eso no está mal.

Debemos aprender a reconocer que no siempre estaremos motivados, habrá ciertos días en donde nos levantemos con la mejor disposición del mundo; pero habrá otros en donde será todo lo contrario. Entonces, lo que verdaderamente importa y lo que debemos fomentar es la disciplina.

Si queremos cambios positivos en nuestra vida, como levantarnos más temprano, ser más productivos, hacer más ejercicio, etc., entones la disciplina es la clave.

11. La vida es solo un instante

Por último, ten presente que nuestro tiempo aquí no es para siempre. Sin ánimos de atemorizarte o paralizarte, hacemos un llamado para que te des cuenta que nuestros días son limitados. Así que toma esta realidad como un impulso para salir adelante, afrontar tus miedos y cumplir los cambios que te propongas.

Saber que no estarás aquí para siempre te ayudará a valorar más el presente y a tratar cada momento como algo único. La vida es una sola y lo ideal es aprovecharla al máximo.

No dudes por tanto en aplicar estos consejos si deseas cambiar tu vida. Todo esfuerzo valdrá la pena.

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  • Arias L, Portilla L, Villa C. El desarrollo personal en el proceso de crecimiento individual Scientia Et Technica. 2008; 14(40): 117-119.