Curiosidades sobre la teoría del inconsciente de Freud

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 26 abril, 2017
Cristina Medina Gomez · 27 julio, 2015

En el maravilloso reino de la mente he de ser libre como los demás.

(Helen Keller)

Freud representa la cima de la crítica y a la vez su ocaso. Su teoría psicoanalítica ha producido grandes rechazos y debates acerca de la validez del método, pero lo que no se puede criticar es el avance que supuso para la filosofía, la psicología y la medicina científica.

Pseudociencia o ciencia, como cada cual quiera considerarlo, Freud inauguró una línea de pensamiento basado en la destrucción del concepto del yo mediante el estudio del inconsciente. Esta influyó de modo esencial en todas las disciplinas del siglo XX.

Curiosidades de la mente según Freud

1. Deseo y represión: como seres humanos que somos todos tenemos deseos y represiones que nos vemos obligados, en cierta manera, a controlar de cara a la sociedad. Incluso, a veces, no somos conscientes de ello o algunos de los actos que se pueden considerar más racionales son dirigidos por el inconsciente.

En muchas ocasiones nos comportamos de tal manera que la cultura en la que vivimos inmersos acepta y no como en realidad sentimos que seríamos felices. Los deseos son frustrados en estas ocasiones porque son vistos como inmorales, ilegales o indignos.

La curiosidad que deriva de ello se encuentra en la contradicción que esto nos supone con nosotros mismos y que emerge de forma subliminal en sueños, fantasías o lapsus. ¿Por qué estamos tan limitados por lo que piensen los demás de nosotros?

Inconsciente

2. Yo, ello y superyó: el propio Freud amplifica su teoría expuesta en 1915 sobre la mente humana y explica en 1923 que esta se divide en tres partes. Por un lado, tenemos la parte consciente del sujeto, el “yo”, aquello que somos de forma controlada y limitada; por otro lado, el “ello”, es el inconsciente regido por el principio del placer. Por último se encuentra el “superyó” fundamental en nuestro desarrollo como personas.

Este “superyó” se compone de las normas morales que vamos interiorizando desde que somos niños y que desemboca en un lugar culpa y la moral.

3. Locura: igual que creyeron los antiguos, la mente humana necesita armonía. Ya no hablamos de las celdas del cerebro que equilibran los cuatro humores, sino de la de las tres partes mencionadas de la mente. Según Freud, el desequilibrio provoca neurosis o psicosis.

La curiosidad o la importancia que tal afirmación supuso para la época subyace de la consideración de la locura alejada de una lesión mental u orgánica.

Curiosidades de la teoría del inconsciente y la puesta en marcha del método psicoanalista

1. Fuerza del lenguaje: cuando un paciente quiere someterse a un estudio de su inconsciente por algún tipo de problema, la cura recae en la palabra. El lenguaje es el lugar donde puede reconocerse el conflicto interior, pues la persona habla de cualquier tema sin restricciones.

El inconsciente está estructurado como un lenguaje.

(Jacques-Marie Émile Lacan)

2. Asociación libre: mediante el lenguaje el paciente expresa contenidos que para él aún son inconscientes, que no reconoce de forma superficial por su “yo”.

3. Interpretación del sueño: si una de las formas que tienen nuestros deseos internos de mostrarse son los sueños, estos han de ser estudiados. Este permite la emergencia de los traumas y conflictos para poder resolverlos. Ya lo sabes, somos aquello que soñamos y soñamos aquello que somos.

Sueños

4. Papel del psicoanalista: justo esto último es lo que el psicoanalista está preparado para realizar. Él permite el estudio consciente de la inconsciencia de la persona.

-¿Te importaría decirle a tu subconsciente que se tranquilice?

– Es mi subconsciente. ¿Recuerdas? No puedo controlarlo.

(Nolan, Inception)

5. La cultura: es un medio de configurar al sujeto así como ella misma es configurada por él. Una retroalimentación. Cada época tiene sus particularidades y sus maneras de ser que deben ser estudiadas por el psicoanalista para entender cuáles son los efectos en el paciente.

Los síntomas de las patologías psíquicas toman las formas propias de las sociedades que habitan los sujetos.
(Nora Sternberg de Rabinovich)

6. El Complejo de Edipo: es esta, quizá, la curiosidad mayor de la teoría del inconsciente. Freud señaló en sus investigaciones que el hombre se mueve por instintos y uno de ellos es el conocido “asesinato del padre”. La figura de la madre se convierte en la reveladora, en la esencial y uno de los deseos del sujeto es la sustitución de la figura del padre.

La cultura, como hemos dicho, tiene un fuerte papel en la realización del “yo”. De esta manera, ella es la encargada de provocar que el deseo no se realice, conllevando a la moral y a la religión. La represión y el complejo de Edipo pueden llegar a ser patológicos.