Curiosidades del teatro

El color amarillo no se permite en muchas salas de teatro. La razón es que Mollière, el famoso dramaturgo, estaba vestido de ese color cuando enfermó y tuvo que abandonar la función, para después morir. Repasemos otras curiosidades de un mundo tan fascinante como supersticioso.
Curiosidades del teatro
Sergio De Dios González

Revisado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González.

Escrito por Edith Sánchez

Última actualización: 22 octubre, 2022

El teatro es una experiencia única, tanto para los artistas como para el público. Cada representación tiene sus propias emociones, logros y vicisitudes. No es casual que sea una de las expresiones más antiguas y universales de la humanidad. No por nada sigue siéndolo.

Aunque se tiene noticia de representaciones teatrales en casi todas las culturas, el primer apogeo de este arte tuvo lugar en la Grecia Antigua. Desde aquel entonces el símbolo del teatro son dos máscaras: una que sonríe, representando la comedia y otra que gime, como símbolo de la tragedia.

Los griegos pensaban que Thalía era la musa de la comedia, ya que amaba las fiestas, el jolgorio, la risa y la música. Melpomene era la musa de la tragedia y se decía que lo poseía todo, pero no lograba ser feliz. Las tragedias griegas son una expresión tan acabada y maravillosa de la condición humana, que siguen fascinando aún en la actualidad. Veamos otras curiosidades del teatro.

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos”.

-Charles Chaplin-

Personas haciendo teatro despidiéndose
El telón no siempre existió en el teatro, este fue una innovación para el teatro del siglo XVII.

Curiosidades del teatro a lo largo de la historia

El primer teatro fue elaborado en piedra, en Grecia, y dedicado al dios Dionisio. Estaba dividido en tres partes: la escena, un lugar para la orquesta, y el sitio del público. Los griegos aplaudían y vitoreaban al final de una obra; los romanos hacían lo mismo, pero también ondeaban la punta de sus togas o agitaban una cinta especial que le daban al público para ese fin.

Así como el teatro tuvo en Grecia una época de plenitud, también vivió su propia decadencia a comienzos del cristianismo. Este arte era visto con recelo y durante mucho tiempo se prohibieron las representaciones públicas. Sin embargo, esto cambió con la aparición de los autos sacramentales, los cuales representaban pasajes de La Biblia.

Al principio las obras teatrales solo podían exhibirse en las iglesias. Después, se permitió que tuviera lugar en las plazas públicas. De todos modos, hasta bien entrado el siglo XVIII, se consideraba que la profesión de los actores  era infame. Tenían prohibido ejercer ciertos cargos públicos y no podían ser sepultados en suelo sagrado.

Durante mucho tiempo las mujeres tuvieron prohibido participar en obras de teatro. Si se requerían personajes femeninos, se acudía a hombres muy jóvenes que no hubiesen cambiado de voz.

Mitos y leyendas en el teatro

No son pocos los recintos de teatro que están rodeados de leyendas y de mitos. Por ejemplo, siempre se ha dicho que el West End de Londres, el mayor distrito teatral del mundo, está embrujado. De hecho, muchos teatros del planeta no operan los lunes, pues se dice que es el día en el que los fantasmas pueden deambular por el sitio sin que nadie les moleste. Incluso dejan las luces encendidas ese día.

Y hablando de leyendas, se cuenta que Macbeth, la famosa obra de Shakespeare, está maldita. Este mito se instauró porque en la primera vez que se representó la obra el actor principal murió antes de subir a escena. El propio Shakespeare ocupó su lugar, pero las luces no sirvieron. En 1849 murieron 20 personas durante la representación de esta obra. Por eso, muchos actores y directores le temen.

Los mitos y las leyendas del teatro no paran ahí. Las expresiones “mucha mierda” y “rómpete una pierna” forman parte del argot teatral y representan un deseo de buena suerte. En el primer caso, porque hubo un tiempo en que para llegar al teatro debían recorrerse grandes distancias a caballo. Así que muchos espectadores llegaban en montura. Así, cuanta más “mierda”, más público en la función.

La expresión “rómpete una pierna” se remonta a cuando, al considerar que una representación había sido buena, el público lanzaba monedas al terminar la función, si la obra les había gustado. Los actores tenían que ponerse de rodillas para recoger el dinero. Así que la expresión augura que sea tal el éxito de tu trabajo que llegues a romperte una pierna recogiendo monedas.

Teatro de Londres
Los Miserables es el musical de más larga duración en el West End de Londres. (Crédito editorial: Sampajano_Anizza / Shutterstock.com)

Otras curiosidades del teatro

Lo habitual es que tanto el telón como los sillones de un teatro sean rojos. Esto se debe a un efecto óptico llamado “Purkinje”. Tiene que ver con que el rojo es el primer color que el ojo humano deja de ver cuando se apagan las luces. Esto ayuda a que los espectadores enfoquen la mirada hacia la escena.

La duración de una obra teatral es muy variada. Se cree que la más corta podría durar alrededor de tres minutos, mientras que la más larga se acaba un día después de iniciada. Una de las más extensas es Gatz, una representación que dura ocho horas y en la que se lee por completo la obra El gran Gatsby, de Scott Fitzgerald.

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  • Blanco, M. (1998). De la tragedia a la comedia trágica. In Teatro español del Siglo de Oro: teoría y práctica (pp. 38-60). Vervuert Verlagsgesellschaft.
  • De Petre, J. C. (2004). El teatro desconocido. Assaig de teatre: revista de l'Associació d'Investigació i Experimentació Teatral, 15-32.
  • Martínez, J. L. (2014). Estudio y edición crítica y anotada de" Melpómene", musa tercera de El Parnaso Español de Quevedo (Doctoral dissertation, Universidade de Santiago de Compostela).