Delirio de grandeza: ¿en qué consiste?

08 Febrero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana
El delirio de grandeza gira en torno a una creencia delirante donde la persona alberga una idea exagerada de su importancia, poder o conocimiento; incluso puede llegar a creer que es Dios. ¿Qué más sabemos sobre este delirio? ¿En qué trastornos puede aparecer?

El delirio de grandeza o megalomanía es un tipo de delirio asociado al poder. Algunos personajes históricos a los que se les ha atribuido rasgos megalómanos son Julio César, Napoleón o Hitler, además de rasgos narcisistas que les impulsaron a conquistar el mundo. Sin embargo, debemos tener claro que este fenómeno se trata de un delirio; es decir, de un trastorno del contenido del pensamiento, considerado un síntoma psicótico, propio de trastornos como la esquizofrenia o el trastorno delirante, por ejemplo.

A través de este delirio, la persona manifiesta ideas delirantes relacionadas con creerse Dios o un profeta, por ejemplo. Es decir, el sentido de la realidad está alterado, y la idea delirante está fija en la mente de la persona, siendo muy difícil de revocar. Pero, ¿qué más sabemos sobre los delirios? ¿Y sobre el delirio de grandeza? ¿Cómo se suele tratar en psicoterapia?

Los delirios

Antes de adentrarnos en el delirio de grandeza, vamos a definir qué es un delirio y cómo se entendía este concepto en el mundo de la salud mental. Un delirio es un trastorno del contenido del pensamiento. Durante el siglo XVII, el concepto de locura se basaba fundamentalmente en el delirio, es decir, “estar loco” era igual a “tener delirios”, y viceversa.

Dicha postura se mantuvo durante mucho tiempo después, aun si disponer de una definición clara y consensuada del delirio. Sin embargo, posteriormente llegaron definiciones, y una de la más conocida y citada es la de Jaspers (1975), quien lo definió como: “juicios falsos, que se caracterizan por que el sujeto los mantiene con gran convicción, que no son influenciables ni por la experiencia ni por conclusiones irrefutables, y que además su contenido es imposible”. Pero, ¿y el delirio de grandeza? ¿Qué es exactamente?

Chico egocéntrico

Delirio de grandeza: ¿en qué consiste?

Según Amparo Belloch et al. (2010), en su Manual de Psicopatología, el delirio de grandeza es un tipo de delirio en el que el contenido implica una valoración exagerada de la importancia, el poder, el conocimiento o la identidad personales. Puede ser de naturaleza religiosa, corporal u otras. También se denomina idea delirante de grandeza o megalomanía.

Es decir, la persona que manifiesta este delirio siente que es excesivamente importante, poderosa o alberga la idea de que su conocimiento, en general o en algún campo concreto, es mucho mayor de lo que es. Todo esto, lógicamente, en grado psicopatológico (no es una “simple exageración” de las capacidades). Además, el individuo puede incluso creer que es Dios u otro ser celestial, cósmico, religioso… como iremos viendo.

Clasificación de los delirios

Este tipo de delirio se encuentra dentro de la clasificación de los mismos según su contenido. De hecho, podemos clasificar los delirios en función de su forma y en función de su contenido. En cuanto a su forma, encontramos cuatro tipos de delirios:

  • Intuición delirante.
  • Percepción delirante.
  • Atmósfera delirante.
  • Recuerdos delirantes.

En cambio, según su contenido, encontramos los siguientes tipos de delirios (entre los que se incluye el delirio de grandeza):

  • Delirio de ser controlado.
  • Idea delirante corporal.
  • Idea delirante de celos.
  • Idea delirante de grandeza.
  • Idea delirante de pobreza.
  • Idea delirante de referencia.
  • Idea delirante extravagante.
  • Idea delirante nihilista (síndrome de Cotard).
  • Idea delirante persecutoria.
  • Síndrome de Ekbom (parasitosis delirante, delirio de infestación).
  • Síndrome de Fregoli.
  • Delirios parafrénicos.

Subtipos del delirio de grandeza

En relación al delirio de grandeza, el glosario del Present State Examination (PSE) distingue dos subtipos del mismo: el delirio de habilidad grandiosa (la persona cree que ha sido elegida para una misión especial) y el delirio de identidad grandiosa (la persona cree que es rica, famosa o relacionada con un personaje real).

Delirio de habilidad grandiosa

Dentro de este, encontramos el delirio expansivo, también denominado Cesar manía o complejo de Napoleón.

Delirio de identidad grandiosa

En cuanto a este subtipo, encontramos diferentes tipos de delirios, aún más concretos, según la idea delirante que se tenga:

  • Teonomía o el delirio de ser Dios.
  • Identificación cósmica o el delirio de ser el universo.
  • Uromanía o delirio de tener origen celestial.
  • Delirio de Mignon o delirio de creer que se tiene un parentesco real con alguien muy importante.
  • Sifomanía o delirio de tener una inteligencia superior.

Asociado a otros trastornos

El delirio de grandeza puede estar asociado a otras condiciones, como por ejemplo al complejo de superioridad o al de inferioridad. ¿Qué quiere decir esto? Que la persona puede pasar de un estado de exaltación a sentirse humillada y avergonzada; así, en momentos de vulnerabilidad, puede florecer esa parte escondida que coincide con una baja autoestima o con un fuerte sentimiento de inseguridad personal.

La persona con este delirio, según los expertos, convive con una dicotomía, la de su propia persona y la de la persona (o ser celestial, cósmico, religioso…) que se cree que es.

“El delirio de grandeza se considera un síntoma o la expresión de trastornos psicóticos o de personalidad como el narcisismo o el trastorno histriónico; en cuanto a este último, la persona necesita el reconocimiento continuo y el ser el centro de atención”.

Silueta de un chico narcisista

Tratamiento

Según el psicólogo José Serrano, la intervención en el delirio de grandeza iría enfocada a hacerle ver a la persona que esas creencias de grandeza son falsas, “intentando derribar la pared de lo que ella percibe en lo que cree para hacerle ver que es falso”.

Por otro lado, Pérez et al. (2010), en su Guía de tratamientos psicológicos eficaces, hablan de la terapia cognitiva de Chadwick et al. para intervenir en los delirios y las alucinaciones, a través de la cual se practican dos técnicas con el paciente: el desafío verbal y la prueba de realidad.

También mencionan otras terapias para intervenir sobre los delirios, como la terapia cognitivo-conductual (TCC) de Kingdon y Turkington o la TCC de Fowler et al., en las que se utilizan estrategias cognitivo-conductuales y una conceptuación sobre los síntomas terapeuta-paciente.

Finalmente, desde la psiquiatría, se recomienda un tratamiento combinado, psicológico y farmacológico (con antipsicóticos), que ayude a rebajar la intensidad de la idea delirante.

El delirio de grandeza es un síntoma que puede aparecer en el seno de un trastorno psicótico; de hecho, los delirios y las alucinaciones configuran los dos síntomas prototípicos de los trastornos del espectro psicótico, como la esquizofrenia o el trastorno delirante.

Sin embargo, este fenómeno también se manifiesta de manera típica en personas que no tienen un trastorno psicótico, pero que presentan un trastorno de la personalidad narcisista o histriónica, por ejemplo. En estos últimos casos, este síntoma se relaciona con un deseo incansable de poder, aunque bajo esa capa, muchas veces, se esconde un gran sentimiento de inferioridad.

  • Belloch, A., Sandín, B. y Ramos, F. (2010). Manual de Psicopatología. Volumen II. Madrid: McGraw-Hill.
  • Pérez, M.; Fernández, J.R.; Fernández, C. y Amigo, I. (2010). Guía de tratamientos psicológicos eficaces I y II:. Madrid: Pirámide.
  • Pons, M.C., Soria, Cl. (comps.). (2005). Delirios de grandeza. Los mitos argentinos: memoria, identidad, cultura. Rosario, Beatriz Viterbo Editora.
  • Wing, J.K. et al. (1974). Present State Examination (PSE).