Depresión narcisista, una realidad muy común ¿en qué consiste?

15 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
Para muchos puede parecer una ironía, pero las personas narcisistas son muy tendentes a la depresión. La mala gestión de sus emociones, el filo de la frustración constante y, en ocasiones, hasta el peso de una mala crianza traza este tipo de realidad.

Egoísmo, actitud grandilocuente, falta de empatía, necesidad de atención, relaciones conflictivas… Cuando trazamos el perfil de un narcisista rara vez se nos pasa por la mente que, entre ese relieve psicológico, tenga un hueco la angustia, la indefensión e incluso la ideación suicida. Sin embargo, la depresión narcisista es un hecho y una realidad que se da con más frecuencia de la que creemos.

Hay quien señala que en los últimos años este tipo de personalidad aflora cada vez más. ¿Las causas? Factores educacionales, cultura, una sociedad cada vez más egoísta e individualista… Ahora bien, el hecho de ese aumento no está del todo claro. Lo que sí es evidente es que aún no lo sabemos todo sobre este perfil de personalidad. Para empezar, no todos son iguales. El trastorno de la personalidad narcisista, por ejemplo, entra dentro de un espectro.

Es decir, habrá personas que evidencien únicamente ciertos rasgos, ciertos comportamientos exagerados y alguna que otra conducta prepotente. Por otro lado, los hay que se sitúan en ese polo más extremo en el que asoma la envidia más dañina, la manipulación, la comunicación violenta y las ansias obsesivas por situarse por encima de los demás.

En esa variabilidad comportamental más o menos patológica, hay unas raíces comunes: los problemas relacionales, la mala gestión de las emociones, la sensación de no sentirse comprendidos y los pensamientos suicidas. La mente de un narcisista es más compleja de lo que podamos pensar. Así, y aunque por término medio nos generen rechazo e incomodidad, es necesario comprender un poco mejor los subterráneos de su universo mental.

Chico con depresión narcisista

Depresión narcisista: síntomas, causas, tratamiento

El narcisismo tomado de manera aislada y separado del trastorno psicológico como tal tiene una base positiva. Todos “necesitamos”, en cierto modo, de esa autoimagen positiva que nos permita valorarnos, apreciarnos y disponer de un buen sentido de autoeficacia. Esos rasgos que solemos atribuir al narcisista común encierran, en realidad, algunas dimensiones que, usadas de manera adecuada, nos benefician.

Ahora bien, en el lado opuesto tenemos ese narcisismo extremo que deforma por completo rasgos aceptables. Los hombres y las mujeres definidos por esta condición anhelan de manera desesperada que otros les ofrezcan aquello de lo que ellos carecen. Es una necesidad casi descarnada que les orienta a monopolizar relaciones, a desear alcanzar el éxito escalando sobre los demás a toda costa, aún cometiendo actos poco éticos.

Tras esas ansias por poseer, por ser el centro de atención y fagocitar a los demás para acumular poder o admiración se esconden un sinfín de carencias y abismos psicopatológicos. Es más, dentro de la práctica clínica se sabe que las personas con un  trastorno narcisista de la personalidad evidencian serios problemas de salud mental y, en especial, depresiones (Clarkin, Yeomans y Kernberg, 1999; Stone, 1990).

Síntomas de la depresión narcisista

La depresión narcisista puede evidenciar una amplia variabilidad. En ocasiones, podemos tener a individuos con comportamientos violentos y defensivos que hacen de la ira, una pantalla para esconder el sufrimiento interno. Otras personas, en cambio, evidencian una conducta más pasiva, esquiva e introspectiva.

Veamos no obstante cuáles son las pistas de este tipo de depresión:

  • Deterioro en las relaciones sociales y sensación constante de no sentirse comprendidos.
  • Sentimientos de soledad y aislamiento.
  • Cambios constantes de humor: a instantes se muestran dominantes y seguros de sí mismos y al cabo de los días se encierran en sus mentes, están apáticos y sin ganas de salir de casa.
  • Evidencian sensación de frustración, de no poder lograr nunca aquello que desean.
  • Sufren angustia y tristeza que se camufla con los enfados constantes y la irritabilidad.
  • Falta de confianza en el futuro, desesperanza y negatividad constante.
  • En la depresión narcisista son comunes los pensamientos suicidas.

¿Cuáles son las causas?

Los doctores David Kealy Olivier Laverdière, de la Universidad de la Columbia Británica de Canadá, realizaron un estudio sobre la depresión narcisista. Si nos preguntamos la razón por la que una persona con esta realidad psicológica y conductal deriva en esta condición, el origen estaría en los siguientes desencadenantes:

  • El narcisismo tiene dos dimensiones relacionadas, pero distintas: la grandiosidad y la vulnerabilidad.
  • La grandiosidad se define por un ego inflado, por la necesidad de explotar a los demás… Por su parte, la vulnerabilidad llega a menudo por el factor educacional, la mala crianza, las carencias emocionales sufridas generalmente en la infancia. Así, algo que esperan siempre de los demás es su reconocimiento, validación y comprensión.
  • Sin embargo, lo que obtienen de su entorno es hostilidad dada su conducta. La mayoría se aleja de ellos y eso les frustra, les desespera… Acumulan tantas emociones contradictorias que no las saben manejar y, poco a poco,  erigen las bases de la depresión y los trastornos de ansiedad.

Por otro lado, todas estas vivencias acaban trazando en ellos la sensación de inutilidad. Sienten vergüenza de sí mismos, se odian… Pero, al mismo tiempo, intentan ocultar sus defectos hasta volverse más distantes y deprimidos.

Terapia psicológica para tratar la depresión narcisista

¿Cómo se trata a un narcisista que padece depresión?

No es sencillo que alguien con un trastorno narcisista de la personalidad acuda a terapia. Asimismo, quien da el paso tampoco se compromete en el proceso. Sin embargo, en ocasiones pueden verse en situaciones límite, como un primer intento de suicidio. En estos casos, es importante trabajar los siguientes aspectos:

  • Hacerles ver las distorsiones que aplican en su procesamiento de las emociones. Es necesario facilitarles estrategias para comprender y manejar esos sentimientos dolorosos. 
  • Deben trabajar la autoaceptación y conceptos como la gratitud, el perdón y la autocompasión.
  • Es importante, sobre todo, abordar el trauma subyacente que suele haber en estas condiciones psiquiátricas. En muchos casos, el origen está en una infancia complicada. También en cada relación rota.
  • Se les guiará para que aprendan a interrumpir los pensamientos negativos repetitivos e instaurar una reevaluación positiva.
  • La resiliencia, el crecimiento postraumático, la empatía, la resolución de problemas o las habilidades sociales son aspectos que también deben tenerse en cuenta.

Para concluir, la depresión narcisista conforma una hecho muy frecuente y a menudo descuidado. Es necesario detectar y tratar estas situaciones antes de que se produzcan situaciones límite. El cambio, por muy desafiante que pueda parecer, es posible en estos casos.

  • Kealy David,  Laverdière Oliver (2020) Pathological Narcissism and Symptoms of Major Depressive Disorder Among Psychiatric Outpatients: The Mediating Role of Impaired Emotional Processing. The journal of nervous and mental disease DOI: 10.1097/NMD.0000000000001114