¿Cómo hacer frente a los pensamientos suicidas?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 26 septiembre, 2018
Eva Maria Rodríguez · 26 julio, 2015

La aparición de pensamientos suicidas no es algo que debamos tomar a la ligera. No falta quien señala que a todos, en algún momento puntal, se nos ha pasado por la mente dicha salida. Sin embargo, hay algo que debemos tener claro: tanto si son efímeros o recurrentes es algo que no debe descuidarse. Estos fenómenos se correlacionan con situaciones de elevada seriedad.

Hay un hecho que tampoco debe pasarse por alto. Decir ahora mismo que la gran mayoría de la población ha tenido alguna vez una idea suicida no hace más que alimentar un falso mito y normalizar algo no permite precisamente el dejarse en segundo plano. Hay que actuar, hay que dar respuesta a esos momentos vitales donde el ser humano se siente arrinconado y presa de la indefensión.

La mente en esos instantes que no hay salida y entonces, surgen determinadas ideas, malas resoluciones a problemas concretos de la vida. En estos casos debemos tener claro que nadie merece lidiar en solitario con esas cargas: a nuestro alrededor hay personas que pueden ayudarnos. Contamos además con recursos sociales, como puede ser por ejemplo el teléfono de la esperanza (717 00 37 17 en España).

“Mi libro de cabecera es un revólver. Al acostarme, en vez de apretar el interruptor de la luz, distraído, me equivoco y aprieto el gatillo”

-Jacques Rigaut-

Mujer triste ante los pensamientos suicidas

El por qué de los pensamientos suicidas

En el año 2000 se llevó a cabo un estudio nacional de morbilidad psiquiátrica en Reino Unido donde estudiar los pensamientos suicidas. Se entrevistaron al azar a más de 3500 personas, entre las cuales cerca del 20% declaraban tener estas ideas. Una buena parte de esas personas resultaron ser mujeres, en edades comprendidas entre los 16 y 26 años.

  • Tras esa detección se procedió a una evaluación, un tratamiento y un seguimiento. Así, algo que pudo verse es que tras esas ideas lo que existía en realidad eran diversos trastornos psicológicos, como por ejemplo depresiones.

Todo ello animó al sistema de salud británico a establecer programas de prevención dentro de la atención primaria.

Emociones y trastornos psicológicos

Hay muchos tipos de dolor emocional que pueden provocar pensamientos de suicidio. Las razones de este dolor son únicas para cada uno. Al fin y al cabo, la capacidad para hacer frente al dolor difiere de persona a persona. Todos somos diferentes. Lo para algunos es una carga ligera para otros es un peso insoportable.

Sin embargo, hay algunos factores comunes que pueden llevar a experimentar pensamientos suicidas. A menudo, estos pensamientos asocian a problemas que se pueden tratar, como la depresión, la ansiedad, trastornos médicos, drogodependencia o alcoholismo.

También pueden deberse a problemas laborales o escolares (como el bullying) dificultades financieras, problemas legales y otras dificultades de la vida que pueden crear una profunda angustia emocional. Estas situaciones también interfieren con la capacidad para resolver problemas, e impiden ver que casi siempre otras soluciones para las dificultades.

Cómo hacer frente a los pensamientos suicidas

El lenguaje en las personas con pensamientos suicidas

Sabemos que entre tener ideas suicidas y llevar a cabo tal propósito hay un paso. Una buena parte de las personas no ejecutan dicha idea, pero un porcentaje destacable termina, lamentablemente, quitándose la vida. De hecho, los índices y estudios sobre el suicidio nos señalan que se elevan cada año, siendo muy llamativas las pérdidas entre niños y jóvenes con edades entre los 14 y 29 años. 

Así, los expertos nos señalan que es imprescindible atender el lenguaje de quienes nos envuelven. Las personas con ideas suicidas hacen uso de un lenguaje absolutista, ahí donde aparecen los siguientes términos de forma frecuente:

  • Absolutamente
  • Todo
  • Siempre…
  • Nada…
  • Seguro que..
  • Nunca
  • Cada
  • Todo el mundo
  • Debe ser que…

5 pasos para hacer frente a los pensamientos suicidas

Para hacer frente a los pensamientos suicidas nos serán de utilidad las siguientes estrategias.

 1. No hacer nada en el primer momento

A pesar del dolor del momento, tienes que darte a ti mismo darte un tiempo, dejar una distancia entre el pensamiento y la acción.

Los pensamientos y las acciones son dos cosas diferentes. Los pensamientos suicidas no tienen que convertirse en una realidad. No hay ninguna fecha límite, no hay nada ni nadie que te obligue o empuje. Por lo tanto, espera y pon distancia.

2. Evita las drogas y el alcohol

Los pensamientos suicidas pueden llegar a ser aún más fuertes si bajo los efectos del alcohol o las drogas. Por lo tanto, si estos pensamientos te invaden, busca otra manera de ahogar tus penas o de olvidar. Recuerda, te has prometido esperar.

3. Convierte tu casa en un hogar seguro

Quita las cosas que puedas utilizar para hacerte daño, como medicamentos, cuchillos, navajas o armas. Si no puedes hacerlo, vete a un lugar donde estés seguro.

4. Piensa que otros como tú pasaron por lo mismo y lo superaron

Piensa en que no eres la única persona en el mundo que ha pasado o está pasando por algo igual. Toma fuerza del ejemplo de otros. Si otros lo hicieron, también hay esperanza para ti.

Mujer con esperanza ante los pensamientos suicidas

5. Habla con alguien

Compartir con alguien tus pensamientos te ayudará a liberarlos para que dejen de oprimirte. Ya sea un amigo, tu médico o un terapeuta, es necesario que hables con alguien. No dejes que el miedo o la vergüenza te impidan sacar eso que llevas dentro y que es como una bomba a punto de estallar.

Hablar con alguien no significa coger el ordenador y entrar en foros o chats con personas que tienen pensamientos suicidas. Esto tan solo puede agravar la situación

¿Por qué el suicidio puede parecer la única opción?

Si no puedes pensar en otras soluciones distintas al suicidio, no es porque no existan otras soluciones, sino más bien que en ese momento no eres capaz de verlas.

  • Ese intenso dolor emocional que estás experimentando en ese momento puede distorsionar tu pensamiento, por lo que se hace más difícil ver las posibles soluciones a los problemas, o a conectar con aquellos que pueden ofrecer apoyo.
  • Por eso es tan importante dar los pasos anteriores, empezando por el primero: tómate tiempo y no empeores la situación. Poco a poco se irá despejando el camino.

Aunque podría parecer que el dolor y la infelicidad nunca terminarán nunca, es importante darse cuenta de que estas crisis suelen ser temporales. Las soluciones a menudo se encuentran a menudo, los sentimientos cambian. ¿Por qué darle una solución permanente, como es la muerte, a unos sentimientos temporales?

Concluirmos con lo señalado al inicio: no estás solo, no debes pasar por esta experiencia en soledad. Busca ayuda, coge el móvil, llama a alguien y deja que una voz amiga te guíe y te hable.

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