¿Has descubierto tu verdadera autoestima?

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago Sobral
 

¿Has descubierto tu verdadera autoestima? ¿te has plantado cómo es tu verdadero yo? ¿te aceptas, respetas y quieres tal como eres? En este artículo te hacemos reflexionar sobre esto, tratando el tema de la genuina felicidad de vivir contigo mismo, de ser tu propio amor.

Estés o no en pareja, el verdadero primer amor es el amor por ti mismo, y la verdadera autoestima está en enamorarte de ti al descubrir tu verdadero yo.

Existe un yo falso, un yo adquirido, un yo aprendido con el que solemos confundirnos. Un yo que brota de las experiencias dolorosas que hemos vivido, de los mensajes negativos que hemos recibido. Un yo que quizá cree ser tímido, miedoso, egoísta, aburrido, débil, etc., porque alguna experiencia o mensaje le enseñó a serlo. Un yo que cree no ser suficiente, un yo que no te acaba de gustar.

Puede que hayas optado por intentar aceptarte y amarte con todo eso o puede que lleves un tiempo intentando “mejorarte”. Pero ahora, es el momento de plantearse otro camino, el de descubrirse a uno mismo. 

“El privilegio de una vida es ser quien uno es.”

 

-Joseph Campbell-

Descubre tu verdadera autoestima

La autoestima es la percepción subjetiva y la valoración que uno hace de sí mismo. Por tanto, para descubrir la verdadera autoestima hay conocerse  profundamente a uno mismo, hay que hacer un ejercicio de autoconocimiento personal, reflexionando sobre las propias virtudes y defectos.

«La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.»

–Victor Hugo–

Se trata de descubrir tu verdadera esencia, tu verdadero perfume. Reencontrarte con quien eras antes de que empezara a suceder la historia de tu vida. Abrazar todo el potencial que latía en ti cuando eras un bebé brillando en mitad de la vida.

Y aprender a dejar a un lado el personaje que te tuviste que construir para encajar en un determinado contexto, dejar de catalogarte a través de las experiencias de tu vida y de las personas que por ella han pasado. Empezar a definirte por lo que amas, por lo que te apasiona, por lo que te hace sentir vivo, pleno. Y, con todo ello, quererse y aceptarse.

 

Cuando comienzas a mirarte a través de tu amor, de tu pasión por la vida, el espejo te devuelve una imagen que te fascina, porque te has dado cuenta de cómo nos enamoran las personas que aman profundamente la vida.

En este preciso momento puedes elegir ser una de ellas, y enamorarte de ti.