Cómo detectar la inseguridad en tus hijos

Raquel Lemos Rodríguez · 20 marzo, 2016

Estamos acostumbrados a hablar de la inseguridad que predomina entre los adultos, pero ¿qué ocurre con los niños? Ellos también se encuentran formando parte de este mundo y, aunque muchos aún estén aprendiendo a cómo enfrentarse a él, también sufren problemas de estrés, inseguridad y, en ocasiones, depresiones.

“Los hijos aprenden poco de las palabras; solo sirven tus actos y la coherencia de estos con las palabras”

-Joan Manuel Serrat-

¿Por qué es mi hijo inseguro?

Los niños se encuentran muy indefensos, sobre todo los menores de 6 años. Su inocencia y falta de habilidad para tratar ciertas emociones y problemas que les puedan abordar los convierte en blancos fáciles de manipulación, tanto mental como física.

Esto es algo muy normal, ya que no nacemos aprendidos y solo a base de experiencias logramos saber la mejor forma de enfrentarnos a las múltiples circunstancias que podamos sufrir. Además, los niños absorben todo lo que hay a su alrededor. Seguramente has oído alguna vez que son “como esponjas”. Esto es aplicable a todos los aspectos de su vida.

niña rubia recogiéndose el cabello

Las discusiones en la familia, la presión a la que pueden estar sometidos, la falta de atención por parte de los padres, puede provocarles una gran inseguridad. ¿Le brindas la atención necesaria? ¿Te preocupas por sus problemas?

“El mejor legado de un padre a sus hijos es un poco de su tiempo cada día”

A veces pensamos que todo lo que les ocurre son tonterías y, la mayoría de las veces, ¡es así! Pero para ellos no son tonterías, son nuevos en este mundo y están aprendiendo. Los niños necesitan que los comprendas y que te comuniques con ellos. Si no es así, lograrás que se convierta en un niño inseguro.

Ayuda a tu hijo a superar su inseguridad

Es importante tenderle siempre la mano a nuestro hijo para que pueda superar su problema de inseguridad. Si no lo hacemos, podemos provocar que se convierta en una persona adulta insegura que no sepa cómo solucionar este problema.

Si detectamos el problema, es bueno ponernos manos a la obra cuanto antes y empezar a tomar medidas que contribuyan a restablecer la percepción de seguridad de nuestro pequeño. Por otro lado, piensa ¿qué pasará cuando se adentre en la época de la adolescencia? En esta etapa tendrá que lidiar con muchos más problemas. No permitas que la inseguridad sea uno de ellos.

fotografía de niña en blanco y negro representando la inseguridad

¿Cómo puedo detectar que mi hijo sufre de inseguridad? ¿Qué aspectos le delatan?

  • Sufre una especie de dependencia en cuanto a su higiene que suele dejar en manos de la madre.
  • Muestra un comportamiento afectivo donde predomina la inestabilidad emocional, la desobediencia, la agresividad
  • A la hora de jugar suele practicar roles de menor de edad, reincidir en un mismo juego o demostrar tener miedo.
  • Sufre de temores irracionales y llora para llamar la atención.
  • Empieza a hablar de noche, sufre insomnio, realiza peticiones de dormir con la luz encendida o de que se le cuente un cuento…
  • Problemas de concentración en el colegio.
  • Presenta muecas y otras expresiones orales y corporales poco naturales.
  • Poseen un objeto (mantita, peluche…) del que no se separan.

Cuando tu hijo tenga un problema no lo denomines “tontería” porque quizás le estés provocando que en un futuro no pueda ser feliz

Cultivar la autoestima

En vez de enfadarnos con el niño por la posesión irracional de un objeto o por su desobediencia, es más importante que hablemos con él. Regañarlo no solucionará el problema, nuestro hijo necesita que nos pongamos de su parte, no que nos convirtamos en su peor enemigo.

Si no sabemos cómo actuar, podemos hablar con sus profesores o con algún profesional que nos enseñe cómo podemos aumentar la autoestima de nuestro hijo para que este deje de ser inseguro. La autoestima será el mejor remedio para esta terrible circunstancia que es muy difícil de solucionar, incluso cuando somos adultos.

pareja de niños caminando de espaldas huyendo de la inseguridad

Piensa que si decides no hacer caso a estos síntomas y los dejas pasar puedes reforzar que tu hijo se vuelva una persona muy triste, con una muy baja autoestima y fácil predisposición a sufrir depresión. Esto hará de la vida una experiencia dolorosa, llena de límites y emociones con las que no sabrá lidiar.

Como padres, tenemos el deber de enseñar a nuestros hijos a ser felices

Todos hemos sido niños alguna vez, pero nos olvidamos de la importancia que tiene todo lo que sentimos y vivimos en esas primeras etapas de nuestra vida. Olvidamos también lo mucho que nos influye todo lo que vivimos en la infancia en nuestras etapas posteriores, provocándonos problemas que difícilmente logramos superar. El momento para solucionar todo esto es ¡ahora!

¿Permitirás que tu hijo sea una persona insegura?