Disminuir la timidez hasta acabar con ella

22 Noviembre, 2019
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz
La timidez está determinada por el temperamento con el que nacemos. Pero nuestras acciones pueden matizar esta realidad.
 

Desde el momento del nacimiento, algunos bebés se muestran más proclives a explorar el ambiente mientras que otros son más retraídos. Sin embargo, durante el crecimiento, el ambiente va moldeando nuestro carácter e influyendo en nuestra personalidad. Por tanto, si deseas disminuir la timidez, tendrás que valerte de la experiencia para matizar una genética que juega en tu contra.

Has de recordar que si la ansiedad que experimentas es excesivamente frecuente o intensa, es posible que padezcas de fobia social. En este caso resulta muy recomendable obtener ayuda profesional para enfrentar el problema. Un profesional de la psicología te proporcionará la orientación necesaria. No obstante, si deseas trabajar para vencer tu timidez, a continuación te compartimos algunas pautas.

Temperamento y experiencias

Desde los primeros meses de vida de un bebé se puede determinar cuál es su temperamento. Este puede describirse como la tendencia a explorar el medio y a experimentar situaciones nuevas, o la inclinación a permanecer en la zona segura.

Algunos niños nacen con una actitud más abierta y confiada hacia su entorno. En respuesta, las personas que lo rodean le dedican más atención y el niño recibe más oportunidades de interactuar. De esta forma va desarrollando sus habilidades sociales y va recibiendo refuerzo positivo.

Por el contrario aquellos niños que, de manera instintiva, se muestran cautos y precavidos reciben menor estimulación. Estos pequeños tienden a reaccionar con miedo y recelo ante lo desconocido y se resguardan en sus padres ante cualquier situación novedosa. Por ello, la interacción con personas de su entorno es mucho menor.

 

Su temperamento les aleja de las oportunidades que necesitan para desarrollar sus habilidades. Y la falta de práctica hace que su timidez se vaya acrecentando con el paso del tiempo. Por tanto, si has llegado a la edad adulta con un problema de timidez, es momento de comiences a proporcionarte las experiencias que necesitas.

Pautas para disminuir la timidez

Exposición gradual

Seguramente llevas toda la vida evitando situaciones sociales por el malestar que te producen. Pero ha llegado la hora de que te vayas exponiendo a ellas de forma gradual. Es el único camino para vencer tu temor y desarrollar el potencial que tienes. Para ello, elabora una lista con las situaciones sociales que más timidez te generan. 

A continuación, ordénalas desde las más llevaderas hasta las más problemáticas. No produce el mismo grado de ansiedad pedir comida a domicilio por teléfono que realizar una conferencia ante un público. Cuando tengas tu jerarquía de situaciones, comienza a exponerte a ellas de forma gradual pero a un ritmo constante.

Has de permanecer en la situación hasta que tu ansiedad se haya disminuido drásticamente. Si abandonas el intento antes de que esto ocurra, estarás reforzando tu idea mental de que es una circunstancia desagradable. En cambio, si continúas, comprobarás que el malestar se va reduciendo y que eres capaz de hacerlo. Tu confianza en ti mismo aumentará de forma significativa.

 

Combate la ansiedad anterior y posterior

Muchas veces, el problema se magnifica porque antes de enfrentarnos a una situación temida le damos mil vueltas en nuestra cabeza imaginando los peores escenarios en los que todo sale mal. Esto nos genera un aumento de la ansiedad y nos predispone a acudir a a la exposición con miedo. Si evitamos estos pensamientos anticipatorios nos encontraremos mucho más tranquilos y, al fin y al cabo, de nada nos vale imaginar algo que aún no ha ocurrido y sufrir por ello.

Del mismo modo, cuando termines la exposición, evita caer en un bucle de pensamientos negativos. No te analices, no te juzgues ni critiques tu actuación. Valora la valentía que has tenido al exponerte, refuerza lo que has hecho bien y no gastes más energía mental en algo que ya ha sucedido: continúa con tu vida sin más.

Disminuir la timidez está en tu mano

Utilizar una técnica de respiración puede ayudarte mucho a controlar la ansiedad anterior y posterior a las situaciones sociales. Y, acompañando esto con la exposición gradual, comprobarás como tu timidez se va desvaneciendo y vas ganando confianza en ti mismo. La constancia te llevará a poder enfrentar las situaciones sociales sin malestar e, incluso, a disfrutarlas. Tu temperamento solo es una tendencia, no una sentencia.

 
  • Martínez, A. I. (2002). Temperamento, carácter; personalidad. Una aproxímacíon a su concepto e interacción. Revista complutense de educación13(2), 617.
  • Roca, E. (2014). Cómo mejorar tus habilidades sociales. ACDE.