Eduardo Galeano en 21 frases célebres

Raquel Aldana · 14 abril, 2015

Hace poco más de un año que se fue un escritor enorme, Eduardo Galeano. A través de su palabra, que se cuela como si fuera agua por la conciencia de todo el que tiene la fortuna de leer algo de su legado, Galeano logra despertar nuestras emociones con una melodía que hace que el tránsito entre sueño y vigilia sea un estado, cuanto menos, hermoso.

Este escritor uruguayo, autor de títulos internacionales como Memoria del fuego (1986) y Las venas abiertas de América Latina (1971), reflexionó sobre el mundo, el amor, la religión, el fútbol y todo lo que tenga que ver con la actualidad.

Frases Eduardo Galeano para reflexionar

Hoy, con afán de hacerle un homenaje a su persona y a su trayectoria, os traemos 21 frases que reflejan el gran compromiso de Eduardo Galeano con el mundo y el gran pensador que fue.

1- El mundo se divide, sobre todo, entre indignos e indignados, y ya sabrá cada quien de qué lado quiere o puede estar…

2- Si me caí, es porque estaba caminando. Y caminar vale la pena, aunque te caigas.

3- RECORDAR: Del latín re-cordis, volver a pasar por el corazón…

4- Para no ser mudos, hay que empezar por no ser sordos.

5- Solo los tontos creen que el silencio es un vacío. No está vacío nunca. Y a veces la mejor manera de comunicarse es callando.

 

6- Ahora América es, para el mundo, nada más que los Estados Unidos: nosotros habitamos, a lo sumo, una sub América, una América de segunda clase, de nebulosa identificación. Es América Latina, la región de las venas abiertas.

Eduardo Galeano

7- Si la naturaleza fuera banco, ya la habrían salvado.

8- Para mí, las únicas certezas dignas de fe son las que desayunan dudas cada mañana.

9- La llamada comunidad internacional ¿existe? ¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y guerreros? ¿Es algo más que el nombre artístico que los Estados Unidos se ponen cuando hacen teatro?

10- La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo.

11- El código moral del fin del milenio no condena la injusticia, sino el fracaso

12- La violencia engendra violencia, como se sabe; pero también engendra ganancias para la industria de la violencia, que la vende como espectáculo y la convierte en objeto de consumo.

 

13- Yo creo que fuimos nacidos hijos de los días, porque cada día tiene una historia y nosotros somos las historias que vivimos…

14- ‎Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen.

15- El amor se puede provocar, dejando caer un puñadito de polvo de quererme, como al descuido, en el café o en la sopa o el trago. Se puede provocar, pero no se puede impedir. No lo impide el agua bendita, no lo impide el polvo de hostia; tampoco el diente de ajo sirve para nada. El amor es sordo al Verbo divino y al conjuro de las brujas. No hay decreto de gobierno que pueda con él, ni pócima capaz de evitarlo, aunque las vivanderas pregonen, en los mercados, infalibles brebajes con garantía y todo.

Corazón de papel

16- Pobres contra pobres, como de costumbre: la pobreza es una manta demasiado corta, y cada cual tira para su lado.

17- Las paredes son la imprenta de los pobres.

18- El hambre desayuna miedo. El miedo al silencio aturde las calles. El miedo amenaza: Si usted ama, tendrá sida. Si fuma, tendrá cáncer. Si respira, tendrá contaminación. Si bebe, tendrá accidentes. Si come, tendrá colesterol. Si habla, tendrá desempleo. Si camina, tendrá violencia. Si piensa, tendrá angustia. Si duda, tendrá locura. Si siente, tendrá soledad.

19- Los niños pobres son los que más sufren la contradicción entre una cultura que manda a consumir y una realidad que lo prohíbe

20- La historia es un profeta con la mirada vuelta hacia atrás: por lo que fue, y contra lo que fue, anuncia lo que será.

21- La utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá.

Las enseñanzas de Galeano

Seguro que con estas frases de Eduardo Galeano os hemos despertado las ganas de volver o de encontraros por primera vez con sus páginas. Algo que sin duda no decepcionará a nadie. Sus enseñanzas, su visión del mundo y las reflexiones recogidas en estas frases dejan patente a un Galeano que tiene mucho que ofrecernos.

¿Has leído algo de este autor? ¿Con cuál de las frases anteriores te quedarías? Todas son maravillosas, pero seguro que hay alguna que te ha impactado más que otra.