Educación y psicología: la relación

Pedro González Núñez· 29 diciembre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 28 diciembre, 2019
Educación y psicología guardan una relación íntima. Los conocimientos de una beben de la otra, y al revés. Así, en este artículo queremos hablar de los puntos más importantes en los que se cruza su savia.

La relación entre educación y psicología es íntima. De hecho, si observamos la historia de la civilización, podemos ver como conceptos de la filosofía, psicología y educación se han llegado a fundir en ciertas condiciones particulares ya desde tiempos de la antigua Grecia.

Por otro lado, podemos decir que la educación es el proceso de constitución humana, centrado de manera especial en la transformación del sujeto para que este se convierta en lo que llamamos sujeto social.

En el proceso educativo, diversas variables son tenidas en cuenta, en especial, en el aspecto psicológico. Aprovechar esas variables para formar sujetos autónomos que interactúen con una realidad social conocida es básico para que tenga éxito.

Por su parte, la psicología explica la constitución subjetiva del ser humano. Gracias a esta disciplina, conocemos diferentes fenómenos internos de las personas en relación o asociación con distintas variables, como pueden ser las del contexto físico (ej.: temperatura) o social (ej.: pertenencia a un grupo). Para ello, se estudian elementos como la adquisición de identidad, modificaciones internas y aprovechamiento de potencialidades.

Mente de un niño con las piezas de un puzzle

Educación y psicología: una relación con implicaciones sustanciales

La psicología y la educación, unidas, pueden explicarla vinculación entre el conocimiento y la modalidad del mismo.

Se observa el funcionamiento psíquico y se estudia qué se sabe, qué no se sabe y cómo se vincula con las personas en su vida social, en relación a grupos de pertenencia y a su participación en las instituciones.

Se dice que fue la filosofía es la ciencia madre que dio lugar a todas las demás. Es más, muchos expertos consideran que es de la ciencia filosófica de donde nace la educación y, más tarde, ya en el siglo XIX, la psicología.

Dicho esto, se considera quela psicología tiene como objeto el conocimiento del ser humano en diferentes planos, como pueden ser el social o -por contraposición- el individual, desde distintos puntos de vista: interno y subjetivo, frente a externo y «objetivo».

Por eso, a través de su estudio de la conducta y la experiencia humana hemos identificado aquellas variables o factores que hacen que enseñemos mejor o que aprendamos mejor.

Educación y psicología: relación y corrientes

A continuación, la intersección entre educación y psicología se explica a través de las corrientes más importantes que la han marcado.

Estructuralismo

Perteneciente a positivismo, fue propuesta por Wundt. Destacaba el valor de la mediación y experimentación objetiva «del hecho» para el alcance del conocimiento científico.

Aquí, la psicología se aleja de la filosofía y se orienta hacia la educación experimental basada en la observación.

Funcionalismo

En este caso, nos centramos en las teorías de Dewey. Este psicólogo consideraba que durante la educación, las necesidades del alumno eran más importantes que los propios contenidos a impartir.

Dewey rompió con el estructuralismo de Wundt al entender que no se debe descomponer el comportamiento humano en diversos elementos. Aquí, lo necesario esel conocimiento del funcionamiento de la mente humana para su posterior aplicación a la vida cotidiana.

Conductismo

Accedemos ahora a los postulados de Watson, cuyo estudio sobre los estímulos ambientales provocando reacciones orgánicas es la base de su teoría, llamada de estímulo-respuesta.

Se deja aparte las emociones y los conocimientos si algo no puede ser cuantificable ni objetivo.

La Gestalt

Esta teoría supuso un aporte primordial a la relación entre psicología y educación. Los elementos reales no se separan, se reúnen en totalidades y estructuras.

O sea, el ser humano es capaz de trabajar con conjuntos en un principio formados por partes, obviando la división que pudiese existir en un principio y beneficiándose de que, por lo común, el todo sea, con frecuencia, cualitativamente distinto y superior, a la suma de las partes.

Psicoanálisis

El principal impulsor de la teoría del psicoanálisis fue Freud, que estableció un nivel profundo en la consciencia (o, mejor dicho, en la inconsciencia), el inconsciente.

En este desarrollo, se estableció que buena parte de nuestro repertorio conductual tenía su cimientos en entidades que no procesábamos de manera consciente.

La publicidad es quizás la que más ha intentado explotar esta vía para hacernos interiorizar las asociaciones que más le interesan a una determinada marca.

“La mente es como un iceberg, flota con una séptima parte de su volumen sobre el agua”.

-Sigmund Freud-

Rostro de Freud

Psicología genética

Fundamentada en las teorías de Jean Piaget, los estudios se centran en el desarrollo de la inteligencia humana. Parten del génesis de las estructuras, analizando la evolución de las inteligencias por etapas permitiendo ciertos aprendizajes que se vuelven más y más complejos.

Psicología sociocultural

Finalizamos con la teoría de Vigotski, que considera el origen cultural y social del individuo vital para su desarrollo y educación. El sujeto es social. Así, gracias a la educación es capaz de desarrollar, entrenar o afinar sus funciones psicológicas superiores, como el pensamiento y el lenguaje.

Como hemos visto, ya sea desde un lugar del prisma u otro, la psicología y la educación guardan una relación muy estrecha.Una asociación que se enraíza en procesos psicológicos básicos, como pueden ser la memoria, la atención o el aprendizaje.

González Pérez, J., Criado del Pozo, M.J. (2003) Psicología de la educación para una enseñanza práctica: 35 (Campus). España. EDITORIAL CCS