El efecto animadora: ser más atractivo en grupo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 4 febrero, 2018
Fátima Servián Franco · 4 febrero, 2018

El efecto animadora es un sesgo cognitivo, efecto psicológico que produce una desviación en el procesamiento mental, en el que el sujeto piensa que bien un hombre o una mujer son más atractivos en grupo que vistos individualmente. Psicólogos de la Universidad de California de San Diego descubrieron este efecto tras cinco estudios evaluando el atractivo de hombres y mujeres en fotos de grupo e individuales.

Walker y Vul, autores del estudio, mostraron cien fotos de una cara en solitario y, después, el mismo rostro rodeado de otros en un collage. Pidieron a los participantes que valoraran la belleza en ambas ocasiones. Las puntuaciones fueron ligeramente superiores cuando los rostros estaban en grupo. 

Estos resultados fueron publicados por la revista Psychological Science el 25 de Octubre de 2013. En este artículo se propone que el efecto animadora se produce en un nivel perceptual, surgiendo de la interacción entre la codificación de conjunto en el sistema visual y las propiedades de los rostros.

A pesar de que tener un aspecto corriente puede parecer algo malo, la investigación sugiere que no lo es necesariamente en el caso de la atracción. Las caras comunes son más atractivas, probablemente debido a lo raro de las idiosincrasias poco atractivas, explica Drew Walker.

“Mira dos veces para ver lo justo. No mires más que una vez para ver lo bello”.

-Henry F. Amiel-

Tres amigas sonriendo para explicar el efecto animadora

¿Por qué parecemos más atractivos en grupo?

Nuestros rasgos menos atractivos, una nariz demasiado grande, ojos muy pequeños, la barbilla puntiaguda, resaltan mucho menos cuando aparecemos rodeados de otros individuos. Los elementos parecidos son percibidos como pertenecientes a la misma forma. Nuestro cerebro agrupa cosas que tienen alguna propiedad visual común, como el color o el movimiento.

En un primer vistazo y sin darnos cuenta, nuestra mente calcula la belleza media de lo que ve y, como se ha demostrado en el estudio de Walker y Vul, la belleza media calculada suele ser superior a la suma de las bellezas individuales. Esto se de debe a una serie de factores perceptivos, cognitivos y visuales.

De acuerdo con el estudio de Walker y Vul:

  • El sistema visual humano recrea representaciones faciales en conjunto
  • Las percepciones de los individuos son subjetivas
  • Los aspectos medios son más atractivos, posiblemente por la idiosincrasia “no-atractiva”

Estos tres casos, en su conjunto, favorecen principalmente a una mejor valoración del atractivo cuando estamos en grupo.

“Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla”.

-Confucio-

Grupo de amigas para representar el efecto animadora

La percepción y la atención selectiva son los factores principales del efecto animadora

La percepción selectiva es un tipo de sesgo cognitivo que selecciona un objeto de atención y desatiende la parte restante de la información, este proceso de percepción está mediado por las expectativas del sujeto. En un sentido, la percepción selectiva es beneficiosa porque permite hacer caso omiso de la información de menor importancia. Pero si la percepción selectiva hace que ignoremos información importante, puede llegar a ser muy perjudicial.

La atención selectiva, también llamada atención focalizada, hace referencia a cuando damos preferencia a determinados estímulos y somos capaces de atender a los estímulos relevantes e inhibir los distractores. Su función es esencial debido a la limitación de la capacidad atencional.

En general, las personas tendemos a dosificar las características de las caras de un grupo y, por eso, percibimos el rostro de un individuo, sea hombre o mujer, como más sugerente de lo que sería si lo viéramos aislado.

“La belleza es subjetiva. A veces el atractivo de una persona no se basa en su aspecto, sino en el modo en que te hace reír o en cómo es capaz de leerte la mente”.