Efectos del estrés sobre tu cuerpo: síntomas que debes conocer

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 6 abril, 2018
Valeria Sabater · 6 abril, 2018

Los efectos del estrés sobre tu cuerpo son más amplios de los que puedas creer. Esa tensión y ese estado mental largamente mantenido en el tiempo minan nuestra salud, y colocan una telaraña en nuestra vida donde quedar atrapados. Los efectos acumulativos del estrés crónico se apoderan de nosotros hasta debilitarnos, hasta dejarnos bajo mínimos en la vorágine de nuestro día a día.

Estrés es esa palabra de moda que casi todos tenemos en la boca cuando no llegamos a nuestros objetivos. Cuando el día se hace corto y nuestras obligaciones muy largas. Cuando el dolor de cabeza se torna insufrible y las tareas pendientes interminables. Todos, de algún modo u otro, podemos describir esa sensación incómoda, ese enemigo tan común en el ser humano.

“Cada vez hay más pruebas que demuestran que el estrés afecta directamente al sistema nervioso: aumentan las enfermedades infecciosas como la gripe, el resfriado, el herpes…”

-Bruce McEwen, psicólogo de la Universidad de Yale-

Ahora bien, más allá de las sensaciones están las realidades internas, los efectos, las consecuencias. Hablamos del impacto en nuestro cuerpo de este trastorno que actúa como una presencia invasiva alterando un sinfín de funciones básicas. Así, un hecho que debemos tener en cuenta en primer lugar es que el estrés cambia nuestro cerebro. Cuando esta condición se mantiene de forma permanente, la memoria se deteriora, ciertas estructuras se degeneran y aparece el declive cognitivo, e incluso aparece un mayor riesgo a la hora de sufrir depresiones.

No estamos hablando de algo inocuo. El estrés es algo más que esa palabra de moda, es un trastorno, es una realidad que deja mella en nuestro cuerpo y que nos quita vitalidad, energía y por supuesto, salud.

Exceso de trabajo representando el efectos del estrés sobre tu cuerpo

Efectos del estrés sobre tu cuerpo

Los efectos del estrés sobre tu cuerpo vienen orquestados por una estructura cerebral muy concreta: el hipotálamo. Esta interesante región actúa casi como un radar. Es muy sensible a las preocupaciones, a esos nudos mentales cargados de miedo y ansiedad. Todos esos mensajes los interpreta como una amenaza y al instante, emite una señal de aviso a nuestro cuerpo: debemos escapar.

Ante esta información cargada de alarma, se desencadena una respuesta increíblemente compleja en nuestro cuerpo. Para empezar, la glándula pituitaria y la corteza suprarrenal liberarán las hormonas del estrés . Estas hormonas contienen elementos muy parecidos a la cortisona: son los llamados glucocorticoides, siendo el más importante el cortisol.

Ahora bien, los glucocorticoides tienen su lado positivo y su lado negativo. Si se liberan en un momento puntual y limitado en el tiempo, nos ayudan a reaccionar de forma más adaptada, sacando siempre lo mejor de nosotros mismos en una situación. Sin embargo, si esa liberación es continua, si se produce día tras día, los efectos del estrés sobre tu cuerpo son inmensos. Veámoslos a continuación.

Mujer con dolor en el pecho

Síntomas respiratorios y cardíacos

Las hormonas del estrés afectan de forma directa tanto al sistema respiratorio y como al cardiovascular. Respiramos más rápido en un intento del cerebro por distribuir rápidamente sangre rica en oxígeno por el cuerpo, y poder así reaccionar cuanto antes ante las amenazas. Ahora bien, esto es sin duda un gran riesgo, porque aparecen las taquicardias y la hipertensión.

Asimismo, también ocurre otro fenómeno: los vasos sanguíneos se estrechan para llevar más oxígeno a los músculos con el objetivo de que podamos “escapar” de esas supuestas amenazas. Ello implica por tanto que tanto nuestro corazón como el cerebro recibirán menos aporte de oxígeno y nutrientes.  

Efectos en tu sistema digestivo

Otro de los efectos del estrés sobre tu cuerpo se localizan en el sistema digestivo. Son los siguientes:

  • Dolor de estómago.
  • Aparición de úlceras.
  • Malas digestiones.
  • Reflujo gástrico.
  • Diarreas o estreñimiento.
  • Náuseas y vómitos.
  • El estrés obliga al hígado a producir mayor azúcar en sangre (glucosa) con el fin de obtener más energía. Ello se traduce en mayor riesgo a la hora de sufrir diabetes.
  • Colitis e inflamación intestinal.

Mujer con síndrome premenstrual

Obesidad o pérdida de peso

Este es un efecto que suele variar bastante de persona en persona. Hay quien ante el estrés, eleva la ingesta de alimentos calóricos con el fin de saciar esa ansia emocional. Otros en cambio, experimentan inapetencia.

Pérdida de cabello

La caída de cabello por efectos del estrés es algo común. Los niveles elevados de cortisol en sangre debilitan los folículos pilosos y es habitual que se empiece a sufrir una caída progresiva del cabello. Asimismo, también podemos sufrir alopecia areata, ahí donde surgen pequeñas zonas donde cae el cabello y aparece una calvicie localizada.

Cambios en la menstruación

El estrés crónico suele tener serios efectos en nuestro sistema hormonal. Así, uno de los síntomas más evidentes en la mujer es la aparición de ciclos menstruales muy irregulares. Hay retrasos o ausencias, e incluso el flujo menstrual es menor.

Sistema inmunitario más débil

Los efectos del estrés sobre tu cuerpo tienen mucho que ver con el sistema inmunitario. El estrés emocional mina nuestras defensas. En caso de no gestionarlo de forma adecuada y de mantener en el tiempo un estado de estrés, la respuesta inmunitaria se reduce y empezamos a ser más vulnerables a las siguientes condiciones:

  • Gripes y resfriados.
  • Herpes.
  • Alergias.
  • Afecciones de la piel.
  • Mayor lentitud a la hora de sanar heridas o lesiones.
hombre resfriado representando el efectos del estrés sobre tu cuerpo

Para concluir, tal y como podemos ver los efectos del estrés sobre tu cuerpo son inmensos. En ocasiones, es común no ver la relación y limitarnos a recurrir a los fármacos y a los tratamientos más variados sin entender su origen, el auténtico desencadenante. Los expertos en este campo nos dicen que por lo general, las personas no sabemos reconocer los síntomas.

Tras la diabetes puede existir el estrés crónico, tras nuestras cefaleas recurrentes, el insomnio o esa alergia que no sabemos de dónde viene, puede habitar ese enemigo conocido pero no percibido o asumido. Pensemos en ello.