Los efectos emocionales de las píldoras anticonceptivas

Edith Sánchez · 7 diciembre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 6 diciembre, 2019
Hasta el momento, no hay evidencia científica de que las píldoras anticonceptivas tengan efectos emocionales negativos en todas las mujeres, pero sí en algunas.

Muchas mujeres en el mundo han informado que las píldoras anticonceptivas tienen, además del principal, efectos emocionales negativos. El tema se volvió casi anecdótico e incluso se llegó a decir que se trataba de un mito.

Lo más problemático es que, pese a que son muchas las mujeres que hablan de los efectivos emocionales negativos debidos a la píldora, han aparecido varios estudios con una conclusión muy distinta. Incluso algunos de ellos pretenden probar lo contrario: que la píldora mejora el estado de ánimo.

Más recientemente, sin embargo, también se han realizado varios estudios independientes que parecen darle la razón a quienes hablan de efectos emocionales negativos como consecuencia de tomar regularmente los anticonceptivos orales. Por lo menos de momento, no hay consenso al respecto.

¿Qué la píldora la pone histérica? Ella ya es una histérica. El Pentágono debería usar sus hormonas para una guerra química”.

-Woody Allen-

Mujer tomando una píldora

Estudios sobre los efectos emocionales negativos de la píldora

Hay que anotar, en primer lugar, que no todas las mujeres señalan sufrir o haber sufrido efectos emocionales negativos por el uso de la píldora. Sin embargo, las quejas han alcanzado un volumen suficiente como para que algunos investigadores las hayan tenido en cuenta. Hay al menos cuatro grandes estudios sobre este tema.

En 2003, se hizo un estudio con 658 mujeres que habitualmente ingerían píldoras anticonceptivas. La conclusión fue que no había ninguna evidencia de que las pastillas alteraran su humor. Solo encontraron un incremento leve de malestar en quienes tenían antecedentes de depresión.

En 2007 se llevó a cabo otra investigación al respecto, esta vez en Australia. Esta vez se abordó una muestra de 6.000 mujeres y se llegó a una conclusión muy similar a la arrojada por el trabajo de 2003. Agregaron solamente que las mujeres con antecedentes depresivos sentían un leve incremento de malestar emocional, pero que este se diluía con el tiempo.

En 2011 y 2013 se hicieron otras dos investigaciones, en Finlandia y Estados Unidos, respectivamente. Nuevamente se llegó a la misma conclusión. No había ninguna prueba de que los anticonceptivos hormonales generaran efectos emocionales negativos. Y, cuando estos aparecían, eran residuales o poco significativos.

Los cuestionamientos

Pese a que todos los estudios mencionados llegan a la misma conclusión, también han surgido voces que cuestionan esta conclusión. El primero se refiere a la dificultad para establecer parámetros estables sobre lo que es “estar bien” y no estarlo. También se cuestiona el tamaño del efecto de la significación encontrada.

A esto se suma el hecho de que en todos los estudios realizados se menciona que, para “la mayoría” de las mujeres, el uso de los anticonceptivos orales no genera ningún efecto emocional indeseable. Esto significa que hay una minoría que sí presenta dificultades con el uso de este tipo de anticonceptivos.

De la misma manera, se hace un cuestionamiento más que razonable: si los anticonceptivos ejercen una modificación en los ciclos hormonales y las hormonas inciden en el estado de ánimo, ¿no sería lógico pensar en que en algunos organismos generen efectos emocionales negativos?

Mujer pensando en los efectos emocionales de las píldoras anticonceptivas

Otras investigaciones relacionadas

La profesora Angelica Linden Hirschberg, del Instituto Karolinska en Suecia, con el apoyo de la Escuela de Economía de Estocolmo, realizó un estudio empleando un método diferente. Su objetivo era determinar si existían indicios de una conexión entre la ingestión de las píldoras anticonceptivas y el bienestar físico o mental de las mujeres.

Para ello partieron de un grupo de 380 voluntarias, de entre 24 y 35 años. Todas ellas fueron evaluadas inicialmente; después, sin que lo supieran, se les dividió en dos grupos. A unas se les dio anticonceptivos orales clásicos, mientras que a las otras se les administró un placebo. Al final del estudio, quienes habían tomado anticonceptivos reportaron haber tenido menor autocontrol, energía y estado de ánimo.

De otro lado, en la revista Frontiers in Neuroscience apareció un artículo en el que se hablaba de otro estudio al respecto. Se trató de un seguimiento a 42 mujeres que tomaban la píldora y a 53 que no lo hacían.

A todas ellas se les hicieron pruebas para determinar si reconocían las expresiones faciales complejas. Las que ingerían la píldora eran en promedio un 10 % menos precisas.

Los científicos coinciden en que aún falta mucho por investigar. De momento, lo importante es reseñar este debate para que las mujeres que emplean la píldora tengan elementos de juicio que sustenten su decisión. También es importante que cuenten con métodos alternativos si creen que las pastillas les causan efectos nocivos.

Negret, M. M. A., Despaigne, M. D. J. L., Hechavarría, V. M., Imbert, N. S., & Carbonell, M. M. A. (2013). Efectos secundarios de los anticonceptivos hormonales en usuarias del método asistentes a las consultas de planificación familiar. Medisan, 17(3), 415-425.