Ejercicios de Kegel: cuidar del suelo pélvico para vivir mejor

03 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
Muchas personas notan el cambio. Practicar los ejercicios de Kegel de forma cotidiana nos puede ayudar a fortalecer los músculos del suelo pélvico y mejorar así nuestra calidad de vida. Descúbrelo.

Bienestar, armonía, salud y equilibrio interno. Los ejercicios de Kegel fueron desarrollados a finales de la década de 1940 por el doctor Arnold H. Kegel, un ginecólogo estadounidense. Desde entonces, han cambiado la vida de miles de personas. No es una moda, estamos ante una de las prácticas más extendidas y aceptadas para endurecer y trabajar el suelo pélvico.

La mayoría hemos oído hablar de este tipo de ejercicios, pero en realidad uno no comprende su trascendencia hasta que llegan los cambios. Embarazos, menopausia, problemas de incontinencia, practicar deportes de impacto y hasta el simple paso del tiempo… 

Si hay un área sensible a las variaciones del cuerpo y al paso del tiempo es el suelo pélvico. Se trata, ni más ni menos, que de un conjunto de músculos y tejidos que sostienen el aparato reproductor, digestivo y urinario.

Hubo un tiempo en el que hablar de esa zona contenida en el área urogenital era poco más que algo tabú. Afortunadamente, las mentalidades cambian y la ciencia avanza. Así, desde el campo de la medicina y la fisioterapia se consideran los ejercicios de Kegel como una estrategia orientada a mejorar la calidad de vida de mujeres y hombres.

chica con huevo de yoni para los ejercicios de kegel

Ejercicios de Kegel: finalidad y beneficios

Los ejercicios de Kegel se desarrollaron a mediados del siglo XX con un fin muy claro: acabar con los problemas de incontinencia urinaria. De ese modo, se evitaban cirugías al fortalecer entre otros, el músculo pubocoxígeo, que ayuda a controlar el flujo de la orina.

Por otro lado, hay un aspecto clave que en ocasiones nos puede llevar al error. No todas las técnicas sirven, no todas las prácticas físicas son auténticos ejercicios Kegel. Hay quien se limita a ejercitar los abdominales y los glúteos sin saber que estos no tendrán ningún impacto en órganos como la vejiga, intestinos o el aparato reproductor.

Los músculos de la pelvis son nuestro objetivo, el centro de poder, bienestar y equilibrio interno capaces de generar cambios. Cuidar y trabajar esa área de nuestro suelo pélvico puede suponer una transformación total en nuestra vida. Veamos por qué.

Tus mejores ejercicios para antes y después del embarazo

Contraer y relajar el músculo pubocoxígeo o PC (músculo del suelo pélvico) es el mejor ejercicio que podemos hacer antes y después del embarazo. ¿Las razones? Nos evitará padecer hemorroides, sufrir una episiotomía o prevenir el riesgo de prolapso. 

Asimismo, uno de sus mayores beneficios en estos casos es poder superar el postparto de un modo más rápido.

Reducir el impacto de la incontinencia urinaria

Lo hemos señalado al inicio, los ejercicios de Kegel fueron desarrollados con la finalidad de reducir el impacto de la incontinencia urinaria en hombres y mujeres. ¿Quién no ha oído nunca a alguien decir aquello de no me hagas reír que me haré pis”? 

Pues en este caso, algo así no sucedería si incorporaran esta técnica en sus vidas…

Tu vida sexual dará un cambio

¿De qué manera pueden cambiar los ejercicios de Kegel la vida sexual? En realidad, de muchas. Un ejemplo, si logramos tener una musculatura del suelo pélvico más firme, la sensibilidad vaginal será también mucho más intensa y con ello, disfrutaremos de unos orgasmos más placenteros.

Por otro lado, un modo sensacional de llevar a cabo estos ejercicios es gracias a los huevos yoni, un recurso arraigado a las prácticas ancestrales chinas que te permitirá aumentar tu poder sexual y despertar la sensualidad. Serán tus aliados del día a día.

Huevos yoni para los ejercicios kegel

La mejor estrategia: ejercicios de Kegel en la menopausia

El hecho de que el suelo pélvico tenga forma de hamaca no es casualidad. Gracias a este conjunto de músculos contenidos entre el hueso púbico y la base de la columna vertebral se sostienen buena parte de nuestros órganos internos.

Bien, con la llegada de la menopausia son comunes los prolapsos, es decir, un descenso de algún órgano hacia la cavidad pélvica externa. Así, durante la menopausia, estos prolapsos son el origen de las pérdidas de orina o los problemas de estreñimiento,

Algo tan sencillo como practicar ejercicios Kegel tres veces al día, supondrá prevenir y tratar muchas de estas realidades. Disfrutar de una mejor calidad de vida es fácil y es posible.

¿Por qué no dar el paso e iniciar hoy mismo ese cambio? El cuerpo lo necesita. El bienestar empieza por dentro, escuchando nuestras necesidades y promoviendo hábitos más saludables. Empecemos hoy mismo esta transformación gracias a los ejercicios de Kegel.