El amor es ciego, las claves del enamoramiento

Sonia Viéitez Carrazoni · 21 noviembre, 2017
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 21 noviembre, 2017

Seamos honrados, más de uno hemos pasado la vida soñando con el amor. Esperándolo, buscándolo o idealizándolo. Para algunos llega y se instala, pero para otros resulta casi imposible que el amor llame a la puerta. La tradición popular dice que el amor es ciego, lo que pone de manifiesto por qué tantas personas, frente al amor no razonan, ni piensan. Simplemente viven, sienten y muchos padecen.

¿Pero, qué significa realmente el concepto ENAMORADO?

Los psicoanalistas exponen que la elección de pareja es el resultado de buscar y satisfacer impulsos y deseos, y en muchas ocasiones surgen necesidades inconscientemente, que se asocian a vivencias infantiles, muchas de las cuales si fueron dolorosas, permanecen retenidas en nuestro inconsciente.

Diversos factores influyen a la hora de elegir pareja. Mientras la persona va madurando, tomará como referencia para encontrar pareja las privaciones, satisfacciones o vivencias que lo acompañaron en su infancia. Por añadidura, el ámbito social, económico y su preferencia psicosexual serán aspectos que influirán también en dicha búsqueda.

Fases de enamoramiento

Pareja mirándose con amor

1. Idealización del amado

Neuropsicólogos aseguran que muchos defectos o rasgos de personalidad predominantes de la persona escogida para amar no son percibidos como dañinos ni perjudiciales en esta etapa. Y efectivamente, creemos que se podrán modificar rasgos sociales, culturales, o de conducta, sencillamente por la fuerza del amor.  Gran error en el que casi todos hemos incurrido.

«Cuando se habla de estar enamorado como un loco se exagera; en general, se está enamorado como un tonto.»

-Noel Clarasó

2. Estado alterado de conciencia

Realmente es nuestro inconsciente el que elige pareja, por eso razonar lo que nos atrae y nos acerca a la persona querida no tiene muchas respuestas. Los científicos confirman que en esta etapa la conciencia se  autoengaña por las estrategias que elabora el inconsciente. Si podemos detenernos y analizarlo, comprobaríamos que hemos dotado a esa «persona» con vestiduras que idealizan el concepto de «amor».

3. Proyectar ideales sobre la personalidad del otro

Pareja abrazándose con amor

En esta fase, nuestras metas y logros personales dejan de ser lo primordial, lo importante. La única prioridad consiste en mantener cerca y a nuestro lado esa pareja, perdiendo habitualmente nuestra personalidad nuestros objetivos y sueños, para afianzarnos y seguir ciegamente los objetivos y metas de la otra persona.

4. Ser lo único para la pareja

Es una fase donde sin ninguna obligación solo ofrecemos. Tomamos una actitud carente de demanda. Esa ausencia de demanda, no nos permitirá ver las terribles necesidades que tenemos en la relación y en nuestra vida insertada en ella. Es el momento donde existe el convencimiento de que esa unión llenará o compensará las necesidades individuales.

Alcanzar el amor, las claves del enamoramiento

Comúnmente, observamos parejas dialogando todo el día, rodeados de problemas (laborales, familiares, económicos) pero pareciendo no necesitar más que estar juntos para eludirlos. Esas parejas durante un tiempo no tienen conflictos, tan solo por considerar que su unión superará cualquier problema… pero … otro dicho popular nos confirma… ¡Amor con hambre no dura!

Pareja hablando con amor

Existe un elemento regresivo absolutamente inconsciente que nos predispone durante los primeros días del noviazgo a sentirnos desvalidos, casi como si acabáramos de nacer, y a través de la seguridad, el calor, el alimento, confort, ven a su pareja como un TODO absoluto, lo que en términos psicoanalíticos, se denomina regresión de vivencias primarias. Es primordial prepararnos para atenuar el ENAMORAMIENTO.

La etapa donde nos creemos invencibles, puesto que nuestra fuerza la conseguimos por EL AMOR, es donde sobrevaloramos a la pareja y nos rellenamos de una ansiedad por comenzar una nueva relación excitante, novedosa.

La obnubilación es tal que nos convertimos en minusválidos existenciales, dejando de valorarnos y apreciarnos, asumiendo que la dedicación exclusiva de las necesidades de nuestro compañero/a es lo único que importa, aún a costa de nuestra salud física y mental. Y nos agarramos a un estado de euforia, vitalidad  y optimismo desmedido con tal de verle feliz.

El amor tiene que ser mutuo para ser completo

¿Cuánto durará esto…? Cualquiera que haya leído hasta aquí, habrá notado, como enamorarse cambia totalmente nuestras vidas, o por lo menos, en esa primera fase, casi ciega. El enamoramiento TIENE que ser recíproco para que dé felicidad.  

Las personas sanas, aman a quien las ama. Las relaciones  equilibradas, estables, y maduras mantienen una intención recíproca, donde ambos se respetan, y se preocupan  por igual uno del otro.

Por ello, el tiempo consolida si ese comportamiento y manera de sentir son ciertos o fruto de un amor pasajero. Si preguntamos a muchas personas sobre qué es el enamoramiento y cómo ha sido su experiencia de enamorarse, serán muy variadas las respuestas, y cada uno contará una historia diferente dependiendo como fue el final. En cualquier caso, evitemos siempre que el amor nos produzca ceguera.