El caso Anne, elaboración de un trauma

Edith Sánchez·
26 Diciembre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
26 Diciembre, 2019
El caso Anne es, en principio, un caso de depresión, que encuentra eco sobre todo en una sensación de inferioridad frente a los demás. Así, en este artículo queremos exponer su interesante desarrollo.

El caso Anne nos habla de un psicoanálisis de seis años llevado a cabo por el doctor Paul Finnegan con una mujer que llegó a su consulta a los 30 años. La razón que motivó su solicitud de tratamiento fue el hecho de que ella no lograba establecer relaciones duraderas con ningún hombre. Al comienzo, tenía encuentros sexuales y luego todo se terminaba.

La observación inicial en el caso Anne señala que ella se encontraba en un estado de profunda depresión por los motivos antes anotados y otros.

Su estado de ánimo era sombrío, pasaba mucho tiempo en la cama y se mostraba abatida todo el tiempo. En las sesiones iniciales también hizo énfasis en el hecho de que se sentía subestimada en su trabajo.

Anne hizo un gran esfuerzo para adaptarse a la rutina analítica. Tenía pautadas cuatro sesiones por semana y en todas se mostraba con ganas de mejorar. Era extremadamente educada (y contenida). Siempre decía “gracias” al final de la sesión, como “una buena niña”. Durante casi todo el primer año, el trabajo giró en torno a los hombres fugaces que pasaban por su vida.

Quizás la mente es mucho más poderosa de lo que nos creemos y aísla los pensamientos negativos y los recuerdos traumáticos”.

-Armando Rodera-

Persona con depresión mayor

El caso Anne y la familia

La familia de Anne estaba compuesta por el padre, la madre, un hermano mayor y otro menor. El padre era un hombre distante y autoritario, que siempre estaba ocupado. Cuando llegaba a la casa, se les insistía a todos para que no lo molestaran. Reaccionaba airadamente a las contrariedades familiares y apenas si había tenido un papel en la crianza de la mujer.

La madre era una mujer sumisa que siempre se disculpaba cuando su esposo estaba airado. Se echaba la culpa de lo que ocurriera y mostraba obediencia absoluta (la misma que Anne exhibía en su análisis). Esta madre estaba completamente abrumada por el comportamiento del hermano mayor, que había presentado varios internamientos psiquiátricos, era violento e inestable.

El caso Anne mostraba que la madre había enfocado todas sus energías a contener a ese hermano y defenderlo de la furia del padre, que no se andaba por las ramas con él. A su vez, Anne describía a su hermano menor como dulce y encantador. Mencionó con tristeza que durante una de sus depresiones había pedido el apoyo de su madre y esta solo le había dicho: “Ve a comprarte un vestido”.

Los primeros cambios

Establecida la alianza terapeútica y avanzado el análisis, Anne dejó de salir con amantes pasajeros, a cambio empezó a tener encuentros amorosos fugaces, pudiendo llegar a tener hasta cuatro en un fin de semana.

Respecto a su trabajo, comentaba que estaba al servicio de una persona menos competente que ella. Más tarde, y después de un sueño revelador, contó con gran alegría que había logrado revelarse frente a la situación.

En el caso Anne, se relata que utilizaba expresiones denigrantes y severas para referirse a sí misma. El analista intentó que se concentraran en el tipo de hombres por los que ella se sentía atraída. Poco a poco, Anne descubrió que los mismos eran similares a las dos figuras masculinas más conflictivas de su vida: su padre y su hermano.

En el tercer año, hubo cambios significativos. Anne cambió de trabajo, pasando a sentirse mucho más valorada. Su estado de ánimo mejoró y refirió que esta vez sí había conseguido iniciar una relación estable.

Después, súbitamente, tuvo una crisis y señaló que quería dejar el psicoanálisis. El analista comprendió que ella deseaba más apoyo y menos interpretación. Ante este cambio, el psicoanálisis prosiguió.

Mujer de espaldas en la cama

Un trauma oculto

Anne señaló que había decidido casarse con el hombre con el que salía y mudarse a otra ciudad. Esa posibilidad de dejar a su familia y el psicoanálisis comenzó a propiciar una serie de sueños que clarificaron mucho la situación, pese a muchas resistencias de la consultante. Se llegó a la conclusión de que Anne experimentaba fuertes sentimientos de odio hacia su madre.

En principio, se habló de la extrema desatención de ella para con Anne. Luego, salió a la luz un hecho más complejo. Durante la adolescencia, su hermano mayor se le había tirado encima, frotándole los genitales y jadeando sobre ella.

Anne se lo había contado a su madre, pero esta le contestó: “Está alterado. Ignóralo”. El odio hacia la madre procedía de allí, así como la tendencia a tener sexo con hombres que no se comprometían afectivamente con ella.

El caso Anne nos cuenta que la consultante descubrió que el hombre con el que iba a casarse también tenía gestos de indiferencia hacia ella. Así que decidió cancelar el matrimonio. Lo que sabemos es que en el final del análisis, la protagonista parecía comprender mejor su realidad y mostrarse, a nivel anímico, mucho más estable.

Levy, J, Finnegan, P.. (Enero 2017). Presentación de un caso clínico: Comprensión e interpretación de los sueños en la elaboración de un trauma evolutivo. Aperturas Psicoanalíticas, 54. Recuperado de: http://www.aperturas.org/articulos.php?id=0000972&a=Presentacion-de-un-caso-clinico-Comprension-e-interpretacion-de-los-suenos-en-la-elaboracion-de-un-trauma-evolutivo