El caso Marbel y la transferencia en psicoanálisis

Edith Sánchez·
16 Junio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González al
16 Junio, 2020
En el psicoanálisis, el terapeuta trabaja con los sentimientos inconscientes que el paciente proyecta sobre él, para desentrañar la verdadera naturaleza del malestar que lo aqueja.

La transferencia en psicoanálisis es un concepto fundamental y a la vez complejo. Para Freud, cada uno de los sentimientos que experimentamos en la vida adulta es una especie de reminiscencia de la infancia. Tenemos marcas de nuestras primeras relaciones y estas subsisten en el inconsciente. Después, renacen en situaciones de la vida adulta.

Desde ese punto de vista, la transferencia en psicoanálisis viene a ser una manifestación en el presente, de eso que se pensó y sintió en el pasado. La fuente de tales sentimientos e ideas son las figuras más amadas de la infancia: el padre, la madre y las figuras parentales o quienes hagan sus veces.

Para decirlo de un modo muy sencillo, la transferencia en psicoanálisis se parece a una película en la cual uno es protagonista. Esa película se diseña en la primera infancia. Luego, en la vida adulta y sin darnos cuenta, tratamos de volver a vivir la trama, aunque con otros personajes y en otros escenarios. El trabajo analítico consiste en hacernos conscientes de esa trama y crear una nueva película que nos permita avanzar.

Del error al error uno descubre la verdad completa”.

-Sigmund Freud-

Sigmund Freud
Sigmund Freud

La transferencia en psicoanálisis

Freud descubrió que la transferencia se hace presente en la relación entre el paciente y el analista durante un psicoanálisis. El paciente, de forma inconsciente, revive los vínculos de su infancia en la figura del psicoanalista. Por eso, el vínculo que se instala suele ser cambiante y contradictorio.

La transferencia en psicoanálisis lleva a que el paciente se enamore de su psicoanalista, también a que lo odie, sienta desconfianza o quiera depender de él. En realidad, no es que sienta todo eso por su psicoanalista, ya que él o ella son personas que ni siquiera conoce.

Lo que sucede es que el paciente ve en su psicoanalista al padre, la madre, el hermano, la hermana, etc., que dejaron una marca en el inconsciente. Para Freud, esa proyección es el material básico para trabajar en el análisis. Es una expresión del inconsciente y, como tal, habla de los verdaderos conflictos que atormentan a una persona, pero que pasan desapercibidos para ella.

El caso Marbel

La manera de aparecer de la transferencia en psicoanálisis es diferente en cada caso, pero sigue un proceso más o menos similar en todos ellos. En principio, la transferencia es imaginaria, esto es, depende por completo de los contenidos y las fantasías inconscientes del paciente. A medida que el analista interviene, el paciente comienza a ver en él a alguien que puede ayudarle a desentrañar su dolor.

El caso Marbel es narrado por la psicoanalista argentina Paula Saldías. Marbel es la cuarta hija de una mujer indigente. Es la propia madre quien la interna en una institución para “niñas de la calle” cuando Marbel tenía 7 años. La institución exige que cuando ella cumpla 18, debe salir y hacer una vida por cuenta propia. Es precisamente en ese momento cuando Marbel solicita una consulta. Tiene miedo de salir de allí.

En principio, habla de lo frágil que es su relación con la familia, con los amigos, con el mundo. La analista detecta que ella ve su salida de la institución como una especie de “caída”. Percibe que no va a salir para ser autónoma, sino para caer en una especie de “no lugar”. No se siente llamada a crecer, sino rechazada por el soporte más fuerte que ha tenido: la institución.

Sombra de una mujer

La transferencia en el caso Marbel

La psicoanalista escucha atentamente las quejas de Marbel. Ella comienza a llevarle de regalo algunos dibujos. Después, la chica comienza a relatar diferentes situaciones de su vida en donde ha tenido miedo. Poco a poco se da cuenta de que a ese sentimiento de miedo le sigue una conducta de escape.

Narra que ha sentido deseos de irse de la institución porque allí había tenido un novio con el que rompió y le gustaría irse de allí para no verlo. La analista comprende que, inconscientemente, la paciente asocia el miedo con la ruptura y esta con el escape.

Marbel habla de muchas situaciones en las que esto se repite. La analista detecta que lo que ella hace no es “escapar”, sino irse con la ilusión de que la busquen. Y así se lo dice: “¿quieres escapar o que te busquen?”.

En la siguiente sesión, Marbel reclama a la analista y le dice que su interpretación es incorrecta. Luego, deja de ir a las sesiones. Aquí es clara la transferencia.

Sin darse cuenta, Marbel hace lo mismo que ha estado narrando: escapa. Luego intenta encontrarse “casualmente” con su analista, quien la invita a volver al proceso. Marbel vuelve en otra actitud. Ya no se queja, sino que analiza. Descubre que el miedo que siente ahora era el mismo que sentía de niña, antes de que su madre la dejara en la institución.

Cesio, F. R. (1963). La comunicación extraverbal en psicoanálisis. Transferencia, contratransferencia e interpretación. Revista de psicoanálisis, 20(2), 124-127.