El caso Ummo y la manipulación de masas

Edith Sánchez·
28 Junio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González al
28 Junio, 2020
A veces solo se necesita una sociedad llena de miedo y represión, junto con un aparato de propaganda para que los seres humanos terminen creyendo historias que rayan en lo absurdo. Prueba de ello es el famoso caso Ummo.
 

Por estos días se habla mucho de OVNIs, de extraterrestres, de profecías y todo lo que se le parezca. Curiosamente, en tiempos de crisis y de miedo, laten con más fuerza ese tipo de historias. Quizás sean un espacio para liberar a la gente de presiones o tal vez una manera de desviar la atención sobre asuntos importantes. El caso Ummo es un ejemplo de esto.

El caso Ummo es uno de los más famosos de avistamiento de platillos voladores y contacto con extraterrestres. Se originó en Madrid, en 1966, una época en la que España se encontraba bajo el régimen dictatorial de Francisco Franco. Atrapó la atención de miles de personas, no solo en Europa, sino en todo el mundo.

Han pasado casi 60 años desde las primeras noticias asociadas al caso Ummo y este todavía no se cierra. Ahora mismo hay muchos que siguen sosteniendo la veracidad de este episodio, pese a que ya se cuenta con una gran cantidad de pruebas de que se trató de un bulo.

Se cree con la mayor firmeza en lo que menos se conoce”.

-Michel Eyquem de Montaigne-

Ovni en el cielo

El origen del caso Ummo

Todo comenzó el 7 de febrero de 1966 cuando dos habitantes de la zona de Aluche, en Madrid (España) reportaron haber visto una nave espacial. Aseguraron que la misma había aterrizado en un descampado y como prueba de ello mostraron una zona chamuscada, en forma de platillo. El diario El Caso hizo eco de la noticia.

Es de anotar que en aquel entonces había un amplio número de publicaciones dedicadas a los temas que genéricamente se denominaban de “misterio”. También abundaban los programas de radio y televisión que frecuentemente se referían a OVNIs, regresiones, mensajes del más allá, profecías, etc. Así que la publicación sobre el avistamiento en Aluche no pasó desapercibida.

 

Por esa época funcionaba una “tertulia ufológica” que se reunía periódicamente en un local llamado Ballena Alegre, muy cerca de la Plaza de Cibeles. Este era el espacio obligado para los “expertos” en toda suerte de fenómenos paranormales, incluyendo, por supuesto, los avistamientos de OVNIs. Para este grupo, la noticia fue algo más que un episodio aislado.

El contagio

Tras el avistamiento de febrero, el grupo de la Ballena Alegre comunicó que desde hacía tiempo que venían recibiendo mensajes procedentes de los seres que habitaban un planeta llamado Ummo. Los ummitas compartían información científica con ellos y les habían dado a conocer pormenores de su planeta y su cultura. De hecho, varios de ellos vivían dentro de los terrícolas, sin que estos lo notaran.

El grupo aseguró que un nuevo platillo volador aterrizaría unos meses más tarde, también en Madrid. El 1 de junio de 1967 un grupo de personas aseguró haber sido testigo del aterrizaje de una nave espacial, obviamente de origen ummita, en San José de Valderas, también en Madrid. Sabían que la nave era de ese planeta porque tenía el mismo signo con el que firmaban las misivas que le enviaban al grupo de “expertos”. Este era: )+(.

Como para que no quedaran dudas, un periodista del diario Información recibió una llamada. En esta un hombre le aseguró que había tomado fotos del evento y que las había dejado a su nombre en una tienda. El periodista fue y efectivamente encontró las imágenes; no dudó en publicarlas. El caso Ummo ya estaba en marcha.

 
Ovni para representar la historia del caso Ummo

El trasfondo de caso

Buena parte de la sociedad dio por hecho que el caso Ummo era completamente verídico, mucho más con la publicación de las imágenes y el aval de los expertos ufólogos. Incluso un sacerdote sevillano llamado Enrique López Guerrero, dio fe de la veracidad de la historia. Aunque algunos, incluyendo seguidores de la ufología, pusieron en duda el tema, no fueron escuchados.

No fue sino hasta los años 80 cuando salió a la luz un escándalo protagonizado por Eduardo González Arenas, uno de los propulsores del caso Ummo y fundador de una secta de carácter interespacial. Se supo que este hombre había abusado sexualmente de varios jóvenes. Les prometía llevarlos con él a Ummo, si accedían a los favores sexuales.

Otro avezado periodista logró entrevistar a uno de los “expertos” en la materia, José Luis Jordán Peña, y este dijo literalmente: “He sido el autor de Ummo. Es un experimento que hice para estudiar la credulidad del hombre, pero se me fue de las manos”. También contó que algunas agencias de inteligencia extranjera le habían ayudado en ese propósito. Después, el periodista probó que las famosas fotos eran solo trucos de imagen.

 

Pese a esa confesión, que también fue hecha pública, muchos no quisieron creer que todo el caso Ummo no era más que una farsa. Hoy en día se dice que los ummitas aún están entre nosotros y que, además, tienen cuentas en redes sociales, en donde siguen dándole enseñanzas a los terrícolas.

DE CELEBRACIÓN, L. Y. F. (1993). LAR 29, LA ALTERNATIVA RACIONAL, VERANO-1993, PVP: 500 pts.-UMMO, Otro mito que hace Crash. José Luis Jordán Peña.-MANUEL CARBALLAL y la Dermo-Óptica. Eduardo Giménez González.-HECHOS SON AMORES... Los futurólogos, no lo son tanto. Victor Vicuña Peñafiel. Zaragoza, 16, 18.