El consentimiento informado en psicología

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Marián Carrero Puerto
· 13 febrero, 2019
Se suele entender por consentimiento informado en psicología el proceso por el que se proporciona al paciente información relevante para que Este pueda decidir libremente ante cualquier procedimiento diagnóstico o terapéutico.

El consentimiento informado en psicología surge para anteponer el principio de autonomía («capacidad para darse normas o reglas a uno mismo sin influencia de presiones») sobre el principio de beneficencia («obligación de actuar en beneficio de otros, promoviendo sus legítimos intereses y suprimiendo prejuicios»). Es de los requisitos más importantes en el desempeño de la práctica profesional. Además, debe ser el elemento previo a la evaluación e intervención psicológica.

Podríamos definir el consentimiento informado en psicología como la conformidad libre, voluntaria y consciente de un paciente, manifestada en el pleno uso de sus facultades después de recibir la información adecuada, para que tenga lugar una actuación que afecta a su salud (Luelmo, A. D. 2001).

«Nadie puede hacernos sentir inferiores sin nuestro consentimiento».

-Eleanor Roosevelt-

Mujer firmando consentimiento

Antecedentes históricos en el ámbito mundial

El reconocimiento moral de un derecho a la información y a la decisión médica por los pacientes es algo reciente. Se encuentra respaldado por múltiples decisiones judiciales. Tal y como Jay Katz señaló: «la información y el consentimiento no tienen raíces históricas en la práctica médica, sino que la ética jurídica la ha forzado a aceptarlos».

En 1931, el Ministerio de Sanidad del Reich alemán dictó una regulación en terapias médicas y experimentos con humanos. Sereconocía así el derecho del paciente (o su sustituto legal) a otorgar su consentimiento para participar en ensayos clínicos. Esta normativa no fue aplicada en territorio alemán en la Segunda Guerra Mundial. Tampoco se aplicó en sus campos de concentración y exterminio, ni con determinados grupos sociales. Por ejemplo, no se aplicó ni a gitanos, judíos, homosexuales,…

Todo esto propició que el Tribunal de Nüremberg, una vez finalizada la contienda, se esforzara por establecer principios básicos en la materia a fin de resguardar los aspectos morales, éticos y legales involucrados en las investigaciones con seres humanos.

La importancia del consentimiento informado en psicología

La relación psicólogo-paciente desde Hipócrates hasta bien entrada la década de 1960 en Estados unidos y la de 1980 en España, estuvo regulada por el principio paternalista de beneficencia: buscar el bien del enfermo y su consentimiento era irrelevante, porque éste no podría aportar nada.

Sin ninguna duda, el derecho al consentimiento informado en psicología, es el que más ha hecho por «horizontalizar» la relación entre el psicólogo y el paciente, y el que de forma más clara ha contribuido a poner fin al modelo paternalista. Este derecho domina y precede en cierto sentido a todos los demás derechos.

Características del consentimiento informado en psicología:

  • Es un proceso verbal.
  • El proceso es voluntario.
  • Es un proceso de información.
  • Es un proceso que requiere capacidad de compresión.
  • El proceso termina con una decisión.

«Ser libre hoy, es estar informado».

-George Menager-

Beneficios del consentimiento informado en psicología

Es posible señalar que existen beneficios reales y determinables del consentimiento informado en psicología. Tales beneficios son:

  • Legales: proteger al clínico en el sentido de que se especifican las acciones seguidas y la conformidad del consultante con tales acciones. También protege al paciente al serle comunicados sus derechos y obligaciones dentro del proceso
  • Calidad de la información compartida: permite el acceso del consultante a una información validada, coherente y específica para su condición, constituyendo la base para la comprensión de su estado actual.
  • Extensión del conocimiento disciplinario: derivado de lo anterior, la calidad de información que el paciente recibe permitirá la difusión de conceptos más correctos dentro de su comunidad de relaciones.
  • Propicia una mejor calidad de la intervención: la relación informada y la toma de decisiones conjuntas permite un mayor compromiso del mismo paciente en la medida que comprende el sentido de las acciones a realizar.
  • Promueve la investigación clínica: el consentimiento informado en psicología es un instrumento que permite desarrollar investigaciones en comunidades humanas, respetando los aspectos éticos fundamentales.
  • Objetivar acuerdo y compromiso: al señalar de manera clara y objetiva las acciones de los participantes, permite clarificar los puntos acordados, disminuyendo las ambigüedades e incertidumbres que pudieran interferir con el proceso terapéutico.

«La parte contratante de la primera parte, será considerada como la parte contratante de la primera parte».

-Groucho Marx-

Argumentos en contra

También existen argumentos contrarios utilizados por quienes todavía se oponen a que el paciente tenga un papel primordial en la toma de decisiones. Los argumentos tradicionales utilizados más frecuentemente son los siguientes:

  • El paciente no puede comprender adecuadamente la información
  • Los pacientes no desean ser informados de malas noticias
  • La información suele asustar desproporcionadamente al paciente y puede inducirle a rechazar intervenciones que solo conllevan un riesgo mínimo
  • Conocer la verdad desnuda y las limitaciones que tiene el psicólogo priva al paciente del efecto placebo que suministran la esperanza y la confianza

Todos estos argumentos encierran algunos elementos dignos de consideración, pero en su conjunto pueden verse como la expresión de un punto de vista tradicional. Desde un punto de vista lógico, parecen racionalizaciones y justificaciones de una práctica preestablecida, más que razones objetivas para mantenerla.

En el momento presente puede decirse que el psicólogo tiene el deber de informar al paciente y educarle para que sea capaz de tomar una decisión coherente con sus propios valores. Es el paciente quien tendrá la última palabra una vez informado y siendo conocedor del proceso.

  • Katz, J. (2002). El mundo silencioso de médico y paciente . JHU Presione.
  • Luelmo, A. D. (2001). Régimen jurídico del consentimiento informado y la historia clínica de los pacientes en la ley gallega 3/2001, de 28 de mayo. Revista xurídica galega, (33), 327-342.