El efecto Mozart: ¿la música clásica influye en la inteligencia?

Edith Sánchez·
06 Febrero, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
06 Febrero, 2020
El efecto Mozart es una hipótesis provocativa, pero muy debatida también. Propone que existe una relación directa entre la escucha de las melodías de Mozart y el incremento de la inteligencia. Al respecto, hay mucha controversia.

El efecto Mozart es un tema sobre el que no hay un acuerdo definitivo entre los científicos. La mayoría de los expertos piensan que es simplemente una leyenda urbana, la cual se ha aprovechado con fines comerciales. De otro lado, hay varios investigadores que están convencidos del efecto positivo que la música de Mozart ejerce sobre la inteligencia.

El efecto Mozart es una hipótesis según la cual escuchar música de Mozart aumenta la inteligencia y varias capacidades cognitivas. Esto sería más evidente en los niños pequeños, aunque también aplica para los adultos. La primera persona en hablar del tema fue Alfred A. Tomatis, un otorrinolaringólogo, autor del libro Por qué Mozart.

Tomatis aseguraba que lograba mejores efectos en sus pacientes cuando estos escuchaban la música de Mozart y que incluso había conseguido curarle la depresión a varias personas. Dos años después, en 1993, la psicóloga Frances Rauscher publicó un artículo sobre el tema en la revista Nature.

En este señalaba que había hecho una prueba con tres grupos de 36 niños. El primer grupo escuchó la sonata para dos pianos en re mayor KV 448/375a de Mozart. El segundo, instrucciones de relajación y el tercero, permaneció en silencio. Al final, a todos se les hizo una prueba de razonamiento espacial y los que habían escuchado música obtuvieron las mejores puntuaciones.

Ni una inteligencia sublime, ni una gran imaginación, ni las dos cosas juntas forman el genio; amor, eso es el alma del genio”.

-Wolfgang Amadeus Mozart-

Niño escuchando música con auriculares

Experimentos que niegan el efecto Mozart

El efecto Mozart causó un gran revuelo en los años 90. Muchos creyeron que era el gran secreto para desarrollar casi mágicamente la inteligencia en los niños. Apareció mucha literatura al respecto, mencionando los enormes beneficios de la música del genio austriaco y, por supuesto, se vendieron millones de reproducciones de sus obras.

Un importante sector de científicos quiso ampliar la investigación sobre este fenómeno. Se estima que hay 39 estudios al respecto y que ninguno de ellos prueba la hipótesis básica, es decir, que la música de Mozart aumenta la inteligencia. Hay varias investigaciones detalladas y ninguna de ellas presenta evidencias concluyentes al respecto.

Lo que sí es común en todas esas investigaciones es la mención al hecho de que la música, en particular la música clásica, ejerce efectos benéficos sobre el cerebro, básicamente en términos de relajación. Sin embargo, esta no necesariamente tiene que ser de Mozart para que influya positivamente en el cerebro.

¿Existe o no el efecto Mozart?

Hay que señalar que desde hace muchos años existe un fuerte debate en torno a los instrumentos para medir la inteligencia. Incluso no hay una postura unificada en torno a la misma definición de lo que significa ser inteligente. Tradicionalmente se ha tomado como punto de referencia los test de cociente intelectual, pero estos también tienen muchos detractores.

Esta controversia plantea un primer problema para establecer qué se entiende por un aumento de inteligencia y qué no. Esto dependerá de la manera como se mida la misma. Así que desde el punto de vista de los test de inteligencia convencionales, se ha probado que el efecto Mozart no existe.

Pese a esto, es un hecho que la música ejerce influencia sobre la actividad cerebral y sobre el estado de ánimo. A su vez, resulta claro que una persona que está más sosegada también puede concentrarse mejor, es más receptiva al aprendizaje y probablemente piensa con mayor claridad. Desde ese punto de vista, todo indica que el efecto Mozart sí existe.

Cerebro con nota de música

Algunos datos interesantes

Un artículo publicado en INGENIUS, Revista de Ciencia y Tecnología de la Universidad Politécnica Salesiana del Ecuador, reseña un experimento llevado a cabo en la Universidad de California, en el año 2000. El estudio se hizo durante tres años, con niños de entre 3 y 6 años. El objetivo era saber si la música incidía en el desarrollo intelectual.

Para averiguarlo, los niños fueron divididos en dos grupos. A uno de los grupos se le asignaron más horas de matemáticas y al otro más horas de música. En ambos casos se evaluó el rendimiento académico general y al final los resultados mostraron que quienes habían recibido más horas de música tenían un desempeño significativamente superior frente a quienes habían estudiado más matemáticas.

En la misma publicación se hace referencia a un estudio sobre el sonido de la música clásica, en particular la de Mozart. Se verificó que esta, como gran parte de los temas de música clásica, tiene frecuencias de onda más bajas que otro tipo de géneros. Esto hace que sean más similares a los sonidos de la naturaleza y tienen un efecto relajante.

En últimas, volvemos al mismo punto: la música, en particular la más elaborada, genera efectos muy positivos en nuestro cerebro. Esto no quiere decir que mágicamente nos vuelva más inteligentes, sino que crea condiciones para que aprovechemos mejor la inteligencia de la que disponemos.

Talero-Gutiérrez, C., Zarruk-Serrano, J. G., & Espinosa-Bode, A. (2004). Percepción musical y funciones cognitivas. ¿Existe el efecto Mozart. Rev Neurol, 39(12), 1167-73.