El francotirador

12 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
El francotirador, más allá de ser una película de acción, nos muestra una realidad diferente, en dónde debemos pensar si verdaderamente el fin justifica los medios

Chris Kyle es un joven que se gana la vida en el mundo del rodeo. Todo cambia el 11 de septiembre de 2001, cuando decide alistarse en el cuerpo de élite militar SEAL. Una vez en Irak, se gana el respeto de sus compañeros por su precisión milimétrica como francotirador.

Gracias a su labor, decenas de soldados salvan su vida, por lo que empiezan a llamarle “la leyenda”. Kyle no tarda en convertirse en el francotirador con más enemigos eliminados de la Historia de los Estados Unidos. En el campo de batalla es un héroe, pero sus experiencias en la guerra no le facilitarán enfrentarse al mundo que le espera al volver a casa.

“El francotirador” es un film basado en las memorias de Kyle, quien reflejó su experiencia en Irak en el libro “American Sniper”.

La decisión de acabar con la vida del prójimo para salvar más vidas…

¿Es una medida moralmente lícita?

El francotirador: la película

La película, dirigida por Clint Eastwood, fue objeto de diversas controversias en EE.UU. por su defensa del papel del ejército estadounidense en Irak. Temas políticos y militares aparte, “El francotirador” es un extraordinario ejercicio de cine que nos presenta varios temas sobre los que reflexionar.

El largometraje centra la atención en un personaje, Chris Kyle, que enseguida es elevado a los altares del mérito militar por sus compañeros. Kyle mata al enemigo, al enemigo de los EE.UU. y al enemigo de los propios iraquíes… Pero cabría hacerse la siguiente pregunta: ¿Es lícito, desde una perspectiva moral, encumbrar y adorar a alguien que mata por profesión?

Kyle tiene que matar para proteger a sus compañeros, para garantizar el éxito de la operación y salvarles la vida. Además de salvar la vida de sus camaradas, el soldado está allí, supuestamente, para mejorar la vida de los habitantes de un país oprimido por la tiranía.

Exposición moral en cuanto a la película

¿Se debe permitir el asesinato como remedio para el asesinato? Puede que en ciertos casos, en ocasiones extremas, sea inevitable contrarrestar el mal con mal, aunque los objetivos de ambas partes sean diametralmente opuestos.

Un buen ejemplo para entender esta situación nos lo da, una vez más, la Historia. En ocasiones, nos hemos visto avocados a la guerra para detener las aspiraciones expansionistas de conquistadores y tiranos. En la mayoría de las ocasiones se les ha detenido por la fuerza, no ha habido otra alternativa.

Lamentablemente esta lucha ha dejado por el camino muchas víctimas que lo han perdido todo, incluso la propia vida. Sin embargo el dilema aquí está en hacer el mal para conseguir el bien, o hacer el mal para aumentar el mal. He aquí la diferencia.

El valor de la vida

Otro aspecto que deberíamos analizar es el siguiente. ¿Cuánto vale la vida de los demás? En esta ocasión Kyle es enviado a Irak para eliminar al enemigo, pero cada enemigo es una persona. Muchos de ellos están ahí, en la batalla, por obligación, contra su voluntad. Todos tienen una familia que quedará destrozada por la muerte de uno, o varios, de sus miembros.

Puede que en tales circunstancias la vida no valga más que la bala que siega una existencia. La guerra dista mucho de lo que estamos acostumbrados a vivir en la tranquilidad del hogar. Es un mundo distinto donde, si no matas, te matan. ¿Vale lo mismo una vida en Irak que en Londres, por ejemplo? Los principios morales nos dirían que no, que todas las vidas valen lo mismo.

Es cierto, pero el contexto político y el marco geográfico son muy importantes. Todos sabemos que debemos decir esto pero, realmente, ¿Creemos esto que decimos?, ¿Qué pensaríamos si tú o yo estuviésemos en una contienda donde morirás si no te defiendes? ¿Somos unos hipócritas?