El mito de Aquiles y los puntos débiles

Edith Sánchez·
13 Junio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
13 Junio, 2020
Pocos mitos hay más conocidos y manipulados que el de Aquiles. Pero, ¿qué nos dice en realidad la mitología sobre él?
 

El mito de Aquiles habla acerca del prototipo del héroe épico; un ser casi perfecto y prácticamente invulnerable, pero también mortal. Este personaje fue la figura más destacada en la guerra de Troya y uno de los más importantes protagonistas en La Ilíada.

A este guerrero también se le conocía como “el de los pies ligeros”, ya que se le consideraba el más veloz de todos los hombres. El mito de Aquiles señalaba que también fue llamado el más hermoso de todos los héroes que participaron en la guerra de Troya.

Tan importante es el mito de Aquiles, que incluso se inmortalizó en la anatomía. El tendón de Aquiles, que está ubicado en la parte posterior de la pierna, lleva ese nombre en memoria de este héroe mitológico al que se le rindió culto en varias regiones del mundo antiguo.

Preferiría ser siervo en una casa pobre en el mundo de los vivos que rey de reyes entre los muertos”.

-Aquiles, en La odisea-

Aquiles con ejército de guerreros
 

El origen del mito de Aquiles

Según el mito de Aquiles, este héroe tuvo un origen muy particular. Su madre fue Tetis, ninfa del mar, hija de Nereo, anciano de los mares, y dotada de una hermosura sin igual. Fue educada por Hera, la esposa de Zeus. Aun así, el propio Zeus la pretendió, así como Neptuno, dios y amo de los océanos.

Se cuenta que el titán Prometeo le regaló a Zeus un oráculo, el cual arrojó una temeraria profecía. Dijo que Tetis concebiría y daría a luz un hijo con grandes habilidades; agregaba que con el tiempo se haría tan poderoso, que sería capaz de tomar el reinado de su padre. Frente a tal predicción, Zeus y Poseidón desistieron de su interés por Tetis.

Al final la hermosa ninfa se casó con un mortal llamado Peleo, que era príncipe. En este punto el mito de Aquiles tiene dos versiones. La más conocida dice que su madre, sabiendo que su hijo sería un gran héroe, quiso hacerlo inmortal. Para ello lo llevo hasta las aguas de la laguna Estigia, que conducía al averno, y lo sumergió. Sin embargo, lo sostuvo del talón y esa zona de su cuerpo siguió siendo vulnerable.

 

Otra versión señala que Tetis embadurnaba el cuerpo de su hijo con ambrosía, una sustancia divina, para después ponerlo al fuego para quemar las partes mortales de su cuerpo. Su esposo la descubrió y, aterrado, le quito al niño por la fuerza, haciendo que su talón quedara carbonizado. Por este hecho, Tetis abandonó el hogar y dejó a los dos librados a su suerte.

Un héroe destacado

Desde niño, Aquiles hizo gala de una gran velocidad y fuerza. También demostró tener un carácter demasiado duro y ansioso de gloria y violencia. Su gran maestro fue Fénix, un centauro sabio y valiente. Durante la infancia, Aquiles conoció a Patroclo, con quien mantuvo amistad por el resto de la vida. Más adelante se convirtió en discípulo del centauro Quirón y así completó su formación.

Para mantener a Aquiles alejado de la guerra, su padre lo envió a la corte del rey Licomedes, disfrazado de mujer. Allí estuvo un tiempo y concibió a su único hijo llamado Pirro o Neoptólemo. Odiseo lo descubrió y lo invitó a acompañarlo a rescatar a Helena en Troya.

 

Dice el mito de Aquiles que su entrada en la guerra mostró sus grandes habilidades y causó temor entre los enemigos. Las hazañas de este semidios se volvieron leyenda, principalmente cuando venció a Cieno, hijo de Poseidón, y a Troilo, hijo de Apolo.

Aquiles

La muerte del héroe

La guerra de Troya fue larga y cruenta. Aquiles era el más temido y el más hermoso de los guerreros. No conocía el miedo y, por el contrario, era temido por todos. Muchos huían antes de tener que enfrentarse a él porque se le consideraba invencible. Estas eran las circunstancias cuando su amigo de infancia, Patroclo, cayó abatido por los enemigos en el campo de batalla.

Desde entonces, dice el mito de Aquiles que el héroe combatió con más fiereza y sin compasión. Solo quería vengar la muerte de su amigo que había caído a manos de Héctor. Hefesto, dios del fuego y de la forja, hizo una armadura especial para que lo protegiera, ya que un oráculo había anunciado que moriría tras el combate con Héctor, en el que venció.

 

Tiempos después, Paris, guiado por Apolo y conociendo el único punto débil del guerrero, hirió con una flecha envenenada el talón de Aquiles. El héroe murió y fue llorado durante 17 días por su madre Tetis y las nereidas, sus hermanas. La paradoja es que ya había manifestado que quería vivir de prisa y morir joven.

 
Zukerfeld, R., & Zukerfeld, R. Z. Psicoanálisis en el siglo XXI: el mito de Aquiles. Sobre ideales culturales y vulnerabilidad. Docta, 3, p-28.