El mito de Dafne y el miedo a la sexo

Edith Sánchez · 20 agosto, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 20 agosto, 2019
El mito de Dafne es una historia de amor fallida entre esta ninfa y el dios Apolo. Más allá de la propia historia, entre líneas nos describe lo que se conoce como “angustia de penetración” o miedo al sexo en las mujeres. Dafne y su historia son representaciones del mismo.

Cada vez que se habla del mito de Dafne es necesario hablar también de Apolo. La historia de estos dos personajes es inseparable. Tal historia ha servido también para definir una dificultad psicológica: el complejo de Dafne, también llamado angustia de penetración o fobia al sexo.

Dafne era una ninfa de los árboles, completamente dedicada a la naturaleza y a la caza. Era hija del dios río y de una ninfa de las aguas. Era una criatura muy hermosa. Cuenta el mito de Dafne que tuvo muchos pretendientes, pero los rechazaba a todos. Ella solo pensaba en andar libremente por la naturaleza.

Su padre le pidió que se casara, pues ansiaba tener nietos. Sin embargo, la ninfa no compartía su ilusión. Por eso, le rogó que le permitiera estar soltera para siempre, como la diosa Artemisa. El padre aceptó, pero le advirtió que no sería fácil alejar de ella a los diferentes pretendientes que siempre la acompañaban.

“Una de las supersticiones del ser humano es creer que la virginidad es una virtud”.

-Voltaire-

Dafne

El mito de Dafne y Apolo

Apolo, por su parte, era el dios de la música, de la poesía, de la luz y de las artes adivinatorias. Era hijo de Zeus y de Leto, la diosa de la noche y del día. Su única hermana, Artemisa, era la diosa de la caza. Era muy admirado por su belleza y talento. Además había tenido numerosos romances con diosas, ninfas y mortales.

Dice el mito de Dafne que en una ocasión cazó con su flecha a una serpiente pitón, por lo cual se vanaglorió. Poco después vio a Eros, el dios del amor, disparando una de sus flechas. Apolo se burló de como utilizaba el arma, señalando que era demasiado femenina y torpe. Este comentario ofendió profundamente a Eros.

Para vengarse, Eros le disparó una flecha de oro a Apolo. Luego, disparó una flecha de plomo a Dafne. La flecha de oro, que era la del amor, hizo que Apolo quedara inmediatamente prendado de la ninfa. En cambio, la flecha de plomo, que era la del rechazo y la frialdad, generó el efecto opuesto en Dafne, que ya era de por sí amante de la soltería.

Un amor desdichado

Con la flecha de Cupido en su corazón, Apolo sintió que no podía vivir sin Dafne. Por eso comenzó a perseguirla sin tregua. Cuenta el mito de Dafne que no la dejaba en paz ni un momento: se convirtió en sus sombra. Ella huyó y se internó en el bosque, pero Apolo le pidió a los dioses que le ayudaran a encontrarla y estos lo complacieron.

Dice el mito de Dafne que cuando la ninfa se vio descubierta, invocó a su padre para que la salvara del deseo de Apolo. Su padre la escuchó. Cuando Apolo estaba a punto de tocarla, la piel de Dafne comenzó a cambiar. Se tornó rugosa, como la corteza de un árbol.

Luego, sus cabellos se convirtieron en hojas y sus brazos en ramas. Así mismo, sus pies se convirtieron en raíces y se hundieron en la tierra. Desilusionado, pero lleno de amor, Apolo prometió que siempre la amaría. También que pondría sus hojas en las cabezas de los héroes.

Así mismo, le cedió sus poderes de eterna juventud para que siempre estuviera verde. La palabra Dafne significa laurel. Y una corona de laureles es lo que desde entonces se le pone en la cabeza a los héroes.

Apolo

El complejo de Dafne

El mito de Dafne se ha interpretado como un relato que habla acerca del temor de algunas mujeres a tener relaciones sexuales. No quieren ser tocadas por ningún hombre y por eso muchas se negarían a sí mismas la posibilidad de tener pareja.

Se habla del complejo de Dafne cuando existe ese patrón de comportamiento. Este se debe, generalmente, a una educación sexual inapropiada que se torna demasiado restrictiva. También es posible que haya experiencias de abuso durante la infancia o creencias equivocadas en torno a la sexualidad. Como en el mito de Dafne, quieren estar solteras para siempre.

En algunos casos, es tan fuerte su resistencia a tener relaciones sexuales que durante las mismas pueden llegar a presentar un espasmo muscular. Este hace que la vagina se contraiga al máximo y las relaciones sexuales se tornen dolorosas. Lo más frecuente es que este tipo de síntomas aparezcan en mujeres muy jóvenes, pero también pueden estar presentes en aquellas con más edad.

Jiménez, M. D. C. (1990). Presencia de un mito ovidiano: Apolo y Dafne en la literatura española de la Edad Media y el Renacimiento. Cuadernos de Filología Clásica. Estudios Griegos e Indoeuropeos, 24, 185.