El mito de Némesis, la diosa de la venganza

Edith Sánchez · 12 octubre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 10 octubre, 2019
El mito de Némesis ha inspirado a muchos escritores e incluso sirve como metáfora en el mundo judicial. Hablamos de una diosa que se encargaba de castigar cualquier forma de exceso. Para los griegos, el equilibrio, expresado en la palabra “svfrosunh”, era fundamental.

El mito de Némesis nos habla de una de las divinidades más interesantes de la antigua Grecia. Suele identificarse como la diosa de la venganza, pero en realidad se le relacionaba con otros valores y procederes. También era la diosa de la solidaridad, la fortuna y el equilibrio. Era considerada, principalmente, la divinidad encargada de castigar la falta de mesura.

Némesis también era considerada la diosa de la justicia retributiva. Este es un enfoque de la justicia por el que una ofensa o un daño perpetrado debe responderse con una ofensa o daño proporcional, sin importar si esto genera un bien para la comunidad o no. Como quien dice: ojo por ojo y diente por diente.

Cuenta el mito de Némesis que esta diosa siempre estaba atenta para castigar las faltas relacionadas con la alta de mesura. Se ofendía cuando las personas no obedecían a quienes tenían el derecho de mandar, en especial si la orden la impartía un padre. También vengaba las infidelidades de los amantes.

Los dones que provienen de la justicia son superiores a los que se originan en la caridad”.

-Khalil Gibran-

Dibujo de Némesis

El mito de Némesis y la figura de Creso

Creso era un rey que gobernaba a infinidad de personas. Se creía que probablemente era el hombre más poderoso de la Tierra. También era un hombre dotado de enormes riquezas, las cuales solo eran superadas por su propia ambición. No se conformaba con nada, siempre quería más. Era tan acaudalado, que se decía que todo lo que tocaba se transformaba en oro.

Vivía rodeado de lujos. Fue precisamente ese exceso el que hizo que Némesis dirigiera su atención hacia él. Fijó sus ojos en este rey y comenzó a vigilarlo desde lo alto de una colina, como era su costumbre. Al ver su falta de moderación, decidió castigarle. Cuenta el mito de Némesis que logró persuadirle para que atacara el reino de Ciro y se hiciera con sus riquezas.

Así lo hizo Creso, que aumentó sus riquezas con esa campaña. Sin embargo, esta era solo la primera parte del plan. Ayudado por Némesis y los dioses, Ciro irrumpió en el reino de Creso y sembró la muerte y la desolación. El ataque, por sorpresa y contundente, le había impedido reaccionar. Por eso cayó vencido y fue condenado a la hoguera con 14 de sus hombres más cercanos.

Otras intervenciones de Némesis

El mito de Némesis cuenta que esta divinidad se hizo presente en numerosos episodios históricos y mitológicos. Fue ella la que instigó el castigo contra Narciso por el excesivo amor que se prodigaba a sí mismo. También fue ella la que castigó a los persas en su batalla contra los griegos.

Respecto a este último hecho, el mito de Némesis señala que los persas daban por sentado su triunfo sobre los griegos antes de que se librara la batalla de Maratón. Esta definió el desenlace de la primera de las Guerras Médicas y tuvo lugar precisamente en la ciudad de Maratón.

Cuenta el mito de Némesis que los persas estaban convencidos del éxito de su empresa militar, por lo que prestaron poca atención a los detalles. Se atrevieron a llevar una enorme pieza de mármol a Grecia. Con ella pretendían erigir un gran monumento a su victoria. Esto ofendió a la diosa Némesis, que siempre estaba atenta a castigar todos los excesos.

Némesis intervino y consiguió que los atenienses tuvieran una contundente victoria en Maratón. En agradecimiento, la pieza de mármol que llevaban fue empleada para esculpir una estatua en honor a Némesis. El hecho histórico existió y la estatua aún se conserva.

Dibujo de Némesis

La suerte de Némesis

El mito de Némesis habla fundamentalmente del equilibrio que debe existir en el mundo. Allí donde falte la mesura, allí actuará esa divinidad para restaurar el equilibrio. Se cuenta que la diosa era hija de Océano y de la noche. Era una mujer hermosa, que vestía con ropas majestuosas. Por eso mismo, Zeus estaba enamorado de ella y la perseguía cada vez que tenía oportunidad.

Lo único que podía hacer Némesis para liberarse de ese acoso era tomar la forma de diversos animales para engañar al dios del Olimpo. Sin embargo, en una ocasión se convirtió en una oca, pero Zeus se dio cuenta e inmediatamente se convirtió en cisne. Así pudo hacerla suya, en contra de su voluntad. Según el mito de Némesis, el fruto de esa unión fue un huevo.

Unos pastores que andaban por el bosque lo recogieron y se lo entregaron a Leda, la hija de un rey. Ella había tenido una suerte parecida a la de Némesis. Finalmente, del huevo nació Helena, la misma que daría lugar a la famosa Guerra de Troya. Esa guerra fue la forma en la Némesis impartió su justicia.

Pérez Miranda, I., & Carbó García, J. R. (2011). Hijas de la Noche (I): mito, género y nocturnidad en la Grecia antigua.