El papel de los servicios sociales en la lucha contra la pobreza

19 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la trabajadora social Elena García
¿Sabes cómo se actúa desde servicios sociales en situaciones de pobreza? Hablamos de un tema relevante para una sociedad en la que cada vez existen más desigualdades.

La gran crisis económica de 2008 vivida a nivel mundial acrecentó aún más la brecha de desigualdad en la sociedad. Miles de personas sufrieron su impacto, dejando a muchas familias en situación de exclusión social. Este fenómeno, sobre todo, se acentuó en aquellos entornos más vulnerables; la consecuencia fue que la demanda a servicios sociales en la lucha contra la pobreza aumentó notablemente.

Generalmente se ha relacionado la pobreza con niveles de ingresos bajos, y habitualmente esta se ha medido a través de la renta de las personas o los hogares. Sin embargo, no existe un criterio universal o absoluto, sino un criterio relativo, referido al momento en que se efectúa la medición y al nivel medio de ingresos en un ámbito territorial determinado (Del Barrio, 2014).

Debemos entender, primero, que el concepto pobreza es multidimensional. No existe un único enfoque del mismo ni afecta a un solo ámbito. Por ello, queremos acercarnos un poco más y diferenciar algunos términos importantes.

«La pobreza iguala las diferencias sociales»

-Pedro Muñoz Seca-

Manos de una persona pidiendo

Pobreza y exclusión social

La pobreza, como hemos dicho con anterioridad, no tiene una sola definición ni únicamente una clasificación. Este fenómeno se puede medir de diferentes maneras (Del Barrio, 2014):

  • Según el tipo de información de base que se utiliza para medirla: objetiva o subjetiva.
  • Teniendo en cuenta la referencia empleada para establecer los umbrales de pobreza: absoluta o relativa.
  • Según el periodo de tiempo objeto de estudio: transversal (en un año fijado) o de larga duración/persistente.
  • Por los análisis basados en la imposibilidad de acceder a consumos básicos: privación multidimensional.

Para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la pobreza significa la denegación de opciones y oportunidades de vivir una vida tolerable. Este programa toma como referencia el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM). Este índice fue diseñado para reflejar las carencias que sufren de forma simultánea las personas y recoge tanto la incidencia de estas carencias multidimensionales como su intensidad.

Lo mismo pasa con el término exclusión social. Afecta a individuos, personas y áreas geográficas. Por lo tanto, puede ser vista no solo en términos de niveles de ingreso, sino también vinculada a cuestiones como salud, educación, acceso a servicios, vivienda y deuda. De ese modo, los fenómenos que se derivan de la exclusión social incluyen (Spicker, Álvares y Gordon, 2009):

  • El resurgimiento de los que viven sin vivienda.
  • Crisis urbanas.
  • Tensiones étnicas.
  • Aumento del desempleo de largo plazo.
  • Altos niveles persistentes de pobreza.

El papel de los servicios sociales en la lucha contra la pobreza

No cabe ninguna duda de que los servicios sociales son un pilar fundamental del sistema de bienestar. Los profesionales que trabajan día a día para dar una buena atención a las personas usuarias estudian cada caso. Es por ello que proponen pautas de trabajo adaptadas a cada situación.

Aunque desde servicios sociales existen distintos tipos de ayuda para mejorar o paliar las demandas que les proponen, no se trata tanto de parchear el problema.

Por ello, lo recomendable es dejar de lado el paternalismo y comenzar a trabajar con la persona para que esta desarrolle capacidades que le permitan afrontar tanto la problemática presente como todas aquellas que vayan surgiendo con el tiempo. Desde el ámbito de los servicios sociales debemos intentar educar a las personas que acudan a nosotros, para que no caigan en una situación continuada y crónica.

Trabajadora social con una persona

Por lo general, hay que reunir una serie de requisitos para poder acceder a los distintos tipos de ayuda existentes. Estas ayudas pueden ir destinadas a:

Así, aunque el dinero pueda suponer una gran ayuda, debería primar el trabajo con los propios usuarios. Por esto mismo, elaborar proyectos individualizados de atención o de inserción, en los que se busquen unos objetivos alcanzables, puede ser a largo plazo la mejor solución.

En este sentido, recordemos la necesidad de hacer de las personas libres y autónomas, capaces de gestionar su propia vida y dar una solución a los problemas.

Del Barrio, J.M., "Estructura Social y Desigualdades". Universidad de Salamanca. Salamanca (2014) Kliksberg, B. (1989). Cómo enfrentar la pobreza. Estrategias y. Spicker, P., Álvares, L., & Gordon, S. (2009). Definiciones de pobreza: doce grupos de significados. Pobreza: Un glosario internacional, 291-306. SÍNDIC DE GREUGES DE LA COMUNITAT VALENCIANA (2017). El papel de los servicios sociales generales en la lucha contra la pobreza y la exclusión social en los municipios valencianos durante la crisis.