El poder de las palabras

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 29 diciembre, 2015
Sofia Alcausa Hidalgo · 6 febrero, 2015
“Escribir es la manera más profunda de leer la vida”
Francisco Umbral
 
«Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado. Casi 70 años después recuerdo con nitidez esa magia de traducir las palabras en imágenes»
Mario Vargas Llosa

 

Cuando la tristeza te ahoga y sientes que nada tiene sentido…cuando la tristeza te ahoga y piensas que lo estás haciendo mal con tus hijos, con tu trabajo o con tu marido…Cuando tienes uno de esos días grises en los que por más que ruegas al cielo que aparezca el sol, el sol no aparece; entonces es cuando te preguntas

¿Y qué hago? O aún peor… ni siquiera te preguntas nada porque te sientes hundido, derrotado por tus circunstancias y ya ni siquiera escuchas tus voces interiores, sólo sientes pena, tristeza, vacío.

El poder de la palabra

En esos momentos en los que la vida te abate, te supera; en esos días en los que ya no crees ni en ti ni en nada de lo que haces o de lo que dices, o de lo que hacen o de lo que dicen los demás; esos días en los que tu autoestima ha bajado hasta los infiernos para instalarse allí, en esos momentos es cuando desearías una palabra de aliento, un abrazo amigo o “tú vales más de lo que crees, mañana brillará el sol para ti”.

Estas palabras podrían ser el principio de una carta o de un diario secreto lleno de sentimientos de muchas personas que sienten lo que acabamos de narrar. Y estas palabras que ahora se escriben van dirigidas a todos nosotros, a todos los que podemos ayudar con un gesto, con una palabra o con una sonrisa a esa persona que no está viendo las cosas con claridad, esa persona que se siente ahogada por su pena y ha perdido la confianza en si misma y en los demás.

Estas palabras van dirigidas al viento, al mundo, como un halo de esperanza; van dirigidas a todas esas personas que se ven reflejadas en ellas y que ahora esta humilde pluma le pone palabras; le pone palabras a todos esos sentimientos universales que muchas veces por vergüenza, por timidez o por desconfianza no contamos y que nos van calando hasta los huesos como una lluvia fina pero fría; como una lluvia constante que poco a poco nos va dejando sin palabras hasta quedarnos sin voz, sin aliento, sin fuerzas.

Y es que las palabras sirven como vehículo entre las personas, porque la escritura y la lectura por son un poderoso vehículo de expresión, de comunicación; es el arma más poderosa para luchar contra poderes, contra gobiernos, etc.

Porque si no es por esta razón, que sentido tenía quemar miles y miles de libros en otras épocas de la historia; ¿Qué daño podían hacer unos cientos de hojas con mil palabras escritas? Nosotros tenemos el poder de la expresión, de la libertad, de este hermoso tesoro que nadie puede quitarnos.

Nosotros tenemos la fortuna de poder leer y a través de los libros viajar a otros mundos, a otros recónditos rincones del alma de otras personas; nosotros tenemos la suerte de usar nuestra pluma para mostrar, para expresar nuestros sentimientos más profundos…Porque un libro, un lápiz o un papel llegan al infinito como el más rápido de los transportes, a todas partes del mundo, para compartir sentimientos universales.

¿Qué mejor regalo hay que un libro, que un poema o unas palabras escritas desde el corazón? Son el mejor de los medicamentos. Así es que… ¿y si ahora fuéramos al médico y en lugar de tantas pastillas nos recetara un libro?…¿Y si cuando estamos tristes en lugar de sentirnos solos recibiéramos unas líneas escritas por alguien? ¿no sería el mundo un poquito mejor?