El tronco del encéfalo: el tubo que contiene una mariposa

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 23 diciembre, 2018
Sonia Budner · 23 diciembre, 2018
Una estructura tan frágil como perfecta. El tronco del encéfalo podría compararse con una obra de ingeniería muy sofisticada. Tan sofisticada que cualquier desajuste en ella tiene consecuencias devastadoras para el resto del cuerpo y de las funciones vitales más básicas

El tronco del encéfalo es la estructura cerebral en forma de tubo que se ubica en la posición más baja del cerebro, cercano a la médula espinal. De hecho, parece una prolongación de la misma. Es la parte del cerebro que regula buena parte de nuestras funciones vitales autónomas o parcialmente autónomas, como el ritmo cardíaco y la respiración. Es una estructura cerebral fundamental para la supervivencia y cualquier lesión en esta parte del cerebro puede ser mortal.

Es un centro vital de nuestro cuerpo y está divido en varias áreas con funciones específicas. La imagen de la sección horizontal del tronco del encéfalo se parece a la imagen de una mariposa. Una excepcional película, La escafandra y la mariposa, narra la experiencia de un hombre que sufre una lesión en el tronco del encéfalo y despierta del coma con un síndrome de cautiverio porque muchas de sus funciones han sido dañadas. Vamos a conocer la importancia de esta estructura cerebral.

El tronco del encéfalo

El tronco del encéfalo puede dar la sensación de ser «solo» un puente entre la médula espinal y el resto del sistema nervioso, pero es mucho más que eso. Multitud de fibras neuronales que pasan por la médula espinal están alineadas con el tronco cerebral.

Está formado principalmente por sustancia gris y sustancia blanca. Casi todos los pares craneales, o nervios craneales salen del mismo tronco del encéfalo. Así, los impulsos nerviosos enviados por la médula espinal deben pasar por las diferentes regiones del tronco del encéfalo.

Dentro de esta estructura encontramos zonas que contienen islotes de sustancia gris, el más conocido es el núcleo rojo del mesencéfalo. Otras zonas localizadas en la parte externa contienen sustancia blanca.

Además de las zonas de sustancia gris y sustancia blanca bien delimitadas, posee otra zona donde ambas sustancias están mezcladas: la formación reticular. Es decir, posee tanto núcleos de control como zonas de conexión muy importantes. Se divide en tres secciones o subestructuras: el mesencéfalo, el puente tronco encefálico y el bulbo raquídeo. Vamos a verlas.

Estructuras del encéfalo

Partes del tronco del encéfalo

Las tres estructuras que forman el tronco del encéfalo son:

  • Mesencéfalo. es la sección del tronco encefálico situada en la parte superior, cercana al tálamo. Se divide a su vez en otras estructuras. Las más importantes son el tectum (posición dorsal) y el tegmentum (en la base). Otra subestructura importante del mesencéfalo es el acueducto de Silvio -por donde circula el líquido cefalorraquídeo, otra sustancia vital para el funcionamiento del cerebro-. Entre las funciones principales del mesencéfalo están el control de ciertos movimientos, la reacción refleja ante estímulos visuales y auditivos, la regulación de la temperatura corporal y de los ciclos de vigilia y sueño.
  • Puente troncoencefálico. también llamado puente de Varolio. Es la parte más abultada del tronco de encéfalo. Se sitúa en la parte media, entre el mesencéfalo y el bulbo raquídeo. Su función principal es conectar el mesencéfalo con el bulbo raquídeo, con lo que cualquier lesión en esta zona afecta a las funciones de ambos. El cerebelo se encuentra en la cara posterior del Puente tronco encefálico. En su zona medial contiene la arteria basilar. Además de ser un centro neurálgico importante para las funciones del mesencéfalo y del bulbo raquídeo, el puente del tronco encefálico es una estructura que por sí misma interviene en funciones tan vitales como el control de la respiración y la regulación de la consciencia.
  • Bulbo raquídeo o médula oblonga. Es la parte más baja del tronco del encéfalo y comunica directamente con la médula espinal. El bulbo raquídeo contiene subestructuras tan importantes como las Pirámides que son las que permiten el intercambio de fibras nerviosas entre el encéfalo y la médula espinal. Controla procesos automáticos vitales como el ritmo cardiaco o la secreción de sustancias gástricas.

Estructuras del tronco encefálico

Otras funciones del tronco del encéfalo

Además de funciones tan vitales como la consciencia, la respiración, el ritmo cardíaco y el control de secreciones gástricas, el tronco del encéfalo interviene en otras funciones importantes. Funciones básicas para mantenernos con vida como la regulación de temperatura corporal. También la deglución y el vómito, la tos o la sensibilidad al dolor.

Es además la vía más importante de comunicación entre el cuerpo y el cerebro. Por él pasan tanto vías aferentes (cuerpo-cerebro) como eferentes (cerebro-cuerpo, hecho que hace de esta estructura una parte del cerebro fundamental para la supervivencia.

El tronco del encéfalo podría compararse con una obra de ingeniería muy sofisticada. Tan sofisticada que cualquier desajuste en ella tiene consecuencias devastadoras para el resto del cuerpo: recordemos que esta zona es la directora de buena parte de nuestras funciones vitales. Un tubo que contiene una mariposa llena de vida