El valor de un libro en nuestras vidas

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 18 febrero, 2015
Sofia Alcausa Hidalgo · 18 febrero, 2015

“Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora”. (Proverbio hindú)

Hay miles de libros que pueden convertirse en libros únicos para ti, libros que te servirán de ayuda en malos momentos y que incluso, se convertirán en amigos que te acompañarán a lo largo de toda tu vida.

Los libros de autoayuda, que no son de autoayuda

 

Un libro, puede formar parte de esas cosas que necesitamos en nuestra mesilla de noche antes de dormirnos, como el vasito de agua o el despertador. A través del recuerdo que nos ha dejado o releyéndolo, podemos encontrar a ese eterno compañero.

Hay libros que te ayudan a crecer, a comprender la vida y a entenderte mejor a ti y a los demás.

Todavía recuerdo cuando con apenas 14 años, la profesora de lengua tuvo la brillante idea de mandarnos a leer “El Diario de Ana Frank”. Aún añoro como me estremecían sus palabras, mientras esperaba que mi madre tuviera la cena lista y yo la acompañaba sentada en la cocina con mi librito.

Otro de mis mejores recuerdos sobre los libros y como estos me ayudaron a forjarme como persona, fue cuando una amiga algo mayor que yo, me dijo: ¿No conoces a Hermann Hesse? pues te voy a pasar uno de sus libros, “Siddharta”. Después de Siddharta, decidí que Hesse se quedaría conmigo durante mi adolescencia. Me encantaba comprar sus libros de segunda mano y leer en el balcón al caer la tarde sin que nadie me molestara, era el mayor de los placeres.

Pasaba poco más de los 20 años y milagrosamente, descubrí “El hombre en busca de sentido” de Viktor Frankl; creí que podría ser interesante, sin saber la importancia que tendría este libro en mi vida. Hoy día, todavía me encanta levantar la cabeza mientras trabajo y divisarlo en mi biblioteca, significó tanto para mí.

No pasarían muchos años más en mi vida, cuando apareció Inteligencia emocional de Daniel Goleman. Yo quería ser inteligente emocionalmente y quien mejor que mi amigo Goleman para enseñármelo. A través del tiempo lo he vuelto a releer y siempre me sirve, siempre.

Cualquier libro que te llegue al corazón, que te ayude emocionalmente, te puede servir como “libro de autoayuda”. Aunque, su género no sea ese o se haya escrito con otra intención.

Un poema de amor, cuando estás sufriendo el desamor, te puede dar fuerzas y hacerte sentir que no estás sólo, que el amor y el desamor son sentimientos universales, por los que todos hemos pasado alguna vez.

Las novelas nos ayudan a ver que la vida está llena de experiencias, unas mejores, otras peores, pero que esa es la vida y que sólo se aprende a vivirla, viviéndola.

Los relatos de personas que han sufrido el holocausto, una catástrofe natural, un atentado terrorista o la pérdida de un hijo, nos ayudan a relativizar y a encontrar el auténtico sentido de la vida. Nos ayudan a dejar de lado algunas de nuestras “tontas preocupaciones”, para entender la auténtica profundidad que tiene el camino de la vida, más allá de mil cotidianidades a las que le damos una importancia que realmente no tienen.

Y es que si quieres libros de autoayuda, investiga, busca, déjate guiar por tu intuición, pide la ayuda de amigos lectores, porque podrás encontrar verdaderos tesoros y auténticas “joyas de autoayuda” con igual o mayor poder sobre ti, que los clásicos libros de autoayuda. ¡Ojo!, sin desmerecer este género en el que también hay libros muy buenos.

Y para ti, ¿ cuáles son los libros de tu vida?