El velo pintado: la historia de un amor nacido del desencuentro

27 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
El amor tiene oportunidades, momentos y giros inesperados. El retrato de lo retorcido que pueden ser sus senderos hace que El velo pintado sea una de esas historias que merecen la pena.

Basada en la novela de William Somerset Maugham, El velo pintado ha sido rodada dos veces antes de la versión del año 2006. En el año 1934, fue un escaparate para Greta Garbo mientras que Eleanor Parker protagonizó la versión El velo pintado de 1957. La tercera adaptación en la gran pantalla fue la oportunidad para Naomi Watts interpretando a Kitty Garstin, la heroína femenina tan imperfecta de Maugham.

El choque cultural y las expectativas poco realistas son el pilar argumental de El velo pintado; un cuento de época fascinante, donde la infidelidad y la culpa forman una balsa en un impactante viaje emocional. Edward Norton y Naomi Watts produjeron y protagonizaron esta versión cinematográfica de la novela de Maugham.

Cuando los recién casados abandonan Inglaterra para abrazar una nueva vida en Shanghai, su viaje va más allá de la distancia. Las pasiones ocultas se revelan a medida que la vida da un giro inesperado; lo que inicialmente parece un acto de venganza se convierte en la creación de los personajes centrales.

¿Qué significa El velo pintado?

La novela Al otro lado del mundo comienza con una cita que daría lugar al nombre de las película. Es un soneto del poeta inglés Percy Bysshe Shelley (1792-1822), cónyuge de la célebre Mary Shelley (creadora de Frankenstein), que escribió un poema que empieza con las siguientes palabras: no descorráis el velo pintado al que quienes viven llaman Vida.

Un velo es símbolo de la separación entre la vida y la muerte en varias culturas. Shelley nos advierte que no levantemos el velo porque no hay nada allí. También significa que cada persona modela su vida (el velo) de acuerdo con sus propias creencias (sus colores ociosos). Para Shelley, los seres humanos somos velos pintados bajo los que escondemos muestro verdadero yo.

Y de eso se trata El Velo Pintado, de un juego de máscaras, de no ser lo que aparentamos ser o de ser una pálida imagen de lo que somos. De enamorarnos de un ideal y solo cuando descorremos el velo nos damos cuenta de que en este juego nos desilusionamos dolorosamente. Es maravilloso hacer las conexiones entre el poema y la vida temprana y frívola de Kitty y su viaje hacia una vida más auténtica.

El juego de las apariencias en El velo pintado

Kitty Garstin ha rechazado a varios pretendientes en la creencia de que alguien mejor está por venir. Su madre (Maggie Steed) está cada vez más preocupada por sus perspectivas.

Kitty recibe una propuesta de matrimonio de un hombre que acaba de conocer. Walter Fane (Edward Norton) es un joven médico que se encuentra en Londres con licencia de su trabajo como bacteriólogo en un laboratorio civil en Shanghai.

Él se encuentra maravillado por Kitty (Naomi Watts). Sin embargo, para ella él simplemente resuelve su problema de poder casarse rápido. Cuando se mudan a Shanghai, Kitty se enamora del vicecónsul inglés Charles Townsend (Liev Schreiber) y tienen una aventura.

El cónsul juega con ella y no tiene ninguna intención de formalizar su historia. Cuando Walter descubre su infidelidad, en un acto de venganza, la lleva a una aldea remota en China devastada por el cólera, aparentemente para proporcionar ayuda médica.

Volver a descubrir al otro

El velo pintado es una historia de maduración y perdón. Tanto Walter como Kitty comparten la culpa del desastroso estado de su matrimonio, pero con las fuerzas que lo destruyeron aprenden a reconectarse. Kitty crece trabajando con huérfanos en un convento local.

Walter llega a la ciudad con las mejores intenciones, pero sus métodos se consideran inaceptables cuando viola las creencias religiosas de los nativos. Solo avanza una vez que ha aprendido a trabajar con las personas que aparentemente no se oponen a su trabajo.

Kitty empieza a observar su coraje y a mirarlo desde otra perspectiva. Por primera vez, su marido le produce interés.

Mujer y marido en una barca

El velo pintado: la pareja que se descubre de verdad en la adversidad

Al llegar a la remota aldea de Mei-tan-fu, Kitty no está segura de si los nacionalistas, el aburrimiento o el cólera la matarán primero. No hay una curación rápida de la relación de Kitty y Walter, están absortos en la realidad de la vida en un agujero infernal que tienen como nuevo hogar. Son las circunstancias de su difícil situación lo que los lleva primero a un punto muerto antes de una comprensión íntima.

El amor, y el florecimiento del amor romántico, nunca es simple. Kitty ve las virtudes de Walter: su devoción por los pacientes, su amabilidad, su moral, descubre el error de sus costumbres y finalmente se enamora de él.

El viaje de Kitty hacia la superación personal, casi una mayoría de edad, realmente es creíble debido a los pasos en falso que hace en el camino. Nadie puede decir que Kitty alcanzó la perfección. A pesar de madurar a lo largo de El Velo Pintado, aprende después de cada debacle. Ella se vuelve más fuerte, más sabia.

Kitty nunca se ha visto obligada a pensar en nadie más que en sí misma. Ahora, familiarizada por primera vez con el sufrimiento real, por fin adquiere un sentido todo lo que hace su marido. Es una revelación para el Walter de Norton, quien descubre tardíamente que vale la pena conocer a su esposa, después de todo.

En esa intimidad creada nuevamente, la pasión surge y Kitty y Walter probablemente hacen el amor como marido y mujer por primera vez en su matrimonio.

Una historia de amor atípica

Kitty queda embarazada y al no saber de quién es el hijo, lo habla con Walter. Este, totalmente arrepentido de haber juzgado con tanta dureza a su mujer, le asegura que ese hijo será de ambos sin más preguntas ni reproches.

Uno podría ver el velo pintado como una historia de amor atípica. Se trata de personas casadas que nunca deberían haberse unido para finalmente encontrar un terreno común. Kitty ha buscado fuera de su matrimonio algo de emoción, cuando realmente solo encontró vulgaridad y engaño.

El no haber apreciado a su marido se convierte ahora en la desdicha a superar porque ahora el tiempo no juega a su favor. Lástima que este conocimiento y pasión llegué con el cólera. En la desesperación que produce la batalla contra la enfermedad, ambos consiguen encontrar en el otro lo que jamás pensaron que tenían.