En busca de la creatividad

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 16 junio, 2015
Valeria Sabater · 12 septiembre, 2013

No es ningún misterio. Ni siquiera “un acertijo envuelto en un enigma” como dijo Winston Churchill. Ni aún menos un don divino… La creatividad no es ese regalo afortunado con el que nacen unas pocas personas a la que se les garantiza, de por vida, un éxito profesional y personal. Entonces… ¿Cómo surge? ¿De qué nos sirve? Y lo que es más importante… ¿Cómo podemos aspirar a ella?

1. ¿Sólo las personas inteligentes son creativas?

Lo primero que cabe indicar es que la creatividad es una facultad ó cualidad de la que toda persona dispone desde su nacimiento; muchos estudios demuestran incluso que no existe una relación entre cociente intelectual y creatividad, de hecho, si nuestra especie a evolucionado hasta el punto en el que nos encontramos es precisamente por esta cualidad indispensable que permitió a nuestros ancestros saber identificar objetos, medios, personas… por saber evaluar, por iniciar actividades desde nuevas perspectivas, por ser inventivo y original… Como cualidad intrínseca al ser humano debemos saber tomarla como una capacidad que puede ser mejorada y potenciada.

2. La personalidad creativa.

Las personas creativas se caracterizan básicamente por tener una serie de dimensiones en común que les permite dejar esa valiosa “impronta” en sus vidas; se trata de disponer de aquellos conceptos basados siempre en el positivismo, en saber confiar en ellos mismos, en ser flexibles, curiosos, críticos, tenaces, en saber asociar ideas, en aportar nuevas perspectivas… En esencia, percibirse así mismos como alguien capaz de tener su vida bajo control, observándola desde esa esquina en la que uno se siente seguro para ser crítico con lo que ve y tomar decisiones nuevas. Arriesgadas.

3. ¿La creatividad en peligro de extinción?

Por extraño que nos parezca, recientes estudios están demostrando que la creatividad es un factor en declive hoy en día. Si un caballero renacentista visitara nuestro presente seguramente nos dejaría en ridículo ante sus múltiples ideas y creaciones… ¿Y esto por qué? Nos preguntamos. En esta era de las telecomunicaciones, donde Internet nos aporta toda clase de ideas e informaciones, nos hemos olvidado de PENSAR e incluso de tener esa visión CRÍTICA de las cosas.

No todo está inventado ni todo es verdad. Todos tenemos un pequeño cerebro de inventor que hemos de aprender a desarrollar compilando información, valorándola y generando una nueva…Y es que tiempos de crisis son también tiempos de oportunidad, y la creatividad, es la mecha que enciende la antorcha en la oscuridad de nuestras penumbras pasajeras.

4. El interruptor de la creatividad.

El interruptor es sin duda el primer paso de nuestra propia voluntad para encender esa luz… Después, vendrá el proceso para vencer los bloqueos emocionales, perceptivos y culturales que suelen sitiar nuestra realidad. Debemos ver nuestra realidad como una opción y no como una obligación, percibir la vida a través de unos cristales más amplios y claros donde desprendernos del miedo al equívoco o al ridículo, ser críticos y autocríticos… Porque la creatividad, es esa llave con la que abrir la cerradura de las nuevas oportunidades.